martes, abril 24, 2007

Huelga de Cananea

Huelga de Cananea

Por William Green

Esto ocurrió en mi querido Cananea, Sonora Mexico...

La noche del primero de junio de 1906, la población de Cananea, Sonora se conmovió profundamente a consecuencia de un suceso desconocido hasta entonces en los anales del Gobierno del General Porfirio Díaz. Cerca de dos mil trabajadores de la Green Consolidated Mining Company, inconformes porque sus salarios eran menores que los que devengaban sus compañeros norteamericanos, al recibir la negativa de la empresa de aumentárselos, decidieron ir a la huelga. Abandonando sus labores se dirigieron a las oficinas de negociación a invitar a los empleados a que secundaran su movimiento, encabezados por los trabajadores Juan José Ríos, Manuel M. Dieguez, Esteban Vaca Calderón, entre otros, pero al llegar a la maderera en donde la mayor parte de los trabajadores eran yanquis, fueron recibidos con una descarga de fusilaría que mato a dos huelguistas e hirió a otros mas.
Ante aquella cobarde agresión los obreros repelieron el feroz ataque con piedras y mataron a los hermanos Metcalf y a otro yanqui llamado Burt Bush.

Americanos armados protegiendo las oficinas de Green Consolidated

La mecha estaba prendida. Los demás norteamericanos se reunieron violentamente y viendo que los huelguistas estaban inermes, los persiguieron por las calles de la población obligándolos a buscar refugio en la sierra cercana. Sin embargo, los obreros en su precipitada fuga tuvieron tiempo para incendiar cinco depósitos de madera, un depósito de semillas, otro de forrajes y el edificio de la maderera. Enormes lenguas de fuego se levantaban hasta el cielo y pudieron verse perfectamente desde la vecina población de Douglas, Arizona, en donde creyeron que se trataba de una catástrofe de otra índole.
El DIA 2 de Junio el cónsul de Estados Unidos en Cananea pidió ayuda a su país, e inmediatamente yanquis armados persiguieron a los huelguistas. El gobernador Rafael Izabal y el general Luis E. Torres, difícilmente lograron establecer el orden.

Trabajadores Mexicanos esperando que se resolviera el conflicto

El DIA 3 la población se encontraba bajo la ley marcial; el saldo trágico había sido de 23 muertos y 22 heridos de ambas partes, y fueron aprehendidos mas de 50 individuos a quienes se acuso de ser los agitadores del movimiento y entre los que se encontraban Calderón, Dieguez, José Maria Ibarra, Javier Huitemea (Buitimea?) entre otros, los que fueron enviados inmediatamente a las mazmorras de San Juan de Ulua.
El DIA 4 se soluciono el movimiento y se reanudaron los trabajos, faltando muchos huelguistas que habían huido temiendo las represalias.
En México los sucesos de Cananea eran el platillo del DIA y se desaprobaba que el Gobierno hubiera permitido la entrada al país de mercenarios norteamericanos para intervenir en un conflicto netamente nacional.

Fallecimientos durante la gesta heróica del 1ro. y 2 de junio de 1906
(posiblemente incompleta)

Dos calcinados, N.N.
José Verduzco,
Indalecio Aldana, Dolores Valdepeñas,
Librado Oceguera,
Filomeno Morales,
Jesús Carranco
Un desconocido
Alberto Stone,
Margarito N. Morales,
Enrique Vizcarra,
Pedro Fimbres,
Petronilo Esparza,
Francisco Lara,
Pedro Amaya,
Crescencio Monro,
Manuel Montijo y
Eugenio Mendíval

La estación de Cananea en la llegada del Gobernador Izabal

Los periódicos de oposición editorializaban furiosamente y reprochaban al gobierno que tolerara la inmigración de norteamericanos, que solo venían a quitar el trabajo a nuestros obreros y a llenarlos de oprobio., y sugerían por primera vez, que hicieran una reglamentación del trabajo en la Republica Mexicana. También se dijo en aquella ocasión que los sucesos de Cananea constituyeron el primer chispazo de la Revolución.
El 22 de junio de 1906, llego a México el gobernador de Sonora, Rafael Izabal, a responder de su actitud sobre la huelga de Cananea. Se creyó que iba a ser procesado y que se haría justicia en tan sonado asunto, pero después de dos meses regresó a Sonora a seguir gobernando.

William Green:

Encontré la siguiente información en la internet de un periódico de esa éposa pero no se quien es su autor... para darle crédito...
y dice lo siguiente * Cananea, Sonora, 2 de junio de 1906.- Veintitrés muertos y cerca de veinticinco heridos fue el saldo del enfrentamiento de obreros huelguistas y de comandos norteamericanos, que fueron traídos por las empresas mineras y el gobernador del Estado, para apaciguar el movimiento iniciado el día de ayer con motivo de una manifestación obrera que se organizó para pedir que se les den jornadas de ocho horas de trabajo y un salario mínimo de cinco pesos diarios.
* Los sucesos se registraron a partir de las 10:00 horas, cuando llegaron a esta ciudad desde la estación de “Magdalena” 20 rurales y 30 agentes fiscales, al mando de Corl. Kosterlitski, quien venía acompañado de un fuerte contingente de norteamericanos armados y pertrechados, entre los que se contaban 275 “rangers”, comandados por el Corl. Rynning.
* El movimiento de huelga lo iniciaron ayer los miembros de la Oversight, mina perteneciente a la Cananea Consolidated Copper Co., en donde se presentó el primer enfrentamiento entre los trabajadores y los guardias de la empresa, muriendo ocho obreros mexicanos y dos norteamericanos que laboraban en la mina. Para la noche de ayer la lucha se había formalizado entre los obreros y los guardias norteamericanos, quienes usaban balas expansivas. Un furgón de ferrocarril cargado de armas y parque había sido descargado en las oficinas de la compañía minera. Hoy por la mañana todo amaneció más o menos tranquilo y parecía que iba a haber un arreglo con los obreros, pero todo cambió cuando llegaron los norteamericanos armados hasta los dientes y comenzaron a resguardar las tiendas de raya, el banco, las oficinas generales, la fundición, la concentradora y lo que aún quedaba del depósito de madera, que un día antes había sido incendiado por los amotinados. El gobernador del Estado, Rafael Izábal y el gerente de la empresa, William C. Greene, trataron de calmar a los trabajadores, pero quienes hablaron en nombre de éstos eran inmediatamente detenidos. Se perdió toda esperanza de llegar a un acuerdo y por la tarde, los obreros organizaron una segunda manifestación y se dirigieron al hotel donde se encontraba el gobernador Izábal, con el deseo de hacerle presente sus quejas en demanda de justicia, pero en la avenida que conduce a la Mesa, fueron agredidos a balazos por los “rangers” y los filibusteros, generalizándose nuevamente el combate, al que puso término el Corl. Kosterlitski, amagando a los huelguistas por la retaguardia, cuando la acción era más cruenta.
* Lázaro Gutiérrez de Lara y Rafael J. Castro, a nombre del Club Liberal de Cananea, imprecaron en público al gobernador Izábal por aquel acto de violación a la Soberanía, al haberse dejado entrar a los norteamericanos para que disparasen contra los obreros. Pero esta protesta fue inútil y se ordenó que los dos fueran encarcelados. Ya al caer la tarde, los obreros que integraban la manifestación fueron dispersos, pues no contando con armas con que hacer frente a los “rangers”, tuvieron que replegarse en diversas arterias. Esto fue peor, ya que los norteamericanos en sus caballos, recorrieron las calles de esta ciudad, matando a quienes creían que eran revoltosos, muriendo así muchos inocentes, que por casualidad transitaban por las calles. Hasta fuera de la ciudad los norteamericanos persiguieron a los obreros, quienes huyeron a los aledaños para esconderse en los matorrales, pero hasta allí fueron encontrados y muchos de ellos asesinados arteramente, aunque la mayoría fueron hechos prisioneros y entregados a las autoridades municipales. Por la noche, como a las 22:00 horas, las fuerzas extranjeras fueron reembarcadas en el mismo tren en que habían llegado a la estación “Magdalena” y en esta ciudad sólo quedaron de guardia los rurales y los filibusteros. El movimiento de huelga para pedir una jornada de trabajo de ocho horas y un salario mínimo de cinco peros se había desintegrado.
* Sin embargo, los trabajadores mineros que han aceptado volver a sus labores el día de mañana, han sido protagonistas de este movimiento que sin duda servirá para seguir presionando para conseguir mejores condiciones de vida a los trabajadores. Muchos mineros piensan que aunque perdió en esta ocasión la clase obrera, mucho se ha conseguido.

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