jueves, agosto 14, 2008

Turismo religioso

Por M. en C. Jorge Eduardo Olmos Cornejo
Coordinador de la carrera de Ing. Agroindustrial
CUAltos
jeolmos@cualtos.udg.mx

En la actualidad el turismo no se limita únicamente a recibir extranjeros de cualquier país o viajar por cuenta propia, por el simple hecho de que se puede hacer y es la "moda".
El turismo es mucho más que eso, es todo un conjunto de actividades que tienen un origen social y que busca satisfacer necesidades de curiosidad y conocimiento nuevo.

Dentro de los tipos de turismo que se reconocen, se tiene una modalidad, por así llamarlo, que se enfoca en la búsqueda y en la identificación de cuestiones socio-religiosas cuyo impacto humano tiene un alcance inmedible: El Turismo religioso.

A lo largo de la historia, nuestra cultura ha sido marcada por actividades que giran alrededor del desarrollo religioso, ejemplos entre los cuales podemos encontrar el hecho mismo del inicio del movimiento de Independencia que, al verse descubierto y mediante una imagen de la Virgen de Guadalupe, se dio por iniciada la búsqueda de libertad.
Este tipo de actividades tienen un auge importante por el simple hecho de que somos una sociedad cuyo desarrollo gira en torno al movimiento religioso y en distintas etapas del mismo.
Ahora bien, ¿qué ocurre con el turismo religioso y su relación con la educación? ¿La educación tendrá algo que ver con el desarrollo de este tipo de turismo?

Por sentido común se llega a la conclusión de que sí. La presencia o la falta de educación, es por sí misma, un promotor del desarrollo, incluso el desarrollo religioso. La evolución de la educación en situaciones histórico-religiosas ha hecho la consideración de que individuos o grupos de personas hayan sido movidos por el deseo de hacer un bien mayor.
La educación crea condiciones propicias y adecuadas en busca de "mover" o estimular a la sociedad por cuestiones de Fe, acciones que han sido dirigidas por gente que con cierto grado de preparación o sin ella; han influenciado al resto de la población en busca de soluciones socio-económicas y hasta políticas.
Alguien tuvo que considerar que en tal o cual zona o región se presentaba un panorama religioso y que, con el apoyo de toda una sociedad, se podría llegar a la conclusión de que era posible mostrar y compartir el gran valor de la religión como parte del origen mismo de esa zona o región.
La religión posee un gran valor y tiene un alcance incalculable, pues aunque no hablamos de dinero necesariamente, una región con desarrollo y de un impacto socio-religioso considerable, tiene un potencial inmejorable de continuar su evolución y por tanto su consolidación económica.
La participación de la sociedad es esencial, pues somos nosotros que con nuestro apoyo (visitando dichos lugares) y cooperaciones, somos promotores de estos lugares y su lugar en la historia.

Por otro lado, la educación es un parte-aguas en la evolución de las necesidades humanas. El hombre busca crecer por el hecho de conocer y poder aplicar dichos conocimientos en su realidad. Aunque la religión se basa en hechos que cualquiera podría dudar, al no poder comprobarlo y asegurar su origen y trascendencia. La misma población viene a darle un valor que aunque "no se ve, es verdad" y sólo estará fuera de contexto en el momento en que exista alguna relación que diga que es un fraude y carece de una verdad colectiva creíble.
Mientras tanto, la religión y el turismo, ahora llamado "turismo religioso" van juntos y de la mano en busca de sociedades con intereses humanos y sobrenaturales, pues aunque este mundo es más globalizado, consciente, preparado y más accesible, la humanidad vuelve a mirar aspectos que con Fe puede retomar y sin muchas explicaciones que son "reales", que son de "todos" y que son "baratos" pero que muestran la otra cara del ser humano y nuestras múltiples creencias.
El turismo religioso está a unos pasos de nosotros, depende por supuesto de lo que se promueve, pero si por simple desconfianza o Fe auténtica, se pueden dar pasos que nos acerquen y nos brinden explicaciones alternativas o ciertas. Por supuesto que mucha gente y no propiamente de este nuestro país, confiará, se acercará y con gusto buscará conocer el por qué de dichos lugares y sus religiosas creencias, desembolsando un poco de su dinero y de su curiosidad.

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