domingo, julio 08, 2012

Cristiada: Las balas sagradas de la historia

Por José Alvarado Montes

Interesante ciclo de conferencias impartido en La Alhondiga de Granaditas y en el Museo de Arte Historico de Guanajuato, Auditorio Mateo Herrera de Leon, por conferencistas de San Miguel El Alto, Jalostotitlan, San Juan de los Lagos, Lagos de Moreno, y el internacional JEAN MEYER jornada interesante que arrojo’ nuevos conocimientos sobre la llamada Guerra Cristera.

Dicen que cada Viejo que muere es como una biblioteca que se quema, ya que las grandes memorias de la historia son los viejos por excelencia, los abuelos, de ellos escuché que ! Viva Cristo Rey! comenzó como un rumor, como un susurro que pronto se convirtió en un grito de Guerra, Guerra, que dividió a la Nación que aun no encontraba la calma en esa convulsionada época, pareció que había muchos Méxicos y muchas Guerras, que vieron tropas federales, Maderistas, convencionalistas, Orozquistas, Villistas, Zapatistas, Huertistas, invasores norteamericanos y un indeterminado numero de bandoleros agavillados o no con diferentes banderas, cada uno con un objetivo particular. El dialogo se hizo imposible, la revuelta dejó a muchos vivillos muy ricos y a los pobres mas miserables, eran rencor de un bando contra otro; el Oficial reprochaba al Clero el apoyo dado a Victoriano Huerta y promulgó una serie de artículos encuadrados en la llamada Ley Calles contra una Iglesia ávida de bienes materiales prebendas y privilegios que pagaba una nación empobrecida.
El ausentismo de las escuelas oficiales, los oficios religiosos en las casas particulares, procesiones y romerías donde se cantaba:
Tropas de María
Sigan la bandera
Y no desmaye nadie
Vamos a la Guerra.
Cerrados los Cultos el conflicto no se hizo esperar, de protestas y manifestaciones, se pasó a la acción los católicos, toman las armas y 18 estados entran en rebeldía, el suelo patrio se vuelve a vestir de blanco, de negro de varios colores, de Nuevo surgen los héroes, los villanos culpables, inocentes, leales, traidores y muertos, muchos muertos y mas que había después de los arreglos famosos. No fueron los rancheros ricos, ni los hacendados que tomaron las armas, fueron campesinos pobres, ni patrones industriales, ni los capitalistas si no obreros y trabajadores los que se armaron y fueron de ese núcleo de gente la mayoría de los muertos.
Gritaba Pedro Velázquez
Con una voz muy ladina
Nos subimos para el cerro
Me llevo mi carabina
La Virgen de Guadalupe
Me ha de servir de madrina.
La muerte y el miedo era cosa real y latente entre los combatientes y el pueblo, sacerdotes y obispos buscaron refugio en el extranjero, ni participaron en la lucha armada como los padres: Aristeo Pedroza y José’ Reyes Vega, otros con todo conocimiento ejercieron su ministerio encontraron el martirio y la muerte como nuestro Santo Pedro Esqueda.
A que situación tan triste
Que quiebra los corazones
Lo llevaron por la calle
A golpes y arrempujones.
Los bandos presionados por razones políticas el 21 de junio de 1929 firman los acuerdos con lo que se daba fin a la lucha armada.
Ya no hay tiros ni trancazos
Toditito está arreglado
Ahora sí puedo casarme
Por la iglesia y el estado.
Para 1935, se levantan en armas antiguos combatientes, al ver como los asesinaban y no se cumplían los acuerdos.
Gritaba Enemorio Aguirre
Pa zafarse de la bola
Me atengo al poder de Dios
Y también a mi pistola.

CRISTIADA HISTORIA NI BIEN COMPRENDIDA NI BIEN ESCRITA ALGO QUE AUN NO SE ACABA DE CONTAR.

1 comentario:

  1. En la segunda cristiada 1938-1940 los blancos favoritos eran los ingenieros de la reforma agraria y los profesores de primaria

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