jueves, febrero 04, 2010

Pomoná

La ciudad prehispánica de Pomoná, descubierta en 1959, fue una capital regional del periodo Clásico Tardío; la palabra Pomoná significado en maya "La casa del Copal".
Pomoná, como la mayoría de las ciudades de las cuencas del Usumacinta, alcanzaron su apogeo en el clásico tardío (600 a 900 dC). Se trata de una amplia zona que comprende parte de los actuales estados de Chiapas y Tabasco.

Esta ciudad arqueológica se encuentra compuesta por seis conjuntos arquitectónicos importantes, junto con algunas áreas habitacionales que agrupados se distribuyen en cerca de 175 hectáreas, los cuales se encontraban situados sobre el margen derecho del arroyo Pomoná, hilo de agua que nace del bajo Usumacinta.

Solo uno de los conjuntos está explorado y consolidado, se trata del que se halla al extremo norte, el cual está conformado por trece edificios que se localizan en tres de los lados de una plaza de planta cuadrangular. La zona arqueológica de Pomoná pertenece a la llamada provincia del Usumacinta, de la que también forman parte Yaxchilán, el Cayo, Piedras Negras, Chinikihá y Palenque.

La importancia de esta zona radicaba en que era el punto de control entre dos grandes regiones: la llanura sedimentaria del Usumacinta, ahora tabasqueño, y los valles y sierras del Usumacinta chiapaneco.

Según estudios de campo realizados entre 1986 y 1988, se llegó a la conclusión de que Pomoná ya era una ciudad organizada de primer nivel hacia el año 692 dC.
Aunque su historia aún se encuentra en inscripciones no descifradas, se sabe que funcionaba como aliado de Palenque y que en 790 dC tuvo una guerra con un señorío dependiente de Piedras Negras, en la cual Pomoná fue derrotado.

Como llegar
La zona arqueológica se localiza a 39 kilómetros del municipio de Tenosique y a 249 de Villahermosa. Para llegar a ella debe tomarse la carretera que conduce a Emiliano Zapata y después tomar una desviación de 4 kilómetros de terracería en buenas condiciones.

De la Ciudad de México a la zona arqueológica de Pomoná hay una distancia por carretera de 1026 kilómetros, que se recorren en un tiempo de 13 horas con 20 minutos, aproximadamente.

Para llegar por avión a esta zona es menester tomar un vuelo de la Ciudad de México a la de Villahermosa, cuyo viaje tarda 1 hora con 15 minutos, sin escalas. De ahí habrá que trasladarte por carretera hacia Tenosique, recorriendo una distancia de 210 kilómetros con un tiempo de camino de 3 horas, aproximadamente y posteriormente tomar el sendero de terracería que conduce a la zona arqueológica.

Actividades
Luego de visitar la zona arqueológica de Pomoná, ir a Tenosique resulta una visita obligada, ciudad que recibe a sus visitantes con un paisaje impresionante, el que ofrece el río Usumacinta, cuando al cruzar un puente de estructura metálica puede admirarse la exuberante vegetación y el cañón de "Boca del Cerro". En Tenosique hay restaurantes, hoteles, un Centro de Convivencia Infantil, un zoológico. Durante el verano, cuando decrece el agua del Usumacinta, es posible bajar a sus playones para nadar y pescar. Otro gran atractivos son los recorridos por lancha a través del río, que corre a través de la inmensa selva.

En el cañón Boca del Río se puede admirar la salida del río Usumacinta a la planicie tabasqueña, mientras que en la Palma, un agradable y pintoresco pueblo, se ubica un parador turístico, en el que es posible disfrutar de un paseo por lancha a través del río San Pedro. A una hora de dicho lugar, se hallan los límites de Tabasco con Guatemala, a donde se puede llegar por vía fluvial, teniendo acceso hacia la zona arqueológica de Tikal. Desde Tenosique es posible acceder a las ruinas arqueológicas de Yaxchilán y Bonampak, en Chiapas, por medio de un vuelo comercial en avioneta.

No hay comentarios.:

Publicar un comentario