martes, abril 01, 2008

Planeta Tierra

El Planeta Tierra

Por Ricardo Natalichio

El planeta Tierra, que desde hace unos 4.6 billones de años tiene forma de globo, ha sido recientemente globalizado. Por ahora la forma no ha cambiado, pero si unas cuantas cosas sobre su superficie.

Según el Diccionario de la Real Academia Española «globalización», es la «tendencia de los mercados y de las empresas a extenderse, alcanzando una dimensión mundial que sobrepasa las fronteras nacionales»

La globalización tiene muchísimas aristas y nos afecta para bien o para mal (generalmente esto último) en casi todos los órdenes de nuestra vida.

Hoy, el precio al que compramos el arroz, o las tortillas, o el pan, en el más pequeño y alejado pueblo de Latinoamérica depende de infinidad de factores, algunos locales y otros tan distantes como la Unión Europea, USA, China o India.

Resulta que, cada vez es menos la tierra que pertenece a quien la trabaja y ahora las decisiones sobre que sembrar en los campos latinoamericanos se toman en suntuosas oficinas ubicadas en las grandes ciudades del primer mundo, por personas que posiblemente nunca hayan pisado esta parte del planeta.

No se decide que sembrar teniendo en cuenta las necesidades nutricionales de la población, ni las conveniencias ambientales del ecosistema, sino las ventajas económicas del mercado.

Así la tierra, otrora destinada a producir una gran diversidad de alimentos para consumo local, es utilizada para plantar oleaginosas en gran escala, que se convierten en alimento para el ganado o para los automóviles del primer mundo.

Los bosques que daban sustento a poblaciones locales, que regulaban el clima, que fabricaban agua potable, se convierten rápidamente en fábricas de árboles clonados, que secan y contaminan la tierra, con el fin de producir pasta de celulosa, que se utilizará miles de kilómetros mas arriba en el mapa.

En devolución, obtenemos los beneficios de los avances tecnológicos, de la medicina, de las comunicaciones. Ahora podemos saber al instante la fluctuación del índice Down Jones, o del Nikkei. Podemos ver en vivo la entrega de los Oscar y hasta saber un mes antes el día que se estrenará en los cines de EE.UU. la nueva película de Indiana Jones.

También podemos tener una i-pod, un tv de plasma o a las mas innovadoras medicinas cuyo precio se vuelve un poquito elevado por el temita ese de las patentes. Gracias a que el mundo está globalizado, todos tenemos acceso a los beneficios de la globalización, salvo por… los pobres. Pero solo son pobres 3 o 4 mil millones de personas, así que no es para preocuparse. Una cifra que, obviamente, ha aumentado notoriamente con la globalización.

¿Qué hacer entonces? Dar marcha atrás, volver al desarrollo local, retomar la agricultura con agricultores. Volver a tomar nosotros las decisiones sobre el uso de nuestra tierra, de nuestra agua, de nuestros bosques, de nuestras montañas, planificándolo de forma sustentable. Restar atención a los caprichos de los mercados internacionales y concentrarnos en las necesidades locales.

¿Qué pasaría si, por ejemplo, los 16 millones de hectáreas que Argentina destinó a la soja transgénica en 2007, se destinaran sólo a producir alimentos? ¿quién perdería y quién ganaría?

1 comentario:

  1. Anónimo1:49 p.m.

    En el párrafo que dice: "Los bosques que daban sustento a poblaciones locales, que regulaban el clima, que fabricaban agua potable, se convierten rápidamente en fábricas de árboles clonados, que secan y contaminan la tierra, con el fin de producir pasta de celulosa, que se utilizará miles de kilómetros mas arriba en el mapa"

    Esta información no es correcta porque el uso de plantaciones forestales comerciales es una de las formas que se establecen hoy en día para la conservación y restauración de suelos, por favor pueden buscar más información en la página web de la Comisión Nacional Forestal o de la SEMARNAT.

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