viernes, junio 08, 2007

Ultimatum

Punto Final

Joel, el día de hoy he decidido separarme de ti. No puedes decirme que no luche por “lo nuestro” porque tú mejor que nadie sabes que eso no es cierto. Intente conservar intactos los sentimientos que me unieron a ti, pero fallé más de mil veces, así que lo intente, a mi no me queda la menor duda.
Tenemos diez años de casados y hace más de siete que soy indiferente para ti, deje de ser tu esposa para convertirme en un objeto más que adornaba la casa, ya no me haces sentir amada, deseada, respetada. Hoy por la mañana, como muchas otras mañanas atrás, me despertó un sentimiento enorme de vacío, la diferencia del día de hoy en comparación con otros días es que me asusté, porque me sentí tan triste que en un acto de desesperación por querer cambiar ese sentimiento me dirigí al closet, escogí de entre mis ropas las mejores, las que me hacían sentirme cómoda, me arreglé el cabello y me maquillé, pero al verme al espejo seguía viendo a esa mujer de 33 años demacrada y sola que aparenta más de cuarenta, no cabe duda de que la infelicidad te hace aparentar años de más, te convierte en alguien que cuando se mira así misma se desconoce. Mientras me veía fijamente a los ojos a través del espejo, vi como mis pupilas empezaban a ahogarse entre lágrimas, pero en vez de quedarme viendo mi propio espectáculo como lo hubiera hecho cualquier otro día, el día de hoy opté por levantarme, secarme las lágrimas y hacer mis maletas. Tú podrás pensar que estoy empacando todos esos vestidos de fiesta que me compraste y que se han quedado sin ser usados, o quizás todas esas prendas que me diste a cambio de un beso, un abrazo o un te quiero, pero no, en mi maleta solo encontrarás recuerdos, sobre todo aquellos de los tiempos lindos que tuvimos tu y yo y las ganas de ser aquella que fui antes de conocerte. Ahora prefiero estar sola y sentirme plena a seguir contigo sintiéndome tonta, me haces sentir tan poco valorada, incapaz y me has llegado a subestimar tanto que yo misma empecé a desconfiar de mis logros y alcances.
Por Jaime, nuestro pequeño de seis años, no te preocupes, no creo que resienta tu ausencia, pues irónicamente desde el momento de su nacimiento has sido su padre solo los fines de semana y si eso sigue así casi puedo garantizarte que nuestro divorcio no lo perjudicará gravemente o al menos eso me gustaría pensar, pues de nuestra familia y su duración los únicos responsables directos somos nosotros dos.
Me siento defraudada, no de ti solamente, sino de mi también, de lo que tu y yo significábamos, de lo que formábamos y de aquello que idealizamos hace más de diez años y que creímos que sería para siempre, ya sabes, como dicen, “hasta que la muerte nos separe”, pero aquí lo que nos separó fue la rutina incontrolable que se nos fue de las manos, se salió de control volviéndonos fríos, huraños, desconocidos.
Hoy pongo el punto final a aquello que así como me mantuvo tanto tiempo viva, hoy me corta la respiración, me asfixia… me quita la vida lentamente.
Comentarios: laura.esle@hotmail.com

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