martes, abril 22, 2008

Pancho Villa

Milagroso

Por José Alvarado

Como toda buena historia, la verdad supera la ficción y el relato se vuelve interminable, algunos personajes de la leyenda nunca mueren, aunque no puede visualizarse la guerra en forma agradable, porque lidiamos con la destrucción de seres humanos y verlos degollar por Internet es cosa desagradable y de moda.

Pero hay tiempos difíciles en la vida, hechos que hacer hervir la sangre con lo que se comienza, ha de formar las historias con todo tono de matices propios del ser humano o las cinco principales emociones, ira, dolor, miedo, tristeza y alegría, todas son buenas porque nos ayudan adaptarnos en el mundo para sobrevivir y al final matar o morir, porque todos llevamos consigo una parte buena y otra mala que permanece amordazada la mayor parte del tiempo, pero cuando despierta surgen personajes de historia, leyendas como las de Pancho Villa, quizás el más historiado en México y en el extranjero, para el que escribe, ni bueno ni malo, ya que no es juez ni verdugo.

Lo más probable es que haya nacido el 5 de junio de 1878 a las 3 de la tarde, fue bautizado en la iglesia católica con el nombre de José Doroteo Arango Arámbula, hijo legítimo de Agustín y Micaela, campesinos muy pobres en una sociedad cerrada y dominada por la miseria, tiempos en que los señores amos y sus secuaces hacían lo que les daba la gana con las mujeres de sus peones, vírgenes o no, amparados en una supuesta ley que le decían derecho de empernado.

La violación de una hermana de Doroteo por el hijo del patrón hizo que este tomara venganza y lo lesionara a balazos, pecado imperdonable y salió huye3endo a la sierra, más de la mitad de su vida estuvo fuera de la ley, prófugo de la justicia o injusticia, le decían "El Gorra Chueca"

En 1876 se une a la gavilla de Ignacio Parra y Refugio Alvarado, ladrones, cuatreros, asaltantes de caminos, asesinos y Parra era famoso por haber pertenecido a la gavilla de Heraclio Bernal, el Mítico Rayo de Sinaloa, el fue perseguido por la columna al mando del general Lorenzo garcía y muerto en el cerro del pelón, Distrito de Casasola, el 15 de enero de 1888, tiempo después mueren asesinados en diferentes fechas y formas Ignacio Parra y Refugio Alvarado, para 1910 Pancho Villa vestía de charro, seguía siendo un bandido pobre y no muy afortunado, asesino, hombre malo y gran tirador, pero sin fama de grandes hazañas y con varias órdenes de aprehensión.

El Valle Nacional, San Juan de Ulúa y Las Islas Marías, eran las prisiones más terroríficas de la época porfirísta, sin tener un dato exacto y sin saber ni como ni cuando se considera revolucionario influenciado por don Abrahán González, en las primeras escaramuzas fue herido de un balazo en la pierna izquierda, fue coronel y después general Brigadier, después de la toma de Ciudad Juárez, Villa es licenciado del Ejército revolucionario, que en realidad era un pulpo de mil tentáculos, ya que cada cabecilla se sentía ser el jefe máximo.

Después de su etapa como guerrillero, negocia su rendición y se instala en la hacienda de Canutillo, a pesar de lo que hizo Villa por sus hombres en sus ranchos y en sus haciendas, la codicia cambió el corazón de sus hombres. Los veteranos comienzan a desertar, se vuelven enemigos y se prestan como espías, el general Norteamericano Persinhgs buscó como mandarlo asesinar, lo mismo que el general Bell, ofreció 100,000 dólares por su cabeza, en 1921 Villa fue informado que un grupo de pistoleros querían asesinarlo, en el estaba el charro Mercado, Primitivo Córcega, el capitán Domingo Martínez y Atenógenes López.

Villa movió a sus hombres y en un prostíbulo de Parral, Chihuahua, mataron a balazos al Capitán Martínez y a Primitivo Córcega, los que atentaron contra su vida fueron muchos, unos por rencor, por envidia, por temor, por venganza, por intereses económicos y políticos, en Parral comenzaron las confabulaciones para matarlo en 1923, Melitón Lozalla, Jesús Salas y gabriel Chávez fueron los ejecutantes del complot, contrataron a ocho pistoleros que ganaron cinco pesos diarios y 300 pesos más al terminar el negocio.

La casa de donde dispararon la rentaron en 75 pesos, el que cuidó a los caballos ganó 120 pesos, todos estaban fuertemente armados, el 20 de julio fue asesinado cuando iba en el volante de su carro, lo mismo que su secretario Luis Trillo y tres hombres de su escolta, ninguno tuvo tiempo de usar sus armas, les dispararon 150 balazos, los asesinos después de consumar el hecho se fueron a sus ranchos.

El mismo día velaron el cadáver de Villa y sus compañeros en el Hotel Hidalgo., Las honras fúnebres fueron celebradas en la iglesia de San José, sus cuerpos fueron sepultados en el panteón municipal el 6 de febrero de 1926, la tumba de Villa fue profanada y robada su cabeza, pero la leyenda continúa, recientemente la gente del pueblo ante sus necesidades materiales y espirituales, invocan en sus oraciones a él ánima de Villa para que interceda para remediar sus males y ya muchos lo consideran milagroso.

2 comentarios:

  1. jenrral mir11:13 a.m.

    Viva el jeneral villa al que aun le temen los pinches gringos y el gobierno mexicano

    ResponderEliminar