domingo, febrero 06, 2011

Leticia Tarragó

Hace poco, uno de mis tíos preguntó porqué no escribía sobre pintores tepatitlenses. Es gran pregunta, en realidad el trabajo que estoy haciendo, es crear el contexto que después permita, compartir la obra de pintores locales, nacionales e internacionales, entendiendo el movimiento de plástica en el mundo.
En la escena mexicana hay galerías importantes como Vértigo de Guadalajara, dedicada a difundir obra de mexicanos que ya son reconocidos en otras partes del mundo. Revisando la obra que ellos exponen me di cuenta que todos estos artistas que son expuestos en dicha galería tienen algo en común; tienen estilo propio. Cada uno creó un concepto, lejos del dominio de la técnica y la habilidad de trazos, cada uno de los artistas logró un estilo, que los hace únicos, por el cuál sería fácil identificar obra suya en cualquier parte del mundo así no estuviera firmada...
Hablo de artistas como Javier Arévalo, Francisco Toledo, Fernando Szyszlo, Orozco, Enrique Rico, Leticia Tarragó, Alejandro Colunga, Mathias Goeritz (quien hizo las torres de satélito en el Distrito Federal), Maximino Javier, Gunter Gerzso ( que es buenísimo), etc.
Sobre ellos me gustaría escribir poco a poco. Conocer los grandes de la pintura mexicana de las últimas décadas, no por creer en superioridad respecto a la gente que no goza de tanta fama, sino por un adentramiento primero nacional hacia la plástica para luego y después, recaer en local. Trataré de cualquier forma, intercalar el trabajo.



En este artículo hablaré de Leticia Tarragó, todavía vive, es grabadora, pintora, discípula de Silva Santamaría y del Dr. Atl, fundadora junto con Fernando Vilchis del Taller de Grabado de la Universidad de Oaxaca e investigadora del Instituto de Artes Plásticas de la Universidad Veracruzana. Fanática del óleo; “Me encanta el óleo -señala-.
Tiene una textura muy rica que le falta al acrílico, técnica con la que no se pueden hacer veladuras o al menos yo no puedo.
Pero siempre me ha gustado el óleo, el olor, la textura y también el resultado, porque los colores quedan muy firmes, no sufren cambios con el tiempo, tienen una durabilidad más larga”. Dijo en declaración reciente por su exposición en Guadalajara “De la escena y el ensueño”.Tarragó pinta ángeles y espíritus y muñecos fantásticos. Nítidos trazos y figuras de ensueño nos transportan por mundos de colores y formas. Educada en México y Polonia ha trabajado en Holanda, Suiza y Estados Unidos. Fundadora, junto con Fernando Vilchis, del taller de grabado de la Universidad de Oaxaca y desde 1980 es investigadora del Instituto de Artes Plásticas de la Universidad Veracruzana. Nació en 1940, y hoy día es de las más reconocidas en la plástica mexicana.
Aquí dejamos algunas de sus pinturas para entender porqué es que tiene el lugar que ya ocupa, y es que sus pinturas no son sólo sueños, sino son sueños, solamente de ella, identificables en cualquier parte del mundo, y con un sello mexicano que no puede safarse en cada una de sus pinturas. Folcklore a la mexicana. O, sueños a la mexicana. ¿ No remontan sus caras a las típicas figurillas artesanales de Tlaquepaque?. ¿Sobre todo a las caras sol, cara luna?

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