martes, julio 24, 2007

El Paraíso

José De Jesús Uribe Gómez
Víctor Fuentes Hernández
Rene Sahagún Medina
Hugo Moreno García
Raymundo Velasco Nuño


Entre 1961 y 1962, ya se escuchaba en la radio las canciones de Las Alteñitas, y Esos Altos de Jalisco… que bonitos, las cuales evocaban, que los Altos de Jalisco era un lugar pleno de felicidad.
Ya entre los años 70´s y 80’s, Macedonio Uribe, originario de Zacatecas y avecindado en Guadalajara, se ilusiono con la idea de venirse a vivir al paraíso tan referido en las canciones anteriormente mencionadas que a la letra refieren “ Vamos a Tepa, tierra soñada… Que linda la mañana cuando sale el sol… En el potrero de los maizales, tengo un pedazo de jardín, como lo riego todas las tardes, ya dio botones el jazmín… y que rechula es esta tierra donde yo mero nací… Somos alteños de los buenos, por derecho… Y cuando hablamos de nuestra tierra, se nos ensancha el corazón… Y un orgullo que nos llena, que no nos cabe en el pecho y por eso satisfecho le cantamos a nuestra región. En fin; todo un Edén por sus paisajes y por su gente. Y total, se avecindó en el Rancho Las Canoas que se encontraba ubicado en la ribera del Rió Verde, entre Pasmarejo y esa antiquísima población de Temacapulin. Ilusionado lo comenzó a trabajar, inició con ganado cebuino, árboles frutales, cultivo de maíz etc.,
En fin, cuando tuvimos la oportunidad de visitarle, descubrimos que no estábamos equivocados, era realmente un paraíso, era un rancho con agua, árboles frutales, un clima templado a frío, reconfortante, leche de verdad, panes caseros de horno.
Pero lo más importante, su paisaje, era un lugar para la contemplación, ver esas barrancas, cerros llenos de huizaches, un río con agua cristalina, que obtenía un color verdoso por la gran cantidad de árboles en su orilla. ¡Imagínense, poder pescar entre los raizales de esos árboles, unos bagres de gran tamaño, unas carpas de hasta 5 kg de peso, que cuando iniciaban las lluvias, ver la maravilla de que un hermano que por aquellos tiempos contaba con solo 5 años podía capturarlos con sus propias manos! Pero lo mas sorprendente era que después de unos momentos de practicar un poco de Yoga, algo de meditación, te dabas un baño en esas aguas tan cristalinas y más aún, tenias tu propio jacuzzi con agua caliente en pleno río y para que les cuento más. Comprobé que era cierto, eso de que entre los maizales había árboles en flor (duraznos) o sea que si había ese jardín, que aunque no eran jazmines se cumplía con lo que refería Espinoza, autor de las alteñitas.
Hoy que toca estar en estas hermosas tierras alteñas, encontramos que aquella paradisíaca ribera, se ha esfumado, ya que el Río Verde ahora es toma su nombre por las algas que se desarrollan en el, “aguas eutróficas” (aguas sin oxígeno), nos preguntamos ¿existirán esas variedades de peces?, ¿seguirá existiendon uestro jacuzzi?…
Aquí lo importante es preguntarse, todavía podemos seguir cantando con tanto orgullo: Esos Altos de Jalisco… que bonitos, tal como lo hacía Jorge Negrete.
Que hacer, cuando comenzamos a observar el paraíso perdido y cuando aunado a eso, se presenta la famosa propuesta de construcción de la Presa El Zapotillo, que hará desaparecer a Temacapulín, Acasico y Pasmarejo (parte del paraíso) siendo la primera de estas poblaciones de las más antiguas, de los Altos.
Temaca, significa TEMAXCALLI (baño de vapor) por sus abundantes aguas termales que según Fray Antonio Tello, la habitaban tribus cascanes y tecuexes, se dedicaban a la caza y a la pesca, cultivaban la tierra, artesanos de la piedra y de barro. ¡Imagínense! en Temaca, pernoctó por dos noches el Virrey Don Antonio de Mendoza allá por 1541 y consumieron pescado bagre cocido en pencas de nopal.
Fue la cabecera que toda aquella comarca. Vivió en este lugar Alfredo R Plascencia el cual le compuso varias poesías.
Bueno, concluyendo que por sus bellos paisajes, por su historia, por sus personajes, por su antigüedad, por sus aguas termales (jacuzzi o temascal), por su pesca, debería ser área protegida utilizando el concepto de ecoturismo o el tan trillado desarrollo sustentable y sostenible y así rescatar a nuestro paraíso perdido.
¡Alteños, es nuestra obligación recuperar este paraíso!

Bibliografía
Profesor Gustavo Iñiguez Iñiguez
Guadalajara, Jal., a 24 de octubre de 1996
El Informador, Diario Independiente sep. del 2005.

No hay comentarios.:

Publicar un comentario