viernes, septiembre 04, 2009

Magister dixit

La visión de cerca y de lejos
Por Iván Sánchez Oceguera

Para ir delante de los demás, se necesita ver más que ellos
José Martí

Hoy en día es necesario tener la habilidad de dos tipos de visiones: la primera, la que afecta directamente nuestro entorno, y segundo, aquello que viene de fuera. En Educación los docentes vemos lo que nos rodea y desconocemos lo que viene de lejos y que tanto modifica nuestra forma de proceder. Parte de estos cambios se llaman “políticas públicas educativas” pero analicemos: a muchos mexicanos nos cuesta definir la palabra política, el Diccionario sólo define la palabra política como arte, doctrina u opinión referente al gobierno de los Estados, cuando en verdad la palabra política encierra tres tipos diferentes de ámbitos de acción.


Explico, la palabra “política” —primer ámbito de acción— como las actividades humanas que tienen que ver con el gobierno, con las diferentes formas de gobierno y con el concepto de Estado; la “política” —segundo ámbito de acción— se refiere a un plan de trabajo, programa político, por ejemplo: una política pública educativa; y la “política” —tercer ámbito de acción— sería la palabra que se adaptaría a la descripción común de política en el sentido de dedicarse a la política, o de hablar de política.


Podemos ahora razonar sobre “políticas públicas” —aquí la otra parte del debate— muchas de estas políticas corresponden a un ámbito internacional. La propuesta es mirar hacia el horizonte y podamos identificar que acciones llegan, apliquemos entonces nuestra visión de lejos: existe un documento desprendido de los objetivos del milenio declarado por la ONU (consultar en: http://www.objetivosdelmilenio.org.mx/), llamado “Metas Educativas 2021 La educación que queremos para la generación de los Bicentenarios”.


Este programa pretende establecer los objetivos que la educación iberoamericana debe alcanzar para el año 2021, de la cual los docentes de México somos participes en acciones para lograrla. Veamos entonces algunos párrafos del proyecto, y con ello vislumbrar que nos espera en educación, y estar preparados para lo futuro:


…Una de las señas de identidad del proyecto “Metas Educativas 2021: la educación que queremos para la generación de los Bicentenarios” es su carácter social y participativo. No se pretende solamente elaborar un elenco de metas e indicadores entre los Ministros de Educación Iberoamericanos, aprobado después por los Jefes de Estado y de Gobierno, sino incorporar al conjunto de la sociedad en el debate de las Metas y de sus Indicadores, en su refrendo, en su seguimiento posterior y en su compromiso activo para lograrlas[1].


Las políticas públicas se construyen desde una compleja agenda, la aplicación de estas acciones nos llevaría a ser partícipe de los cambios y no como simplemente espectadores, así que es la nueva dimensión del docente será conocer su verdadero entorno y los factores que lo modifican.
Sigamos analizando ¿le parece a usted que la calidad de la educación cumple con las expectativas actuales de la sociedad o incluso del mundo globalizado?, creo que la respuesta es más que obvia, de eso se trata esta reflexión de obtener dos visiones, una aquí y otra más allá. La calidad de la educación sigue siendo un reclamo que por múltiples factores los docentes de la educación pública enfrentamos a diario, observemos entonces de qué se trata para el año 2021:


…Principales retos para mejorar la calidad de la educación… Los retos principales a los que se enfrentan la mayoría de los países de la región se refieren a la falta de competitividad de las escuelas públicas, al reducido tiempo de aprendizaje de los alumnos, a los insuficientes recursos para hacer frente a las demandas de los alumnos, a la situación del profesorado, a las dificultades de los centros para ofrecer un currículo atractivo que mantenga a los alumnos en la escuela, a las insuficiencias en la gestión de los recursos públicos y a los reducidos resultados académicos obtenidos en comparación con los países desarrollados[2].

Encontramos entonces que la calidad de esa educación pública es un talón de Aquiles para muchos países de Iberoamérica incluyendo a México, el único consuelo que nos queda es que si aquí reclaman calidad, pues también en los demás países Iberoamericanos.


Con esta visión más amplia los docentes podemos romper moldes a los que estábamos familiarizados, existe una responsabilidad compartida, Gobierno, directivos, maestros y padres de familia somos corresponsables en esto de la calidad de la educación, la tarea de los papás y mamás deja de ser sólo una acción de reclamo, ahora les toca involucrarse en los procesos de enseñanza, los valores, los hábitos y las competencias.


Por último reflexionar sobre el compromiso docente, para lograr una calidad de impacto a mediano plazo: lograr que los maestros puedan acceder equitativamente a programas para el desarrollo profesional, observemos:


…La formación y el desempeño de los docentes son sin duda factores claves para la mejora de la calidad de la enseñanza. No son elementos aislados, que pueden abordarse de manera independiente, sino que, muy al contrario, están afectados por el funcionamiento de diversas instituciones y por las condiciones sociales, culturales y laborales en las que ejercen su labor profesional. De ahí la complejidad de lograr este objetivo y la necesidad de desarrollar enfoques sistémicos para avanzar en su consecución[3].


Es una invitación a “ser actor del sistema de formación continua”[4], ser partícipe de su propia formación, existe una clara conexión entre los programas de formación de los maestros y las políticas públicas en educación para que verdaderamente funcionen. Este es el verdadero ejercicio de ver desde lejos, los docentes no debemos estar pasivos sólo esperando lo que viene. Esta reflexión quizá cause polémica, pero algo en lo que no temo equivocarme es que, desde este momento los docentes de cualquier nivel tenemos que investigar, analizar y observar con más ahínco las tendencias en educación. No estamos a la expectativa y resignados a lo que llega, estamos empezando a actuar con nuevas habilidades para enfrentar los retos que imponen en una sociedad que no se queda estática, sino que se mueve incluso mucho más rápido de lo que nosotros resolvemos.

Comentarios: magister.dixit@hotmail.com
[1] OEI “Metas Educativas 2021: la educación que queremos para la generación de los Bicentenarios”, Madrid 2008, pág. 15
[2] Op cit, pág. 74
[3] Op cit, pág. 128.
[4] Perrenoud,P. Diez nuevas competencias para enseñar. Editorial Grao, España 2005., pág. 145

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