martes, diciembre 29, 2009

Desde San Juan

Cotorras pero contentas

Por José Alvarado Montes


San Juan de Los Lagos, Jalisco.- Así con su nombre completo, un pueblo que hasta las décadas de los 50 - 60 del siglo pasado creía en Dios, en el diablo, en la vida después de la muerte , en el cielo, en el infierno, en los aparecidos y se apegaba rigurosamente a la iglesia, no se entendía que la verdadera religión debe de poseer tres pilares fundamentales, son información , libertad y criterio, aceptar una educación libre ya que su finalidad es reemplazar una mente vacía por una abierta, en lo personal me causaba cierta admiración en aquel tiempo las grandes cantidades de mujeres solteras a las que cruelmente se les daba el adjetivo de “ Cotorras “, ya que fueron de la clase social alta a las que se les decía curras o mujeres del pueblo, las unas y las otras eran verdaderamente guapas, pero el ambiente, la familia, la religión, la presión social tan rígida como hipócrita fueron barreras infranqueables que aprisionaban a las mujeres de todo intento de liberación, no era concebible que un hombre pobre pretendiera a una rica o viceversa, solo una que otra se atrevía a revelarse a esta situación , la inmensa mayoría le pedía a la vida un romance, un príncipe azul y al final quedaban solteras a las que procreaban niños bastardos, se les llamaba hijos de la Chinaza, termino que se acuño en tiempo de la intervención francesa o la de se quedo para vestir Santos era otro señalamiento, seria por que muchos se refugiaban en el grupo religioso llamado “ Hijas de Maria “ , la clase social mas alta tenían sus reuniones festivas y se auto nombraban “Cotorras pero Contentas “, aceptaban su estado con mas picardía y en ese tono recitaban esta petición de autora anónima.

Oh glorioso San Antonio
Santo de mujeres
No te estés haciendo pato
Y consígueme un marido
Aunque tardes un rato.

Mira que ya no resisto
Este loco afán de amor
Atiende San Antonio mis ruegos
Yo no me quiero quedar.

No te pido un guapo mozo
Ni lo quiero con dinero
Solo feo o andrajoso
Y hasta un simple ranchero.

Tampoco quiero exigirte
Un flamante diputado
Si no un humano cualquiera
Sea solo, viudo o divorciado.

No me importa que este picado
Que sea cojo o hasta ciego
Pues si tu así me lo das
Yo lo acepto desde luego

Escúchame Toño mío
Óyeme Santo Glorioso
Consígueme a un baboso
Que se atreva a ser mi esposo.

Mira que si no lo haces
Y conmigo eres ingrato
Por Dios que té a de pesar
Y de cabeza has de quedar.

Pero no verdad que hay
Si escucharas mis rezos
Buen Señor San Antonio
Santo de mi devoción

En ti tan solo confío
Y échame tu bendición

En esa época el noviazgo y el enamoramiento se llevaba en otra forma , la semana dominical en la Plaza Principal. Era el sitio para relacionarse a la salida de misa de ocho de la mañana, se platicaba en la puerta de la casa de la novia, se mandaban cartitas de amor y serenata o Gallo con música de tríos, mariachi o la orquesta y se le dedicaban canciones de amor o desengaño. Para llegar al matrimonio se pedía la mano de la novia a sus padres y se fijaba la fecha para la boda, había las que se fugaban con el novio pero eran muy pocas, con la llegada de la señal de la TV las costumbres cambiaron pero ha quedado para el recuerdo aquello de “COTORRAS PERO CONTENTAS. “

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