lunes, octubre 05, 2009

Infartos

Para una vida de infarto, un médico de calidad

Por Enrique Estrada Barrera
* Premio México de Periodismo,
Cronista y Forjador de Baja California


Dr. Octavio Victal Adame, de Guadalajara; de los más expertos
en México; Ganó el Premio a la Investigación anual del IMSS.

MEXICALI, B. C.- Mi caso, no es tan especial; es uno más de los muchos que se presentan en el mundo, pero, el haber encontrado un Doctor, con toda la calidad, con la excelencia y categoría de Octavio Victal Adame, me obliga a decir: ¡“Vivo, soy feliz…!”
Su trabajo sobre mi corazón, me ha permitido volver a escribir, volver a la historia, pero sobre todo, ser feliz cerca de la gente que me quiere tanto: mi esposa, mis hijos y mis nietos; mis amigos, que cada día son más.
Por todo, doy testimonio, del contacto que tuvimos el doctor Octavio Victal y yo, después de mi operación, cuando me pidió le diera un amplio informe sobre mi caso y luego me presentó su opinión. La operación se realizó hace justamente cinco años, pero la recuerdo con gratitud.
En la vida he sufrido 8 infartos, iniciando con un primero en un accidente en 1965 y en diversas fechas me llevaron a la postre de la muerte. En todos los casos fui atendido por médicos y enfermeras del Seguro Social. Me atendieron en el Siglo XXI de la Ciudad de México y otros muchos lugares.
A fines de julio del 2004, asistí al Congreso Nacional de Cronistas, que se celebraba en Colima, y al hablar, para dar a conocer la trayectoria de Rubén Vizcaíno Valencia, un gran escritor bajacaliforniano, pero nacido en Comala, apenas iniciaba a leer cuando sufrí un infarto, que se me complicó con un edema pulmonar. Fui llevado en ambulancia al Seguro Social, donde quedé internado en Terapia Intensiva y 15 días después fui llevado a Guadalajara, Jalisco.
En el Centro Médico Nacional de Occidente, en Guadalajara, Jalisco, fui atendido con la mayor gentileza del mundo y a principios de octubre, fui operado a corazón abierto, mediante una operación altamente riesgosa, pero ejecutada por uno de los mejores cardiólogos mexicanos, el Dr. Octavio Victal, que aquí expone el caso.

* * * *
“Estimado Enrique: Ante todo me da mucho gusto que el estado de salud que es una de las principales condiciones del individuo para ser feliz y productivo, se encuentra muy bien y que fui parte de que esta permanezca así por un buen número de años. Al terminar de revisar esta breve historia de su caso, me fui a operar a Tijuana, tengo ahí un programa muy sólido, que al momento se ha podido operar a trescientos setenta y cinco pacientes, con un costo muy inferior al que tenía la ciudad hace tres años, con muy buenos resultados y bajísima mortalidad (tres casos).
“Entrando a la historia de su caso: se presentó en la Sesión Médico Quirúrgica del Servicio, como un caso para tratamiento médico por el Dr. Alejandro Valadez, quien lo había cateterizado unos días antes, encontrando en el cateterismo: lesión severa de tres vasos principales del corazón, pero con daño severo del músculo cardíaco, secundario a varios infartos previos que le habían llevado a una mió dilatada, por la presencia de dos aneurismas en el ventrículo izquierdo, ésta situación explicaba perfectamente, el porqué había debutado su cuadro clínico que condicionó su envío a Guadalajara con falla total del corazón, es decir con edema agudo pulmonar; es decir, su corazón totalmente insuficiente, era incapaz de bombear sangre y por lo tanto los pulmones se estancaron de sangre que finalmente lo llevó a falta de aire, baja de oxígeno en la sangre y paso de plasma al pulmón. Afortunadamente se controló cuadro, ya que con mucha frecuencia esta situación es el preámbulo de la falla total, es decir se salvó de morir.
“Presentado el caso se discutió en esa sesión a finales de Julio, en la misma consideré que el caso debería de ser llevado a remodelación del ventrículo, plastia o reemplazo de la válvula mitral que tenía importante insuficiencia y revascularización directa de las arterias obstruidas, desde luego con mucho riesgo, sin embargo, valga la pena presumir, el hospital y especialmente yo logré como subespecialidad la reconstrucción del ventrículo izquierdo, experiencia dada por 12 años de operar todos los casos con esta enfermedad terminal del corazón, situación que me empujó a tomar cursos especiales en Mónaco con el Dr. Dor y en Brasil con el Dr. Stolff, ya que la dilatación consecutiva del corazón, lo deja únicamente con una sola solución al paciente: El transplante, situación que hubiera sido la suya, ya que el grado de daño que además era progresivo, estaba avanzando y dejar la última alternativa era condenar a un periodo de espera del cual, tomando en cuenta todos los transplantes hechos en el país, no llegan en 10 años a 40 casos, es decir que los trescientos setenta y cinco casos llevados por mí a reconstrucción o remodelación, hubieran seguramente muerto esperando el transplante o hubiera quedado fuera del programa ya que estos programas incluyen solo a gente joven.
“Esta experiencia por otro lado generó dos trabajos publicados en revistas de la especialidad en Estados Unidos, el premio a la Investigación Anual del Instituto Mexicano del Seguro Social para mí, y tres cursos internacionales en el hospital, en donde se mostró la forma de corregir esta evolución trágica de un infarto con diversas técnicas, desde luego con la variante “Victal”.
“El 7 de octubre, fue pasado a sala, en donde desde un inicio mi anestesióloga la Dra. Beatriz Carrasco, Jefe de Cardioanestesia en el hospital, tuvo serios problemas ya que su función cardíaca estaba totalmente abatida, requirió de drogas denominadas inotrópicas o cardioestimuladores para mejorar la presión y evitar que el corazón cayera a fibrilación o paro, ambos muy graves en su condición; se inició con mayor velocidad por lo anterior la cirugía, disequé rápidamente la arteria mamaria que va por debajo del esternón y que constituye hoy en DIA uno de los mejores hemoductos para la arteria descendente anterior que tenía obstruida 100% y que había ocasionado el primer infarto que dejó un daño muy severo en el corazón (al tiempo la formación de un aneurisma anterior y apicoseptal muy grande en el corazón) daño que evolucionó a dilatación severa y falla cardíaca progresiva en su caso.
“Se llevó rápidamente a colocarle en la máquina de soporte extracorpóreo, mientras los médicos residentes en entrenamiento obtenían los hemoductos para los bypasses que había que colocar a las otras arterias obstruidas, es decir una arteria de la cara posterior del corazón que también había ocasionado un infarto y un aneurisma posterior con daño de la válvula mitral la cual agravaba el caso por tener insuficiencia, es decir la sangre que fluye de la aurícula izquierda ya oxigenada proveniente del pulmón se regresaba en cada latido, haciendo que los pulmones estuvieran todo el tiempo congestionados, y otra arteria que era la menos enferma, pero importante por dar irrigación a la cara posterior y derecha del corazón. Ya bajo soporte extracorpóreo, a corazón latiendo, se abrió el ventrículo en la parte anterior aneurismática.
“¿Qué es un aneurisma? Es una parte fibrosa no contractible y rica en colágena que substituye al músculo cardíaco muerto después de un infarto; extraje un trombo del interior, y remodelé el ventrículo desde la parte setal hasta la pared libre del mismo, aprovechando la visibilidad de la válvula mitral, nos percatamos que su disfunción era por infarto de un músculo que le da soporte, por lo que se realizó una plastia “subanular” para mejorar o disminuir la ineficiencia y en espera que la remodelación también mejorara la función de la válvula de acuerdo a la experiencia en casos anteriores.
“La remodelación realizada la denomino en su caso “pacopexia” ya que me basé para realizarla en las teorías de un muy buen amigo, el Dr. Francisco Torrent Gousap, español y cardiólogo inquieto que hace 15 años ya jubilado, encontró y definió cómo el corazón late o se contrae y lo constituyó la base quirúrgica para que el Dr. Vincent Dor en Mónaco, Jatene en Brasil y Cololey en Estados Unidos iniciaran la remodelación geométrica del ventrículo izquierdo.
“Finalmente coloqué a corazón latiendo bajo circulación extracorpórea los hemoductos a las arterias tapadas, dejando desde luego la arteria mamaria izquierda a una buena arteria descendente anterior. Al salir de la máquina el corazón presentó varias arritmias que requirieron de desfibrilar con las cucharillas (“planchas para Enrique”) en tres ocasiones y una vez más en la unidad de cuidados intensivos, estas arritmias se originan por la nueva circulación del corazón (repercusión) y por los márgenes de la remodelación la cual a pesar de haber sido sujetas a ablación por frió o crío quedan excitables, por otro lado la fibrilación es una arritmia fatal que requiere de rápida reversión ya que la función cardíaca es nula.
“Bueno, bajo esta relatoría de su estancia en Guadalajara, su condición fue mejorando hasta el momento actual, que de acuerdo a como le oigo y me relata su condición, espero esté cada día mejor. No olvidar que la enfermedad de las arterias coronarias es progresiva, que otras arterias se pueden enfermar, que los hemoductos no arteriales es decir los venosos requieren de un cuidado extremo, es decir, de ejercicio diario de acondicionamiento físico, de dieta con pobre contenido en precursores del colesterol y el cuidado y manejo constante del cardiólogo; requiere de prueba de esfuerzo cada 6 meses, de Eco cada año y de querer la vida para poder ser una gente que disfrute el trabajo, la familia, la salud y la vida.
“Espero que esta historia sirva para los fines que usted quiere; cualquier duda no es problema que me hable o me pida información por esta vía.
“Un saludo muy cordial para Ud. y mis respetos a su mujer quien fue durante su enfermedad y será sin duda un gran apoyo en su vida.
Octavio Victal Adame.

El Dr. Victal se jubiló en marzo del 2005 luego de 32 años de servicio en el Centro Médico Nacional de Occidente, en Guadalajara y ha tendido un lazo de gran unión con Tijuana, donde realiza estas operaciones. Su dicho por teléfono y por Mail, es que en Tijuana, opera en un buen hospital, pero barato: “Porque, si algo debemos tener en la vida, es ser agradecidos con Dios y no cobrar mucho por algo que podemos hacer. Yo he operado muchos de estos casos en Tijuana, con la máxima seguridad y el más bajo de los cobros”.
En marzo de 2006, acudió a Mexicali, Baja California para presentar mi libro número 27 “Juárez en su Bicentenario” y a partir de ahí, hemos tenido una muy buena relación de amigos. Jubilado, continúa operando en Tijuana, Veracruz, Monterrey, y en mismo Guadalajara, Jalisco.

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