miércoles, diciembre 12, 2012

Es cierto, hay mucha maldad, pero vivamos el ¡Año de la Fe!


 Benedicto XVI

Que tal amigos es un gusto poder expresar un mensaje para todos los jóvenes en éste mes, el otro día me encontraba con mis alumnos y cuestionábamos por qué México tiene una imagen tan mala, analizábamos el libro de EL PAÍS DE UNO, de Denise Dresser, me motivo a escribir, por eso agradezco a la revista Presencia alteña de permitirme expresar este pensamiento; analicemos en nuestro país: 
Muchos prefieren criticar a quienes gobiernan en vez de involucrarse para hacerlo mejor, eligen la pasividad complaciente, en lugar de la participación comprometida, la única esperanza está en esos mexicanos, empeñosos y valerosos, aquellos que participan en movimientos a favor de la vida y la familia, de la seguridad y de la paz, nunca dudemos que un pequeño grupo de ciudadanos pensantes y comprometidos pueden cambiar al mundo, es la única cosa que lo ha hecho, dispuestos a llevar a cabo pequeñas acciones que produzcan grandes cambios. 
Yo creo que ser de clase media en un país con más de 50 millones de pobres es ser privilegiado y los privilegiados tienen la obligación de regresar algo al país, que les ha permitido tener esa posición. Porque, ¿para qué sirve la experiencia, el conocimiento, el talento, sino se usa para hacer de México un lugar más justo?, ¿ Para qué sirve el ascenso social si hay que pararse sobre la espalda de otros para conseguirlo?, ¿ Para qué sirve la educación sino se ayuda a los demás a obtenerla?, ¿ Para qué sirve ser habitante de un país que no asume la responsabilidad compartida de asegurar vidas dignas de allí? 
Hay que creer en el poder de llamar a las cosas por su nombre, de descubrir la verdad aunque haya tantos empeñados en esconderla. De decirle a los corruptos que lo han sido; de decirle a los rapaces que deberían de dejar de serlo, de decirle a quienes han gobernado mal a México que no tienen derecho a seguir haciéndolo, porque los buenos gobiernos se construyen con base en buenos ciudadanos y sólo los inconformes lo son. La insatisfacción lleva a la participación; al enojo, a la contribución; el malestar a la necesitad de cambiarlo. Creo firmemente que personas comunes y corrientes pueden lograr cosas extraordinarias, creo que mientras existan individuos así, encendidos, comprometidos, preocupados, el contagio continuará, poco a poco y a empujones como todo lo que vale la pena, yo creo que un día no tan lejano, quizá habrá un diputado que suba a la tribuna y exija algo en nombre de la gente que lo ha elegido. En lugar de mirar con quién se codea en el poder, mirará a quienes lo llevarán allí. Y México será otro país, otro. 
Y durante demasiado tiempo, México ha sido un país rentado para sus habitantes. Ha pertenecido a sus líderes políticos, a sus tlatoanis tribales y a sus colonizadores ya sus liberales, sus dictadores, a sus presidentes imperiales, a sus partidos y elites. No ha pertenecido a sus ciudadanos. Por eso pocos lo cuidan, pocos lo sacuden, pocos lo aspiran, pocos lo lavan, pocos lo enceran, pocos piensan que es suyo, pcoos lo tratan como si lo fuera, por que nadie nunca ha lavado un carro rentado, pero quienes saben que él país es suyo no viven con el lujo del descuido. 
Es momento de reflexionar sí tal vez hay mucha maldad y desesperanza pero tu y yo estamos para ser la diferencia… y bueno a comprometerse a finalizar éste año 2012 con gran entusiasmo y empezar el próximo con más ganas si vas a proponer un cambio guíate d ela mano deDios, no olviden que el Santo Padre ha declarado Año de la fe; asumamos ésta exhortación para su vivencia en este año, con criterios muy simples que nos permitirán una mayor cercanía de la fe, a) participar en misa, b) acudir a la confesión, c) conocer más a los santos, d) leer la biblia cada día, e) conocer los documentos del concilio Vaticano II, f) estudiar el catecismo, g) hacer voluntariado en tu comunidad, h) ayudar a los más necesitados, i) invitar a misa a los amigos, j) encarnar las bienaventuranzas. 
Hoy más que nunca México necesita jóvenes de fe y de compromiso para que el día de mañana sean esos diputados que hablan en nombre de la verdad, que no tengan miedo de sacar a cristo a la calle, ya lo mencionaba creo firmemente en la s personas comunes y corrientes pueden lograr cosas extraordinarias, es por eso amigo lector, ya basta de la imagen que los extranjeros tienen de nosotros, es hora de que lo cristianos salgan todos de su escondite, salgan ya y griten al buena nueva y en alto su bandera que no habrá nadie quien se las quite muy al contrario les aseguro que ahora vendrá el desquite, basta ya de esconder bajo la mesa, somos luz y hay que alumbrar esa es la orden y nada de vaciladas que para eso fuimos llamados, ponte la armadura espiritual ya es la hora de entrar… son muy ciertas las palabras de Denise, ni dudemos que un pequeño grupo de pensantes logren transformar al mundo, amigo sólo es cuestión de querer, de tener la vista en lo alto, de no olvidarte de tus principios y valores, no importa la posición sino la disposición para hacer las cosas, Cristo nunca nos llamo para ser cobardes, el reino de los cielos es de valientes, hombre y mujeres, niños y ancianos todos estamos llamados a éste cambio, el día que México tenga esa clase de jóvenes, muchos podremos decir que nuestro Pais es de uno, cuidémoslo y vivamos realmente el mensaje del Beato Juan Pablo II: México sabe cantar, sabe orar pero lo que más abe es gritar, Mexico siempre fi el a Dios. 
Quisiera finalizar éste escrito diciéndoles que a lo mejor no soy muy bueno en semántica, lo reitero un avez más, les agradezco a todos su atención y no olviden vivir ése año de la fe con entusiasmo, hace poco beatifi caron a Juan Pablo II, una vez más no s han demostrado grandes hombres como él, que si se puede llegar a la santidad, muchos dicen que ya paso de moda, al contrario hoy la Iglesia exige más ejemplos de santidad, por eso te invito a estar en constante estado de gracia, eso nos ayudará ser mejores personas, no lo dudes...gracias. 

Diego Armando Loza Hernández

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