domingo, marzo 02, 2008

Proárbol

Despertó Proárbol la cultura silvícola de México: Elvira Quesada

Este programa es uno de los instrumentos más importantes con que cuenta el Gobierno Federal para cambiar la realidad del país

* Contempla mecanismos muy claros y específicos para supervisar el crecimiento de los árboles plantados


El Secretario de Medio Ambiente y Recursos Naturales, Ing. Juan Rafael Elvira Quesada, señaló que debido a la gran respuesta que ha tenido el programa PROÁRBOL, este año se espera recibir alrededor de 100 mil solicitudes de silvicultores y propietarios de tierras que desean recibir apoyos económicos a cambio del cuidado de las áreas forestales de México.

Dijo que en este año se buscará atender principalmente "a los más pobres, a los que menos tienen, a los que sólo poseen tres hectáreas de tierra; hacia ellos nos estamos acercando, para que sean los principales beneficiados".

El titular de la Semarnat mencionó que además de ser un mecanismo de combate a la pobreza y de reforestación, PROÁRBOL despertó al México silvícola que yacía dormido desde tiempos prehispánicos.

"Desde los tiempos en los que Quetzalcóatl decía que aquel ser que protege a los bosques y a las selvas, es un ser que está integrado a la naturaleza y merece una buena muerte".

Toda esa cultura, agregó, ha permanecido ajena al sentir de las comunidades indígenas, las cuales ahora cuentan con un programa eficiente en materia de reforestación, conservación, restauración, construcción de brechas cortas fuego, producción en viveros, cosecha de semillas y plantaciones forestales, principalmente.

"Estamos encontrando una inclinación muy fuerte de núcleos indígenas de todo tipo, desde los huicholes en Nayarít y Jalisco; los tarahumaras en Chihuahua; los zapotecas y otras etnias en todo el centro y sur de México. En todos ellos existe un gran interés para integrarse en esta gran cultura ambiental".

Juan Rafael Elvira Quesada afirmó que PROÁRBOL es uno de los instrumentos más importantes con que cuenta el Gobierno Federal para cambiar la realidad del país, al ofrecer oportunidades de trabajo a los silvicultores y propietarios de los bosques, quienes reciben un pago por cuidar los recursos forestales y se alejan así de prácticas ilegales como la tala clandestina.

Por lo que respecta al nivel de supervivencia de los árboles plantados, aclaró que de acuerdo con las evaluaciones realizadas en años anteriores por universidades, centros de investigación u Organizaciones No Gubernamentales contratadas por la Secretaría a su cargo y la Comisión Nacional Forestal (Conafor), el índice es de 60 por ciento, a un año de edad en promedio, nivel que es común en muchas otras partes del mundo como Finlandia, Canadá, Brasil y Costa Rica.

"Confiamos plenamente en que este promedio de supervivencia será mayor, ya que a diferencia de esquemas anteriores, PROÁRBOL contempla mecanismos muy claros y específicos para alcanzar este objetivo, que es el mantenimiento de los árboles plantados en los dos años siguientes, con lo que se asegura su supervivencia".

Asimismo explicó que en cada predio reforestado, una vez que existen condiciones para evaluar el crecimiento de los árboles, se escogen los más fuertes y vigorosos para dejarlos que se sigan desarrollando, los cuales pueden ser cien o más; y por lo que toca a los que menos han crecido, son replantados en otras áreas para que continúen con su desarrollo.

En el caso de las plantaciones forestales comerciales, subrayó, el nivel de supervivencia es de hasta un 97 por ciento, debido a las técnicas y mecanismos que se utilizan para su cuidado.

El Secretario de Medio Ambiente y Recursos Naturales indicó que, por lo que respecta a la reforestación, la sobrevivencia depende en gran medida de la especie de árbol que se trate y de las condiciones meteorológicas que se presenten, además de los trabajos de restauración que ya se están llevando a cabo.

De igual modo, el funcionario manifestó que desde el año pasado en PROÁRBOL se estableció que los apoyos económicos para reforestación serán entregados a los beneficiarios en dos partes: primero, el 70 por ciento para cubrir los gastos destinados a plantar los árboles, y el 30 por ciento restante una vez que se haya realizado esta tarea y previa verificación en campo por parte de la Conafor.

Para este año, añadió, las reglas de operación del programa contemplan el otorgamiento de recursos tanto para reforestación, protección y mantenimiento a un mismo proyecto.

"De igual modo, Conafor da seguimiento a la producción en viveros y realiza una valoración de la planta 15 o 20 días antes de que salga, a fin de garantizar que reúna ciertas características de calidad".

Todo ello permitirá incrementar el nivel de sobrevivencia de los árboles plantados, en un marco de total transparencia y honestidad, finalizó Juan Rafael Elvira Quesada.

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