domingo, noviembre 04, 2007

Naty

Con olor a almendras…

Comentarios: laura.esle@hotmail.com

28 de Octubre:

El día de hoy salí temprano de la escuela, no porque las clases hubiesen terminado pronto sino porque mamá me habló de emergencia al celular, mi abuelita se puso mal, y no dejaba de gritar mi nombre. Desde que quedó viuda, hace 3 años, ella empezó a vivir por temporadas con nosotros, así que la convivencia diaria nos empezó a unir más que los lazos consanguíneos.

29 de Octubre:

Hoy no fui a la escuela, tampoco he dormido, llevó más de 18 horas junto a la cama de Natty, mi abuelita, no me quiero separar de con ella, el doctor dice que no tiene sentido trasladarla al hospital, sería desgastante, no me lo han dicho abiertamente pero quizás su vida solo pende de algunas horas.

30 de Octubre:

…7:00 PM: Mi abuelita murió el día de hoy… siento un nudo en la garganta que me paraliza todo el cuerpo…

01 de Noviembre:

Dice Claudia, una amiga, que comprando cosas se me irá la depresión… me preguntó cuantas blusas tendré que comprar para dejar de sentirme así: triste. ¿El vació de mi corazón se llenará con la tela de colores o nunca será suficiente?

02 de Noviembre:

… Hoy es día de muertos, fui a visitar a Natty al panteón, es extraño, tengo esa última mirada de ella, fue para mi, con los ojos serenos se despidió. Hoy me sentí un poco culpable, recuerdo que después de que murió mi abuelito ella enfermó, lo amaba tanto que creo que a consecuencia de eso murió. Cuando yo la cuidaba al principio, desee que ese “tormento” terminará pronto, me resultaba fastidioso escuchar sus historias repetitivas y sin fin. Después de un tiempo me acostumbre y terminé por solicitarle yo misma que me las contara cada que llegaba a casa, después de la prepa. De tal manera fue como nos convertimos en cómplices, ella siempre dispuesta a hablar y yo a escuchar, secretos de familia, alguna historia de su ciudad natal, el cortejo del abuelo, consejos prácticos para la vida, un poco de todo. Me hace falta esa vocecita dulce y constante de todas las tardes que acompañábamos con galletas y chocolate.

03 de Noviembre:

Hoy me levante con un estado de ánimo particularmente agradable, soñé con Natty, supongo que eso influyó en gran medida a que expresara mi dolor por su perdida de otra manera. Tengo tantas ganas de vivir. Ojalá yo logré la mitad de lo que mi abuelita hizo en vida.


04 de Noviembre:

Son las 7:00 PM, estoy sentada en la silla mecedora de Natty, recuerdo la última vez que la vi aquí, fue hace apenas una semana, a veces me cuesta pensar que ha muerto, ella y yo compartíamos habitación, recuerdo como eso me incomodó al principio y ahora me aferro a ese aroma a aceite de almendras que esta impregnado en su silla, en su ropa, en nuestra habitación.
La muerte tiene muchos matices, definitivamente se experimenta de manera única en cada uno de nosotros. Me consuela un poco pensar que ella ya esta descansando y por fin se ha reunido de nueva cuenta con mi abuelito, a quién tanto amo durante toda su vida.

07 de Noviembre:

Mamá en general se encuentra bien, esta sobrellevando de la mejor manera la muerte de su mamá. Mis abuelos eran la piedra angular de mi familia. Cuando se casaron mis tíos, se adopto la tradición de reunirse aunque fuese una vez cada 15 días cada uno con sus respectivas familias en la casa de mis abuelos a compartir la comida, ahora la tradición se ha trasladado a mi casa debido a que fue el último lugar en el que vivió mi abuela o quizás porque ahí aún se puede percibir algo de su voz tenue.

14 de Noviembre:

Pasan los días y poco a poco me entra en la cabeza la idea de que la vida es un ciclo inevitable que inicia con la vida y termina con la muerte, y que mientras este ciclo se lleva a cabo deja sensaciones diferentes. Una vez alguien me dijo que cuando uno nace llega llorando pero que debemos de vivir de tal manera que cuando nos vallamos nos llevemos una sonrisa en el rostro. Yo puedo asegurar que los últimos días de Natty pese a su enfermedad transcurrieron de una manera tal que lograba transmitir ternura hacia los demás.

24 de Diciembre:

Vivir esta navidad sin ti Natty es triste y nostálgico, más porque era tu fecha preferida de todo el año, te gustaba ver el rostro de tus nietos al abrir los regalos, al pedir posada… Sin excepción desde mucho antes comprabas un presente para todos los integrantes de la familia y este año no fue la excepción, en tu ropero he encontrado los regalos envueltos, no te preocupes, cada uno recibirá esta noche el suyo, he leído la postal que anexaste a mi regalo… Yo también te quiero inmensamente… y feliz navidad también para ti y mi abuelito. Me llama la atención tu posdata que dice: “Aunque un día de estos me valla mi aroma de almendras quedará por aquí”.
Creeme que alcanzo a percibirlo perfectamente.

No hay comentarios.:

Publicar un comentario