lunes, septiembre 15, 2008

A hierro mata

¿El que a hierro mata a hierro muere?

Por: Alejandro Gonzalez
ealexglez@yahoo.com

No es nuevo que salga a la discusión pública el tema de la pena de muerte y si conviene instaurarla en el país, siempre que la situación de la seguridad pública se agrava, o sucede algún crimen que sobresale de otros por su brutalidad o la ventaja del victimario sobre la victima, se escuchan voces que alientan la posibilidad de que la pena de muerte regrese a la tipificación penal en delitos especiales como pudieran ser secuestro o los delitos contra la salud, regresa precisamente cuando también hay voces en el ambiente político que proponen se ponga un candado legal a la posibilidad de legalizar el aborto como sucedió en el Distrito Federal.

El tema no es sencillo ya que convergen en él varias aristas que van desde la moralidad o el propio dogma religioso, el legal y el de la conveniencia o no de la medida con fines de reducir la incidencia de ciertos delitos considerados por la sociedad como los que atentan de manera más grave a la condición humana.

Comienzo sin embargo de atrás para adelante para dejar al final el tema moral -dogmático y no arriesgarme a que la presente colaboración caiga solo y únicamente en una defensa a ultranza de la vida.

Dudo mucho que el imponer la pena de muerte a secuestradores pudiera inhibir a otros delincuentes a seguir con este modus vivendi de pedir dinero a cambio de una vida, siempre he creído que este tipo de criminales no le tienen miedo a la muerte, lo asumen como un riesgo de trabajo y sabes que a eso se exponen con su modo de vida, sin embargo a lo que verdaderamente le tienen miedo es al trabajo, al esfuerzo diario por alcanzar metas y ganarse el sustento que hacemos usted y yo y todos los que vivimos de un trabajo licito, eso si les de terror, en ese orden de ideas porque no pensar en que la condena pudiera ser mas los trabajos forzados que la pena capital. Por otro lado no creo que usted al igual que yo creamos que tenemos un sistema de justicia “confiable que realmente castigaría a los responsables de los delitos y no solo a través de la pena de muerte usando chivos expiatorios para ganar aparadores mediáticos o acabar de un plumazo con casos escabrosos que pudieran traer complicaciones políticas màs adelante”. Hay que agregar que si se usa para matar delincuentes y no mantenerlos a costa del erario en las cárceles nacionales como profesores de la universidad del crimen, seria una medida conveniente, sin embargo aun en los países donde esta permitida, en algunos estados las sentencias capitales no son tantas como para pensar en la reducción de la población carcelaria.

Entrando al tema legal, tendría que modificarse la Constitución Federal para permitirlo y como esta el país de revuelto y contravenidas las fuerzas políticas, ¡imaginese el debate del debate para el debate de la pena de muerte!, además que México tiene firmado Tratados Internacionales de respeto a los derechos humanos que tendría que infringir para acondicionar esta medida con el riesgo de la critica y la ruptura de relaciones con varios países.

Por último entro al tema moral y dogmático, no se pude pensar en el contexto de la religión que practica la inmensa mayoría de los mexicanos el matar para hacer justicia, el aplicar la Ley del Talion amparada en un instrumento legal aprobado por el estado, no se puede por un lado como luego salen algunos radicales derechistas, apoyar la pena de muerte y al mismo tiempo manifestarse en contra del aborto, al final de cuentas el bien titulado es la vida que es la misma, sea de un criminal o de un no nato, es una aberración decirse un país civilizado como Estados Unidos y aplicar este tipo de medidas que como usted sabe casi siempre es aplicada a miembros de las minorías raciales que poblan la potencia mundial.

Dejado para el último pero por ser el más importante el tema dogmático- moral, No a la pena de muerte, No al aborto, No a lo que sea un retroceso en la lucha del ser humano por la plenitud del ser humano.

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