lunes, agosto 27, 2007

María Izquierdo

Recordando a la gran pintora María Izquierdo

Por Felipe Hermosillo Padilla

Santa Ana, California: 2007. - El próximo 30 de octubre del presente año, se cumplirá un aniversario mas del fallecimiento de esa gran señora que puso muy en alto el nombre de san Juan de los lagos y desde luego de nuestro querido México, su nombre María izquierdo pintora internacional, reconocida ampliamente en el mundo de las artes por sus grandes obras magnificas, talentosa pintora mexicana. Su obra-escribió el gran Emilio Abreu Gómez-, esta mas en el tiempo que en el espacio…”su pintura es el triunfo del alma que se mueve entre sus voces de luz” cuando el paso de la vida deja huella, la muerte, en lugar de ausencia, es una presencia permanente. La existencia se prolonga en cada palabra dicha en memoria del aquel ser a que se ama o se admira. En el caso de la internacional pintora sanjuanense María izquierdo intervienen estos dos factores: su vida ha sido prolongada a través del empeño de una de sus hijas, aurora posadas izquierdo, quien ha dedicado muchos de sus años a perpetuar la memoria de su madre, de la que guarda toda clase de recuerdos: “mi madre llevaba una vida intensa en todos los sentidos. Amiga entrañable de los intelectuales de su época, de artistas, periodistas y personalidades del mundo diplomático, con frecuencia era invitada a diversos eventos…fue axial como mis hermanos: Carlos, amparo y yo compartimos su mundo lleno de anécdotas en las que siempre brillaba su ingenio. Comenta su hija aurora.
Maria izquierdo plasmada en su obra pictórica y también en vida familiar y social con tal fuerza que, aun hoy 51 anos después de su muerte física, su existencia espiritual esta presente. Fue una mexicana que ha trascendido el tiempo y el espacio no solo en su país si no en el mundo entero.
Maria izquierdo fue la pintora que elevo a substancia de estética y alimento terrestre los dones de lo vital. Axial de simple y axial de complicado. Igualmente esa aparente facilidad para retomar temas, días imborrables, imaginaciones y recuerdos de la campiña, del terruño natal de su querido san Juan de los lago, la muestran como excelente reproductora de la identidad, de las hazañas de la nacionalidad y de las estructuras de la esencia de lo mexicano.
Vernácula sin querer serlo, siendo por vocación y provocación muy ingenua y terriblemente secreta. Privada y melancólica. Transitoria de la esquina caliente.
No es hiperbólico afirmar que todo buen artista ha sentido a través de su vida dentro del arte, el afán por plasmar a la naturaleza: el interior de las habitaciones celestes, la vegetación en miniatura, los frutos que nunca envejecerán ni las flores que, a la postre se marchitaran.
La sanjuanense María izquierdo, espontánea, autodidacta, reinventando todo lo de alrededor, insuflando vida a las calabazas, a las bugambilias, a las noches buenas y a los nomeolvides, revitalizándolos, aumentándoles su color, sabiduría y belleza, no solamente supo darle sentido al concepto de que es el arte el que existe en verdad, ya que la naturaleza es la copia la obra y creación humanas, sino que demostró toda la serena hermosura y otros conceptos, igual de abstractos, de que el hombre es capaz de realizar en tanto testimoniado de vida trasfigurada y dador de semejanzas vespertinas.
Maria supo hacer fabulosas operaciones frutales, transformar la rebanada de sandia en ironía y coquetería, en sinónimo de mexicanidad. Igual que la papaya y el mango y los curvilíneos mameyes y chicozapotes blanquecinos y hasta las azulosas guanábanas.
Y ella lo hacia por necesidad creativa y por que era su razón de ser y de estar, y no por congraciarse con nadie ni dejarse llevar por la atmósfera nacionalista de esa temporada. Al contrario su obra era elogiada mas por Tamayo, Agustín lazo, julio castellanos o Manuel Rodríguez lozano y por el circulo de intelectuales de “los contemporáneos” (novo, villaurrutia, owens, torres bodet, nandino, Ortiz de montillano, etc.) Que por los muralistas oficiales.
El gran tono de la inteligencia era la meta. Lo otro, perorata moda. Artificio de los menesteres de la frivolidad y pasaje nada trascendente por carecer de poesía.
María Izquierdo fue poeta de tono mayor. Un sol sostenido por los volcanes en ebullición. La marina querellándose del mar y del lamento. Maria izquierdo subjetiva y subjuntiva. Telón de arana de felicidad. Al menos eso es lo que representan sus pinturas que cautivan como el mar a la marina y el desierto a la calidez lunar.
Según leo rosas… sólo los artistas con genio dan vida a lo inerte. María Izquierdo hizo ese milagro y además salvó del naufragio la esencia vernácula.

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