domingo, febrero 17, 2013

Quiero ser una Buendía

Para el lector ávido y adicto a las letras “casi” cualquier libro le puede resultar interesante, no obstante, hay libros –y por consecuencia autores- que son más creativos e inolvidables que otros… dicho lo anterior, yo, YO QUIERO SER UNA BUENDÍA para que Gabriel García Márquez escriba, corrija o reinvente mi historia a su imagen y semejanza. 
Y entonces, al ser una “Buendía”: 
Me gustaría tener el idealismo de José Arcadio, el patriarca de “Los Buendía” para poder admirar y disfrutar sin recelo, junto a mis hijos, las pequeñas cosas de la vida, como el hielo y nunca perder mi capacidad de asombro ni mi nobleza. 
Me gustaría tener el temple de Úrsula y hacer paletas de animalitos para mantenerme despierta y a mi mente activa y demostrar con ello que soy la matriarca de esa familia. Me gustaría ser como José Arcadio Junior y conocer lugares inimaginables. 
Quiero ser como el coronel Aureliano y sosegar la inquietud de mi espíritu diseñando pescaditos de oro y demostrarme a mí mismo que mis manos sirven para matar y defender a quienes amo pero también para crear y restaurar los ánimos perdidos. Quiero ser como Amaranta y que de mi corazón penda un listón negro como símbolo de la fi delidad hacia mí misma. 
También quiero ser como el otro Arcadio por el puro gusto de engrandecer a mi familia y después convertirme en Aureliano José y tener tantos Aurelianos como quepan en el número 17. 
Me gustaría ser tan sociable y querido como Aureliano José y llevar la fi esta en la transparencia de mi sonrisa, pero al mismo tiempo alimentarme de la sabiduría y la perseverancia de José Arcadio segundo y ser tan empático con mis hermanos que al morir ellos, sintamos que morimos todos juntos. 
Y sin más, confi eso que quiero ser Remedios, La bella, y ser tan hermosa por dentro como por fuera y que mi ascenso al universo será tan plácido como el de ella. Quiero ser como Meme y rendirme al amor, ponerme a sus pies y dejar que lo sublime de este sentimiento haga de mi lo que quiera, incluso si eso implica soñar con mariposas amarillas para después convertirme en una de ellas. Quiero ser tan desprendida del mundo como el último José Arcadio pero al mismo tiempo muero por ser como Amaranta Úrsula, tan auténtica, tan única, tan decidida y arrebatada a la aventura. 
Mataría por ser tan libre como Aureliano Babilonia y descubrir el hilo negro de mi existencia y al fi nal concebir al último de los Aurelianos Buendía, quien sosegadamente acepta su destino y marca la pauta al fi nalizar con su estirpe. Pero sobre todas las cosas, quiero ser como Melquíades y escribir pergaminos indestructibles que cuenten historias, que hablen de la vida de mil y un personas, y así como él, quiero tener el don de crear y transformar el destino de acuerdo al capricho de mi tinta. 
Quiero vivir en Macondo, ese pueblo mágico e imaginario que me verá nacer, crecer y morir bajo sus raíces. 
Y si he de morir de vieja al igual que García Márquez, yo también quiero mis 100 años de soledad pero que a diferencia de los Buendía mi historia no sea arrasada por el viento, ni desterrada de la memoria de los hombres y que mis escritos sean únicos e irrepetibles desde siempre y para siempre y al contrario de todos los de esta estirpe yo sí quiero tener una segunda oportunidad sobre la tierra. 
Comentarios: laura.esle@hotmail.com.

1 comentario:

  1. Anónimo1:26 a.m.

    veo que lo leíste...
    siendo así, esto es para ti.

    http://www.youtube.com/watch?v=l_Q51xuJC8U

    (desde hoy y para siempre)

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