miércoles, junio 04, 2008

Suicidio y familia

Suicidio y Familia en Tepatitlán

Por Psic. Susana del R. Bermúdes Jiménez
Maestría en Terapia Familiar Sistémica
PRIMERA PARTE

El suicidio es más que un problema social, un síntoma que manifiesta una enfermedad en un núcleo de población determinado, sobre todo cuando los casos se incrementan de manera repentina, como todo deterioro en la salud, de no atenderse a tiempo puede llevar a la muerte del individuo, el caso de una sintomatología social puede conducir a la degradación hasta mortal de la estructura de convivencia en comunidad.

En los últimos años el suicidio como problema social se ha visto incrementado en el país. Es alarmante ver crecer las cifras que en la juventud (en particular) se presentan, pero más alarmante es cuando estas cifras se incrementan de manera tan notaria en localidades como Tepatitlán de Morelos, sobre todo cuando a la creencia colectiva es que es un lugar donde se vive con tranquilidad y en una estructura de valores bien definida. El número de casos de suicidios en nuestro municipio que lo llevaron al primer lugar estatal después de la Zona metropolitana de Guadalajara el 2007, es un problema que tiene que atenderse antes de que la enfermedad social sea crónica, un factor de atención es la relación del suicidio y los componentes familiares que pueden facilitar y/o evitar que este fenómeno aparezca en particular con la población de jóvenes que es la más vulnerable.

Cifras del Dr. Daniel Ojeda Torres, Director del Instituto Jalisciense de Salud mental (Salme), señalan que Jalisco ocupa el lugar número 19 por la tasa de suicidios consumados en el país, con 5.6 por cada 100 mil habitantes. Durante el año 2007 se reportaron 392 suicidios en el Estado, de los cuales 295 ocurrieron en la Zona Metropolitana de Guadalajara y 97 en el interior del estado. Al 29 de Febrero la cifra de suicidios en Jalisco es de 50 casos en el presente 2008, de los cuales 27 se reportaron en enero y 23 en febrero en los rangos de edad de 15 a 65 años, predominaron las edades de 18 a 49 años en varones, en tanto que en mujeres es de 18 a 29 años.

Los Altos de Jalisco representan un foco rojo para las autoridades sanitarias. En el 2004 la delegación regional del Instituto Jalisciense de Ciencias Forenses (IJCF) registró seis suicidios. En el 2005 y 2006 se suscitaron nueve. Y en el 2007, se registran dos suicidios durante febrero, dos en marzo, tres en mayo y uno en junio, para un total de siete, de los cuales cuatro ocurrieron en Tepatitlán.

En el 2007 la tasa de incidencia del suicidio en Los Altos de Jalisco, es de 1.99 casos por cada 100 mil habitantes. Mientras que en Tepatitlán es de 3.15 por cada 100 mil habitantes. Esta cifra ya supera a la que esta ciudad registró en el 2006, que fue de 2.56 por cada 100 mil habitantes. La tasa de incidencia de suicidios por cada 100 mil habitantes que tuvo Tepatitlán en el 2007 ya supera a las de 14 Estados de la República y es casi similar a la tasa nacional de 3.22. Proporcionalmente, Tepatitlán supera a entidades como el Distrito Federal (2.18), Hidalgo (1.67), Estado de México (0.57) y Puebla (1.85).

Según la base de datos de intentos de suicidio y suicidios del Instituto Nacional de Estadística Geografía e Informática (INEGI) durante el 2005 las causas más comunes para quitarse la vida fueron: Se ignora 58.8 por ciento, otra causa 10.7, Disgusto familiar 8.8, Amorosa 7.7, Enfermedad grave o incurable 5.5, Enfermedad mental 4.4, Dificultad económica 3.3, Remordimiento 0.8.

Se puede deducir la importancia que el factor familiar tiene en el intento y consumación del suicidio en la población. Habrá que aclarar que estas son las cifras oficiales ya que existe un sub-registro que no se contabiliza por lo que el número puede mucho mayor. Además de que el número de suicidios por causas desconocidas es alto por lo que esto incrementa las posibilidades de que el factor familiar incida en el intento y consumación.

Las mujeres intentan el suicidio en una proporción mayor que los hombres; 110 mujeres por cada 100 varones.

Diversos estudios confirmaron la elevada incidencia de problemas mentales, particularmente depresión, en este padecimiento. Otros factores de riesgo comprenden alcoholismo, toxicomanías, antecedentes de autoagresión, desempleo, aislamiento social y estrés interpersonal reciente. La detección de estos factores de riesgo, particularmente en los hombres jóvenes relativamente reacios a buscar ayuda médica o a reconocer distrés emocional, representa un desafío para los clínicos. La evaluación del riesgo y las intervenciones en aquellos con ideas suicidas constituyen oportunidades claves para el compromiso del servicio de salud en la prevención de suicidios.

Es de primordial importancia la detección temprana de las alteraciones conductuales y cognitivas que inciden en esta problemática, por lo que se sugiere la atención psicológica preventiva que favorezca las conductas sanas y evite la consumación del acto.

Quienes escuchan al deprimido hablar sobre ideas de muerte tratan de eludir el tema, en la creencia de que tratar de las ideas de suicidio pudiera conducir a provocarlo, o hacer que le parezca al deprimido una idea aceptable.

Existen una serie de criterios a tener en cuenta a la hora de sopesar el riesgo de suicidio, detectarlo y prevenirlo:

1) La familiaridad del individuo con dosis mortales de medicamentos.

2) La accesibilidad a la vía de suicidio (acceso a armas de fuego, píldoras para dormir, venenos, etc.)

3) El grado de contacto con las personas que le cuidan, (si dispone de suficiente tiempo para llevar a cabo sus planes sin que nadie se la perciba)

4) La facilidad de conseguir ayuda médica urgente en caso de que exista un intento.

5) Detección de conductas sospechosas: sigilo, un repentino antojo que el deprimido desea realizar, una injustificada visita a la droguería o a la farmacia.

6) Expresiones verbales: tales como: Ya no puedo mas, Acabaré con todo esto No estoy dispuesto a seguir así más, Todo es inútil, no tengo ya solución.

7) Despedidas raras: el deprimido, sin venir a cuento, habla como si se fuera a ir de viaje, por ejemplo cuiden de mis cosas, o los quiero mucho, espero que se acuerden de mí, me gustaría que me perdones, supongo que no nos volveremos a ver, te agradezco todo los que intentas hacer por mi, decir Adiós a todos en lugar de buenas noches, o hasta siempre en lugar de hasta luego.

8) Una aparente tranquilidad repentina cuando el deprimido pasaba unos días agitado puede significar que ha tomado una decisión drástica.

9) La visita no programada a un servicio médico, psicológico o psiquiátrico: puede significar un desesperado intento de pedir ayuda.

10) Un reto que implique un riesgo mortal evidente.

11) Intento de conseguir ayuda.

12) Intento de escapar o huir de la situación.

13) Falta de comunicación: nadie se ha preocupado de entrar dentro de su mundo interior y su aislamiento o bien le resulta ya insoportable, o bien intenta romperlo como un intento desesperado de que por fin alguien se de cuenta de sus sufrimientos.

El problema social que es también muestra de una enfermedad en la sociedad puede ser resuelto desde muchas instancias pero lo más importante es poder evitarlo desde el entorno familiar cercano.

Sólo recuerde que una visita al Psicoterapeuta o, "a veces un número telefónico, marca la diferencia entre la vida y la muerte de un ser amado, no nos quedemos callados".

Quedo a sus órdenes:

TEL. CONSULTORIO 78 2-21-70
TEL. PARTICULAR 78 1-53-33
TEL. CEL. 044 378 70 8 17 70

3 comentarios:

  1. Anónimo3:19 a.m.

    ya no encuentro una razón para seguir viviendo, todo se me esta derrumbando.
    alguien me ha preguntado algún día como me siento con esta situación?.
    no solo opinan, solo sealan y me dicen verdades que o se si quieroescuchar, solo lastiman más mi alma que ya esta muriendo lentamente.
    J TEPA.

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  2. Anónimo12:56 p.m.

    no pues esta muy mal su pagina y un poco mensa

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  3. Anónimo7:27 p.m.

    Creo y todos sabemos que la tasa de suicidos es mucho por mucho mas Alta solamente en tepatitlán, aparte de los suicidios que se reportan como accidentes, No hay lugares para los jovenes, ni actividades ni alicientes, malos salarios y pocas oportunidades como en todo el país.

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