miércoles, julio 25, 2007

Amar a México

Amar a México más allá de un partido de futbol

Por Alejandro González Alvarez

Que triste que la representación de nuestra Patria y el sentimiento al ver el simbolismo nacional, haya quedado reducido únicamente al de una camisa verde de la selección nacional de fútbol.

No es que este mal que a los mexicanos nos guste mucho el fútbol y que seamos muy apasionados cuando el equipo tricolor juega un partido de competición internacional, tampoco digo que este mal que cuando gana un torneo o da un buen juego sintamos que todo esta bien y que los problemas del país desaparecen mientras dura la euforia del triunfo.

La camisa verde, los jugadores, el equipo nacional de fútbol pues, son símbolos nacionales que representan de alguna manera a todos los mexicanos pero que nunca podría ser considerado un símbolo patrio como lo son: la Bandera, El Himno, La Campana de Dolores o La Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos, que representan no solo a todos los mexicanos si no también nuestra historia, nuestra forma de gobierno y nuestro territorio.

Lo triste es que el amor a esos verdaderos símbolos que nos inculcaron cuando niños, la representación del país llamado México, cada vez están mas devaluados y significan menos para todos, y por el contrario nos sentimos identificados mas sencillamente con un equipo de once jugadores que compite en un juego denominado fútbol.

Para el que esto escribe viene ahora el recuerdo de cómo los maestros de la primaria se esforzaban por dejarnos una herencia de amor a los Símbolos Patrios y de respeto indiscutible, recuerdo la solemnidad como en mi primaria se hacían los Honores a la Bandera cantando el Himno Nacional completo y con marcialidad y ¡cuidado! con saludar irrespetuosamente apoyada la mano derecha con el pulgar paralelo al pecho o tenerla sin la suficiente rigidez además de la posición de firmes casi militar, que hermoso era sentir ese amor y respeto cuando la bandera pasaba por el patio de la escuela.

Que tristeza me da ver que incluso políticos de buen nivel no saben saludar adecuadamente ni cantar el himno completo. Que pobre cultura cívica tenemos, y si a esto le agregamos que nuestros héroes e identidad cada vez son sustituidos por la invasión de falsas imágenes y contra culturas extranjeras, pues ¿A dónde vamos?

¿Cómo se puede amar a un país y esforzarnos día a día por dejar un mejor lugar para nuestros hijos? ¿Como tener cultura cívica que se refleje hasta el momento de elegir a nuestros gobernantes? sí hemos perdido el sentido de adorar a México a través de su representación en los Símbolos Patrios.

Volviendo al fútbol, que pena me da cuando en partidos oficiales veo a los jugadores que en ese momento representan a los mexicanos que no saben ni saludar a la bandera y cantan el himno saludando, ¿nadie les ha dicho que se saluda a la bandera cuando esta transita y el himno se canta en posición de firmes?

Si gana la selección nada más nos importa, pareciera que todos nuestros problemas desaparecen, que las autoridades hacen bien su trabajo y que no hay problemas de delincuencia, crisis económica, desabasto de gas, ingobernabilidad, etc. Y si pierde cosa que es más común, maldecimos a nuestra propia existencia como si de ello dependiera el sustento de nuestra familia. Es la cultura del mexicano, es un ejemplo de la perdida de identidad nacional que se reduce únicamente a lo que un equipo de fútbol nos representa, y que desgraciadamente representa lo que los mexicanos somos, de mentalidad conformista, acostumbrados a la derrota o a quedarnos cerca solamente pero nuca llegar a la meta, talvez por eso nos identificamos con ella porque es mas fácil aceptar una mentalidad mediocre que luchar por conseguir la excelencia.

Ojalá fuéramos así de apasionados y comprometidos con el apoyo al país, cuando acudimos a una celebración cívica, o cuando realizamos una empresa, trabajamos, elegimos a nuestros gobernantes, participamos en política o cuando educamos a nuestros hijos.

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