lunes, diciembre 12, 2011

Don Pancho Valadez

Por José Alvarado Montes

Al contemplar en mi pueblo los coloniales edificios y la grandiosidad de sus templosse reanuda el sentimiento de orgullo y agradecimiento a sus constructores y defensores, nuestros antepasados que nos heredaron un bello lugar; en toda su historia han existido ciudadanos amantes de la cultura y el progreso ya que la escuela de la vida les enseñó que esta es como un Tesoro, como una semilla, como un árbol que debe dar frutos para los demás sin envidias sin egoísmos, dándole cabida a lo bueno a lo amable y poner al servicio de sus semejantes, El don por Dios dado a una de estas personas fue Francisco Valadez nombrado por todos Don Pancho Valadez, además con su formación religiosa entendió que la idolatría por el dinero es vergonzosamente inherente a la raza humana, voraz, nunca satisfecha, inmoral porque desprecia e ignora la mas elemental justicia y produce una pobreza abismal dispuesta a todos los crímenes para satisfacer su insaciable apetito. Los medios electrónicos con su constante mercadotecnia inculcan la admiración de personajes prefabricados de la farándula o el deporte, algunos tan falsos como efímeros o a gente ya muerta a las que le cuelgan hechos grandiosos no realizados en vida creando falsos ídolos y liderazgos, pero al observar a nuestro alrededor veremos a personas que merecen por sus hechos nuestra admiración y respeto ya que enfrentaron en forma serena las difíciles circunstancias que la vida les presentó para llevar a la mesa de los suyos el pan y la sal ganado con trabajo licito y honrado, así fue Don Pancho Valadez, nació en esta Ciudad de San Juan de los Lagos en el año de 1902 en el seno de una familia honorable, su padre Antonio Valadez Gutiérrez y la señora Calixta Plascencia Trujillo, al parecer su primer contacto con el mundo del trabajo fue el de ayudante de panadero , en 1920 siendo adolescente vivió en carne propia las tragedias que azotaron La Nación y que localmente dejaron infinidad de victimas, a una se le conoció como La Gripe Española, la otra La Peste del Tifo quizás provocadas de las victimas de la Primera Guerra Mundial aumentadas por las dejadas en La Revolución Mexicana, para la ciudad fueron años de mucha pobreza y necesidad, así lo informa por escrito el Sr. Cura Feliciano Cortes a su Obispo de Guadalajara. Don Pancho Valadez de panadero aprendió el oficio de zapatero y trabajó en el taller de Don Felipe Pérez, ahí convivio con su maestro y numeroso grupo de operarios ya que en ese tiempo era la fabrica de calzado mas importante de la región.

El 5 de enero de 1927 contrajo matrimonio con su novia María de los Dolores Rangel Larios. Se encontraba en su apogeo el conflicto religioso, Los Templos permanecían cerrados y los Sacerdotes ocultos o prófugos, ejercían su ministerio donde las circunstancias se lo permitían y así en una casa particular de Jalostotitlán recibieron La Bendición Nupcial de manos del futuro Mártir y Santo, Pedro EsquedaDespués de la terminación de La Revolución los conflictos armados de diferentes banderas continuaban aumentando con La Revolución Cristera y el bandolerismo rural y urbano provocaron un gran éxodo de gentes y buscaban lugares mas seguros y vivir de la manera mas normal; esto hizo marchar a Don Pancho con su familia al vecino país del Norte y un cuñado de nombre José , este como joven inquieto, aprendió inglés y se interesó por aprender mecánica automotriz conocimiento que transmitió a su cuñado ; después de cinco años se regresaron a su pueblo, trabajaron provisionalmente en un lugarcillo por la calle de La Paz. Cuando inicio la construcción de la carretera Panamericana su cuñado se fue como mecánico en esa compañía dejándole el taller a Don Pancho.

En 1932 el Sr. Cura Don Refugio Cervantes un sacerdote que sobrevivió al conflicto religioso muy humanista protegió El Asilo de los Niños Huérfanos que hasta la fecha existe en la Calle Concordia hoy Ángel Gómez reconoció el conocimiento de Don Pancho y le ofreció un local atrás de la Parroquia y así surgió en forma profesional el primer servicio de atención a los automovilistas y camioneros de la ciudad.
Al subir la demanda de servicios el taller fue creciendo hasta que se estableció en forma definitiva en La Calle San Vicente # 7; a lo largo de 60 años fue el semillero de varias generaciones de mecánicos cada vez mas capacitados, que recuerdan y hablan con gran respeto de su maestro.

Así en las fiestas de Mayo en Honor a la Virgen de San Juan el día 29 les tocaba la peregrinación a mecánicos y choferes por varias décadas, fueron las mas vistosas, lucidas y mejor organizadas. Don Pancho fue por muchos años presidente de La Adoración Nocturna de la Parroquia de San Juan Bautista, por su formación moral, siempre supo que de la tierra había salido y que a ella volvería cuando su tiempo hubiera acabado; falleció el día 8 de Junio de 1968, hombre callado, honrado, trabajador, pero sobre todo maestro , DON FRANCISCO – PANCHO VALADEZ.

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