viernes, septiembre 04, 2009

Juárez

LAS LEYES DE REFORMA

12 de Julio: Ley de Nacionalización de Bienes de la Iglesia; día 23: Ley sobre el Matrimonio Civil; día 28: crea el Registro Civil y día 31 de Julio: Ley de Secularización de los Cementerios.
Por ENRIQUE ESTRADA BARRERA *

Al decretar las Leyes de Reforma, Benito Juárez García, otorga al pueblo de México en 1859 y 1860 las exigencias que tanto requería, y al declarar que los bienes eclesiásticos entran al dominio de la nación, subraya la separación de la Iglesia y el Estado, dando a la primera el campo espiritual y al Gobierno la supremacía económica y social.

Antes, la “Ley Lerdo” no cumplió con las demandas requeridas por las maniobras de los traslados de dominio; y el clero continuaba empleando sus recursos económicos para atacar al gobierno durante la Guerra de Reforma y para desarmar a la Iglesia de sus recursos, por medio de ésta ley el gobierno de Juárez, instalado en Veracruz, declara bienes nacionales lo que la Iglesia posee.

Con estas medidas el Estado logra la más completa y perfeccionada de todas las comunidades humanas existentes y asume el papel histórico que el siglo XIX le asigna dentro del panorama universal y lo ubica en la época de los Estados nacionales dentro del sistema político y jurídico de las constituciones.

Ley de Nacionalización de Bienes de la Iglesia

El Presidente Benito Juárez García, expone en el decreto firmado el 12 de julio de 1859, que “El motivo principal de la actual guerra promovida y sostenida por el clero es conseguir el sustraerse de la dependencia a la autoridad civil, ya que cuando ésta ha querido, favoreciendo al mismo clero, mejorar sus rentas, el clero, por sólo desconocer la autoridad que en ello tenía el Soberano, ha rehusado aún el propio beneficio”.

Agrega que “Cuando quiso el Soberano, poner en vigor los mandatos mismos del clero sobre obvenciones parroquiales, quitar a éste la odiosidad que le ocasionaba el modo de recaudar parte de sus emolumentos, el clero prefirió aparentar que se dejaría perecer antes que sujetarse a ninguna ley, con la resolución mostrada sobre esto por el Metropolitano, prueba que el clero puede mantenerse en México, como en otros países, sin que la ley civil arregle sus cobros y convenios con los fieles”.

Asimismo considera que “Si otras veces podía dudarse por alguno que el clero ha sido una de las rémoras constantes para establecer la paz pública, hoy todos reconocen que está en abierta revolución contra el Soberano y que, dilapidando el clero los caudales que los fieles le habían confiado para objetos piadosos, los invierte en la destrucción general, sosteniendo y ensangrentando cada día más la lucha fratricida que promovió en desconocimiento de la autoridad legítima y negando que la República queda constituida como mejor crea que a ella convenga”.

Expresa Juárez finalmente que “habiendo sido inútiles hasta ahora los esfuerzos de toda especie por terminar una guerra que va arruinando a la República, el dejar por más tiempo en manos de sus jurados enemigos los recursos de que tan gravemente abusan sería volverse su cómplice, y que es un imprescindible deber poner en ejecución todas las medidas que salven la situación y la sociedad” y decreta la ejecución de 25 artículos, con un Reglamento para el cumplimiento de la Ley de Nacionalización de 36 artículos.

Ley sobre el Matrimonio Civil

El 23 de julio de 1859, desde el palacio general del Gobierno de Veracruz, ordena la Ley sobre el Matrimonio Civil, concibiendo a este como un contrato vigilado por el Estado y elevando a la categoría de ley, el régimen matrimonial. Prohíbe la bigamia y la poligamia y establece el divorcio temporal, sin habilitar a los cónyuges para nuevo matrimonio.

A este respecto expresa Benito Juárez que “por la independencia declarada de los negocios civiles del Estado respecto de los eclesiásticos, ha cesado la delegación que el Soberano había hecho al clero para que con su sola intervención en el matrimonio, este contrato surtiera todos sus efectos civiles”.

Agrega que “resumiendo todo el ejercicio del poder en el Soberano, éste debe cuidar de que un contrato tan importante como el matrimonio, se celebre con todas las solemnidades que juzgue conveniente a su validez y firmeza y que el cumplimiento de éstas le conste de un modo directo y auténtico”.

Establece en este decreto 31 artículos, con 7 agregados en los que fija el divorcio temporal, cuando la mujer es víctima de adulterio.

Ley para crear el Registro Civil

El establecimiento del Registro Civil, es un bien tan necesario que hasta la fecha es uno de los decretos de las Leyes de Reforma, que mejores resultados ha dado a todos los gobiernos y se establece el 28 de julio de 1859, por medio del cual retira a la Iglesia, esa facultad, estableciendo las formalidades que deben tener las actas de Registro, con funcionarios designados por el Estado.

Benito Juárez reconoce que la Iglesia tiene a su cargo el registro de los tres hechos más importantes del ser humano: el nacimiento, el matrimonio y la muerte, asumiendo las facultades de interés general para toda la sociedad y al retirar la Ley a la Iglesia esa facultad, crea el Registro Civil, estableciendo las formalidades y a partir de entonces, sin excluir el matrimonio eclesiástico, el Estado sanciona y legaliza el nacimiento, el matrimonio y la muerte como actos de interés social.

Qué bueno, que próximos a celebrar el Bicentenario de la Independencia y Centenario de la Revolución, haya gobernantes, como el de Coahuila Humberto Moreira Valdés que anunció el 15 de este mes de julio a los cronistas en su XXXII Congreso Nacional celebrado en Saltillo, Coahuila, que “Coahuila, Cuna de la Revolución Mexicana” integrará a esas magnas celebraciones el 150 Aniversario de las Leyes de Reforma y el Registro Civil, así como el 150 Aniversario del nacimiento de Venustiano Carranza, en Cuatro Ciénegas, Coahuila.

Ley de Secularización de los Cementerios

El 31 de julio de 1859, Benito Juárez decreta la Ley de Secularización de los Cementerios y encomienda la administración de estos al poder público prohibiendo la costumbre de enterrar los cadáveres en el interior de los templos y retira a la Iglesia toda la intervención en la administración de los cementerios.

El Presidente interino Constitucional de los Estados Unidos Mexicanos, considera que sería imposible ejercer por la autoridad la inmediata inspección que es necesaria sobre los casos de fallecimientos e inhumación, si cuanto a ellos concierne no estuviera en manos de sus funcionarios.

Ante tal actitud decreta la Ley de Secularización de Cementerios de 16 artículos, decretado como los anteriores en el Palacio del Gobierno General en la Heroica Veracruz, el 31 de julio de 1859.

*El autor es Premio México de Periodismo,
Cronista y Forjador de Baja California

No hay comentarios.:

Publicar un comentario