jueves, agosto 14, 2008

Genetica en bovinos

La buena genética en bovinos

Por: Dr. René Sahagún Medina y Dr. Hugo Moreno García
Departamento de Ciencias Biológicas del Centro Universitario de Los Altos
UdeG

La región de los Altos de Jalisco desde el punto de vista de la producción en bovinos se conoce como de las productoras de leche a nivel nacional. Se reconoce que en muchos de los establos que se encuentran en esta zona los propietarios han hecho un gran esfuerzo por mejorar a cada momento sus explotaciones cada vez con mejores tecnologías de acuerdo a como la modernidad está motivando.

Uno de los factores que influyen en la producción de leche en bovinos son las características genéticas en los animales. En muchas de las ocasiones se habla de la “buena genética”. Es bueno explicarnos a que nos referimos con respecto a este tema. Pues de repente se nos viene a la cabeza la imagen de “animales bonitos”, es decir de buen porte y un modelo de vaca visualmente atractiva, es decir buenas patas, buena ubre, de buen tamaño, etc. Lo importante del asunto es si lo que se ha mencionado anteriormente, esta fuertemente relacionado con la “buena producción de la vaca”.

Debemos de recordar que la buena producción considera la genética de los animales y el ambiente en donde desarrollaran su genética esos animales. Es decir, la nutrición. El manejo, la sanidad, entre otras consideraciones, limitarán o condicionarán la expresión de la genética de las vacas. Así que entre mejor genética estamos produciendo, estamos demandando mejores condiciones de manejo, de nutrición, más atenciones sanitarias y en general mas cuidados referidos a los animales. Desde este punto de vista, que tanta importancia le damos a la incidencia de sementales que introducimos a través de inseminación artificial, principalmente, si descuidamos frecuentemente los factores nutricionales, de manejo, sanitarios y otros que podríamos decir son de primera necesidad, que muchas de las veces son limitaciones de acuerdo a las condiciones financieras que vivimos como país. Es aquí donde debemos de tener claro que estamos diciendo con la expresión “buena genética”.

También aquí resalta la necesidad de tener un programa de mejoramiento genético muy bien estructurado, en donde no solo la participación de “sementales probados” tienen la oportunidad de participar en los vientres productivos de leche en Los Altos de Jalisco. También se debe considerar el tipo de vacas que tenemos y que nuestros manejos en lo general nos ha permitido desarrollar. Y en esa perspectiva lo primero que debemos hacer es identificar lo que tenemos en función de las necesidades de producción y enseguida tomar las decisiones en función de lo que queremos o hasta donde queremos llegar y marcar los tiempos oportunos para lograr lo que nos proponemos. De esta manera debemos de saber con que contamos, es decir tenemos que echar mano de lo que tenemos , en que nivel estamos y dentro de nuestros manejos que necesitamos para seguir avanzando. Así, nuestras explotaciones mejoraran en su rentabilidad, pues cada vez, se trabajarían con mayor funcionalidad. Desde luego en aras de esta rentabilidad en algún momento estaríamos utilizando semen de toros potencialmente productores de otras partes, según las necesidades que se nos fueran presentando.

Así, poco a poco iríamos adquiriendo y estructurando (formando) la genética de acuerdo a nuestras necesidades, considerando nuestra realidad productiva y nuestras vacas también irían siendo cada vez más rentables, pues el objetivo general es “mantenerlas produciendo”.

Con lo anteriormente mencionado vamos desconfundiendo el término de “buena genética” con lo que llamaríamos la “genética necesaria” de acuerdo a la realidad que vamos enfrentando. De esta manera, estamos unificando los criterios de un verdadero programa de Mejoramiento genético.

Como valor agregado estaríamos desarrollando animales más vigorosos con menos propensión a algunas “enfermedades” como son mastitis, gabarro, y menos expuestos a lesiones de patas, en lo general.

De aquí que estamos en la posición de organizar un programa de mejoramiento genético verdadero y podemos utilizar los animales que por algunos años hemos desarrollado en nuestros manejos y mejorándolos de acuerdo a como nos van pidiendo nuestras necesidades. Por otro lado, también podemos utilizar dosis de semen de nuestros propios toros y no solamente los que obtenemos de catálogos comerciales que muchas veces los toros ahí enunciados normalmente exigen más cuidados de los que nosotros podemos darles.

De esta manera, estaríamos en la posición de aprovechar con mayor eficiencia las tecnologías de reproducción que constantemente se están aplicando en la ganadería productiva y combinar la experiencia genética que por muchos años hemos practicado con la tecnología que día con día se está proponiendo.con animales seleccionados en otras regiones y bajo otras condiciones que en muchas veces no se parecen a las nuestras.

Con lo anteriormente mencionado queremos decir que un programa de mejoramiento genético no es solo aplicar inseminación artificial o utilizar transplantes de embriones con sus riesgos conducentes, y en general la aplicación de las técnicas de reproducción en lo concerniente a la modernidad, pero lo que debemos hacer es conocer nuestras explotaciones de bovinos a través de mediciones de características que nos está demandando la producción de leche en la realidad de nuestros manejos. Considerar nuestras condiciones reales y considerar las más conducentes para su aplicación desde la perspectiva de la eficiencia.

De esta forma llegará el momento de que estaríamos produciendo nuestra propia genética desarrollada bajo nuestras propias condiciones. Esto quiere decir que poco a poco estaríamos en posición de sacudirnos la dependencia de los catálogos de las diferentes marcas comerciales para mantener una producción en nuestra realidad productiva y estar haciendo decisiones eficientes e incluso tomando en cuenta semen de toros potencialmente mejoradores, pero en forma gradual y utilizarlos en forma racional de tal forma que se utilice en dosis lo que realmente se necesite.

Nos damos cuenta pues que el organizarnos para utilizar nuestro propio material nos lleva a una mejor posición dentro del tratado de Libre Comercio pues no estaríamos muy dependientes de material genético que viene de otras partes y que de repente nos provoca la presión del material genético que viene de lugares con diferentes manejos y ambientes y que nos está provocando confusiones y exigiendo instalaciones de lujo que muchas de las veces no podemos proporcionar como productores, en lugar de comenzar con nuestra realidad e ir mejorando paulatinamente en mejores instalaciones, manejos en cuanto a que esté mejorando la comercialización de nuestros productos. Así, la producción integral va avanzando con “pies de plomo” es decir con mucha seguridad considerando los indicadores reales de producción.

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