martes, abril 22, 2008

Thomas Alva Edison

Recordando al gran genio de las patentes: Thomas Alva Edison

Felipe Hermosillo Padilla

Thomas Alva Edison fue casi sin duda el inventor más prolífero de todos los tiempos, se le recuerda ante todo por tres inventos: La Lámpara incandescente, el cinetógrafo (antecesor del cinematógrafo) y el fonógrafo, sin embargo en su larga vida (1847-1931), patentó más de 1300 en Estados Unidos y en otros países, en la cúspide de su carrera, en la década de 1880, registraba en promedio una patente cada cinco días.

Sobra decir que no todas sus invenciones tuvieron éxito, el primer invento que patentó, ideado en 1868, fue un sistema eléctrico para calentar el engorroso proceso del registro de votos en el Congreso de Estados Unidos, cada uno de los congresistas tendría a su disposición botones de "si" o "no" enlazados con un receptor central automático, este sistema, evidentemente práctico habría funcionado, pero el congreso era hostil a la innovación y se negó a comprarlo.

LA FUERZA DE LAS PALABRAS

Una de las ideas más estrafalarias de Edison fue el monomotor, derivación del fonógrafo, esta máquina vocal usaría la energía de las vibraciones sonoras de la voz humana para propulsar maquinaria, de tal suerte, una máquina de coser sería accionada por un pedal, ni por electricidad sino por la costurera al hablar en voz alta, pero no resultó practico.

También eran afines al fonógrafo las muñecas parlantes de hojalata que creó hacía 1880, cada una contenía un pequeño cilindro fonográfico.. que funcionaba al dar vuelta a una llave, con una grabación de rimas infantiles u otros textos.

En 1908 cuando Edison centró su atención en la industria de la construcción fue, como siempre muy innovadora, propuso sustituir las viviendas de los barrios pobres con casas nuevas y baratas de concreto, cada casa se haría de una sola pieza a tal efecto, que se vertería el concreto en un molde de hierro, proceso que en total requería de tres horas, aunque se burlaron de su propuesta Edison demostró que era factible al construir el mismo una casa, si bien, el uso del concreto en edificios fue en aumento los primeros años del siglo XX, las casa de Edison de un solo molde no lograron arraigo, su curiosidad rebasó los límites del mundo material, en sus últimos años, alentado por millones de personas que habían perdido familiares en la primera guerra mundial, intentó comunicarse con los muertos, no creía en la guija u otros equipos usuales de espiritistas, de modo que intentó crear una máquina que amplificaba las débiles vibraciones provenientes de ultratumba, por desgracia, esta última búsqueda del gran inventor resultó un fracaso.

OTRAS UTILIDADES EN MOVIMIENTO DE EDISON

Thomas Alva Edison, no solo fue un gran inventor, sino también un inspirado hombre de negocios, a los doce años mostrando talento empresarial al obtener la concesión para vender periódicos y dulces en el tren que circulaba entre Port Hurón, Detroit y Michigan.

Sus ganancias como voceador dependían de igualar la oferta con la demanda, así pues con sobre solución usual convenció a un amigo de Detroit Free Prees de que se le mostrara con anticipación las galerías de las noticias más importantes, para calcular el probable interés del público y con esto la venta del día.

Su mayor triunfo como voceador ocurrió en abril de 1862, cuando los sangrientos relatos de la batalla de Shilloh de la guerra de la sesión, acapararon los titulares, Edison vio la oportunidad de ganar dinero, compró a crédito mil ejemplares y gestionó que le telegrafiaran la noticia de la batalla a lo largo de la ruta, adelantándose al tren y la fijaran a las paredes de las estaciones.

La voz se corrió con rapidez en cada pueblito de la ruta y las multitudes abarrotaron las estaciones frenéticamente por leer mas detalles de la lucha cuando llegaron los periódicos, además de que logró vender todos los ejemplares pudo aumentar mucho el precio mientras avanzaba.

Contento con vender periódicos pasó al periodismo e instaló una prensa en el vagón de equipajes del tren, para producir su boletín local, Wel Gran Trunk Herald al precios de tres centavos de dollar, alcanzó una circulación de unos setecientos ejemplares y fue el primer periódico impreso en un tren.

Sin embargo Edison acabó por pasarse de listo e instalar un laboratorio químico en el mismo furgón, para experimentar en sus ratos de ocio, cuando provocó un incendio lo arrojaron del tren sin miramientos con todo y sus equipos.

No hay comentarios.:

Publicar un comentario