sábado, marzo 23, 2013

Adiós Juanita Barrera, viuda de Estrada...

Reina de la Tercera Edad de todos Los Altos de Jalisco.

SAN DIEGO DE ALEJANDRIA, Jal.- Con 95 años y una heredad de 14 hijos, 92 nietos, 32 bisnietos y 17 tataranietos, se despidió de la tierra, para reunirse con Dios en los Cielos, doña Juanita Barrera Vda. De Estrada.
Como herencia, escogió el Día de la Candelaria, para decir adiós a muchos de sus hijos que estuvieron presentes. Ella se fue con una sonrisa en los labios y esperando el nacer de una nueva vida.
Que triste cuando se muere un ser querido!, más cuando los muchos años de vida los vivió en este lugar, donde nació, creció, se casó y tuvo a sus hijos.
Viuda desde hace 23 años, doña “Juanilla” como la conocían en San Diego, se dedicó a desempeñar actividades diversas, integrándose al grupo de hombres y Mujeres de la Tercera Edad, alcanzando por su presencia y galanura la nominación de Reina de la Tercera Edad en los Altos de Jalisco.
Con todo mundo se llevó de maravilla y fue bien querida.
Asista a las juntas religiosas y luego, dejaba la chalina y se iba a las reuniones de los priistas.
Igual que fue su esposo don “Concho” Estrada, ella continuo con esa formación a sus hijos.
La recuerdo platicar que siendo muy pequeña le tocó vivir el problema de los cristeros en San Diego. Fue en este pueblo donde se inicio el movimiento el último de diciembre de 1926. Junto con sus hermanos mayores, vivieron las atrocidades de un pueblo desgarrado entre las fuerzas Federales y los cristeros.
El 19 de enero de 1936, cuando cumplía 17 años de edad se casó con J. Concepción Estrada Padilla de 19 años de edad. Ella, acompañada de sus padres Don Catarino Barrera y Juanita Salas de Barrera y el de Don Ines Estrada Alatorre y Marcelina Padilla Padilla, llevando como padrinos del casorio a Juan Valadez y a María Martínez de Valadez
De ahí comenzó la nueva descendencia; un árbol más de la vida que se cortaba para convertirse también en árbol.
Siempre fiel, organizaba peregrinaciones y montaba carros alegóricos.
Siempre leal, convidaba a las mujeres a seguirla en grupos de priistas.
Así fue doña “Juanilla” y prueba de ello es que el sábado 7 de julio del 2012, fecha en que estuvo a visitar San Diego, el candidato del PRI, Aristóteles Sandoval, encabezó a un grupo de mujeres para darle la bienvenida al hombre que triunfó en las elecciones en todo Jalisco.
No fue la última de sus participaciones; estuvo en las celebraciones para festejar el triunfo y aunque se resentía de muchos problemas, siguió acudiendo con las mujeres de la Tercera Edad, llevando siempre como aportación una botella de tequila.
Hace 3 años que estuve muy grave en Mexicali, se vino junto con varios de mis hermanos y me acompañaron deseándome lo mejor. Dios me ha concedido más vida y por ello cada semana platicaba con ella por teléfono. Planeábamos juntarnos todos los Estrada-Barrera en marzo, reunirnos en San Diego; asistiríamos sus 13 hijos vivos, con sus hijos, con sus nietos y bisnietos.
Planteábamos muchas cosas y de todo estaba informada y proponía que cosas haríamos para reunir un mundo de casi 200 de sus descendientes.
El 26 de enero de este 2013 platique con ella por teléfono; a los tres días se la llevaron al Seguro Social a Lagos de Moreno, donde el sábado 2 de febrero, dejó de existir al filo del mediodía.
Como la Candelaria, escogió ese día, para decirnos adiós.
Así era mi mamá Juanilla” o “amalia”, como yo le decía siempre.
Enrique Estrada Barrera. Premio México de Periodismo, Cronista y Forjador de Baja California.

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