domingo, abril 14, 2013

Mexicali: Ciudad con raíz e historia

+ Un pueblo levantado en el desierto; Los primeros que llegaron a estas tierras
+ El empuje de hombres y mujeres; Por eso

ENRIQUE ESTRADA BARRERA *

llegamos a 110 años de existenciaLlegar a 110 años de vida, soportando las mayores inclemencias ambientales, es lograr lo que muchos hombres y mujeres soñaron en el ayer alcanzar, al sembrar a la mitad del Desierto del Colorado, un pueblo que les diera el refugio y cobijo, formado por hombres de muchos lugares, que conviviendo con los indios Cucapá formaron hoy esta ciudad: Mexicali. 
¿Cómo nació Mexicali…? Los viejos pioneros nos lo explicaron hace mucho tiempo, porque vivieron el nacimiento de este lugar. Muchas veces lo hemos leído y no nos explicamos como hombres y mujeres encontraron aquí su destino. Volvemos a recordar el ayer de fuertes inclemencias ambientales y recordamos que sin duda, esos hombres y mujeres, formaron aquí una gran familia que sigue aún creciendo. 
En este rincón del Desierto del Colorado, donde los Cucapás eran dueños y señores, se levantaron las primeras ramadas de cachanillas en 1,900, cuando aquí se llamaba El Rio, para ubicar a El Rio Nuevo. 

Los Cucapás dueños del Desierto del Colorado 
Al nacer el 1,900 ya estaban en estas tierras los indios Cucapá, residentes en el Desierto según antecedentes desde 1540; las referencias históricas apuntan que fueron los indios “Dos de Bastos” y “El Indio Borrego”, los primeros que recibieron a los que aquí llegaron. Era el Jefe Manaza, Gobernador Tradicional de los indios. 
Las primeras ramadas pegadas al mezquite como las recuerdan los que llegaron en 1,901, 1,902, 1,903 y 1,904 –cuyos testimonios recogimos directamente en 1,973- estaban precisamente a las márgenes del rio, que con las crecientes de 1,906 provocaron la inundación que derrumbó mas de 30 casitas quedando solo en pie, el edificio de la Aduana, el Hotel Internacional del francés René Grivell y dos casitas ubicadas en la punta norte del “Callejón del Calcetín”, llamado después “Callejón Zorrilla”. 
Los testimonios que recogimos hace 40 años de hombres y mujeres ya maduros, pero que llegaron en 1,902, 1,903 y 1,904, señalaron claramente el conocimiento de cuando ellos llegaron a El Rio. 
Cleofás Chacón Verdugo, que llegó en 1,903 acompañando a sus padres cuando contaba con 9 años de edad, precisa lo que vio tres años después: “Figúrese que de ahí nomás se llenó todo esto de agua y como a los dos días llegó un barco que venia de Yuma. Traía pura dinamita y la venían regando en cajas; bueno pues vimos grandes chorros de agua que saltaban como unos doscientos o trescientos metros de altura, por en medio de el rio, pero otro día amaneció ya el barranco y se llevó las casitas que había ahí cerca. Pos’ se llevó todo, no quedó nada. Si acaso quedó algo, es lo que ahora es parte del “Callejón Zorrilla”. 
María Villarino Castro, llegó con sus padres en 1902, cuando contaba seis años de edad y recuerda las inundaciones cuando tenia 9 años de edad: “Cuando llegamos a El Rio, que era aquí en Mexicali, ya había carpas levantadas junto a los mezquites; cuando la inundación, los gringos llegaron en una lancha muy grandota y comenzaron a barrenar y poner dinamita abajo del agua; toda la tarde estuvieron haciendo estallar dinamita y otro día por la mañana amaneció con que ya no había tanta agua en el poblado, pero también amaneció un barranco que hicieron las aguas y que es la que ahora se conoce como los Bajos del Rio. El agua se llevó las casas cerca de donde se hizo el barranco; me acuerdo del francés Grivell, quien tenia un hotel por lo que hoy es el “Callejón Zorrilla” que antes se conocía como “Callejón del Calcetín”, de los pocos que se salvaron de la inundación”. 
Ernesto González León, llegó en 1904 acompañando a su familia cuando contaba con 13 años de edad y cuando tenia 16 años, sufrió las inundaciones y participo en la salvación de sus pocas pertenencias, recordando: “Cuando llegamos el caserío se extendía en lo que hoy es el Puente Blanco, inicio de la avenida Reforma y las últimas casitas quedaban en lo que ahora es la esquina con el “Callejón Zorrilla”. Con las dos inundaciones, la de 1905 y la de 1906, todas las casitas fueron borradas totalmente del mapa; nos refugiamos en una enramada cerca de lo que ahora es el Caliente Turf Club porque era lo más alto; de hecho las casitas estaban a las orillas del rio y solo quedaron en pie las que estaban en lo más alto, precisamente en el “Callejón Zorrilla”.
Benjamín Pizarro, Cronista de 1904 El profesor Benjamín Pizarro llegó a Mexicali en 1904, forjándose aquí con su familia. Era de amplio conocimiento, por lo que auxiliaba a las autoridades de Mexicali en esos tiempos como Subcolector Municipal, por lo que su opinión de entonces es muy importante, pues el escribió en Marzo de 1,926 en la revista “Nuevos Horizontes”, un articulo titulado “Antecedentes: Mexicali de 1,904 hasta 1,920”. 
“En 1,906 ocurrió la inundación y dio al traste con el incipiente pueblito, habiendo logrando salvar de las corrientes algunas casas, cercanas a la línea internacional. Después de una brega de varios meses, en que fueron abandonados estos moradores a su propia defensa y enérgica determinación; las autoridades de Ensenada no dieron señales de actividad hasta modo de colectar impuestos, la población se empezó a fincar donde es hoy la moderna ciudad de Mexicali. 
“Ya en 1,907 el lugar se desarrollaba y el vecindario crecía. La administración autoritaria estaba establecida en la siguiente forma: Subprefecto Político, Gustavo Terrazas; Secretario, Benjamín Pizarro, que a la vez fungía como Subcolector Municipal; Cabo de la Policía, Félix Acevedo; Juez de Paz, Francisco Flores y su Secretario Urbano Vázquez; Administrador de la Aduana Fronteriza, Rafael Martínez y Contador Manuel Páez; la Garita estaba cerca del monumento que se ve en el extremo Norte de la calle Manuel Zorrilla, siendo Cabo del Resguardo, Refugio Contreras; la Oficina de Correos, estaba a cargo de la señorita Mercedes Carrillo, que era también profesora de la primera escuela ubicada en la cuadra del ‘Tecolote’; después hubo en 1,909 una escuela mixta bajo la dirección de la señorita Sara Muro, ya finada. 
“El día 25 de Marzo de 1905, se celebro por primera vez una Misa, en la casa que se halla cerca de la estación del ferrocarril, hacia el Norte, que perteneció al finado Jesús Guluarte; ahí se improvisó un altar para el acto sagrado, con el crucifijo y los cuadros de la Virgen de Guadalupe y de Loreto; y en lugar de campana, se llamó a los creyentes golpeando una barra de acero. Celebró el padre Domingo Scarpetta que vino de Ensenada. A mediados del mismo año se inauguro el Juzgado de Primera Instancia a cargo del Lic. Mariano Rivadeneyra y Bulnes quien duró pocos meses en el despacho, habiéndolo sustituido el Lic. José R. del Castillo. 
“Había solamente dos pequeños restaurantes, uno de doña Juana Flores y el otro de doña Jesús Arias ‘La Señorona’, ya finada. En ese año se sintió tal plaga de insectos, que pasa de toda ponderación. Era asombrosa la cantidad de diversas palomillas y mayates, zaramoqueques, guitarrillas, vitaches, zancudos, alacranes y matavenados de un tamaño nunca visto, cucarachas, ciempiés, etc., en cantidades incontables que ponían la vida en continua zozobra; vinagrillos, uvares y tarántulas de horrible aspecto; a estas calamidades se añadía un calor sofocante y bochornoso, sin arboles que mitigaran los rayos del sol, opaco en veces por las nubes de polvo. En esa época vivían en la localidad seis chinos llamados Wood York, Antonio, Agustín y Mariano Ma., Ramón Lee y Chale Ung Ham”. 

Lista de los pioneros en 1,903, 1,904 y 1,905 
En 1,925, el Lic. Pablo Herrera Carrillo, inició una serie de entrevistas con los primeros que se asentaron en El Rio llamado después Mexicali y luego de una escrupulosa depuración, presento en 1,932 un documento llamado “La Historia de Mexicali, contada por los viejos residentes”, logrando una clara descripción de donde había nacido esta población. Por los relatos que obtuvo fijó como pioneros a los que entrevistó dejando fuera de esas entrevistas a la mayoría de los que se asentaron a partir de 1,900. 
Por justicia y luego de pacientes investigaciones y comparaciones documentales, queremos dejar asentado que la relación completa de los pioneros es la siguiente: 
Indio “Dos de Bastos” y el “Indio Borrego”, Daniel Sandez, Ramón y Bernarda Zumaya, Manuel y Carmen Vizcarra, Sebastián y Agamita Carrillo, Urbano y Antonia Vázquez, Apolinar y Esperanza Muro, José Luis y Rosario Carrillo, José María y Rosa Castro, Rodolfo y Juana Gallegos, Santiago y María Castro, Daniel y Dominga Contreras, Manuel y Susana Duar te, Agustín y Ambrosia Urias, Jesús y María de Jesús Guluarte, Camilo y Anita Jiménez, Juan y Herculana Platero, Jesús y Elena Orozco, Jesús y Petra Cesena, Julián y Demetria González, Blas y María Pérez, Pedro y Guadalupe Arce, J. Guadalupe y Manuela Rosas, Francisco y Quintina Piña, Albino y Ángela Rivas, Arturo y María Duks, Pedro y María Calles, Melquiades y Ma. Isabel Verdugo, Juan y Melitona Montejano, Antonio y Librada Villarino, Eligio y Gracia Chacón, Expectación y María Carrillo, Florencio y María Monreal, Romualdo y Catalina Ochoa, Pedro y Leónides Gutiérrez, Carlos y Gracia Orozco, Carlos y Josefa Cota, Patricio y Paula Flores, Juan y Epifanía Bañaga, René y Cheuza Grivel (Francés e Inglesa), todas estas parejas acompañadas de sus hijos. Lic. Maximino Caballero, Fermín Cota, Juan Hernández, Felipe S. Dueñas, Mateo Avilés, Luis González, Esperanza Manríquez, Antonio Ruiz, Ramón Meza, Ramón Cota, Nabor Barreras, Francisco Murillo, Joaquín Silva, Jesús Arias, Francisco Salazar, Rafael Contreras, Francisco Larrea, Manuel Vejar, Apolonio Manríquez, Timoteo Ruiz Esparza, Agustín Beltrán, Isaac Romero, Juan F. Jaussad, Zaragoza Contreras, J. Refugio Contreras, Domingo Espinoza, José García Maclis, Matías Contreras, Candelario Aguilar, Francisco Barrios. Delfina Vda. De Moreno, María de Jesús Arias, Jesús Carrillo, Benjamín Pizarro, Ma. De Jesús Vda. De Miramontes, Juan Muños, José Moctezuma, Platón Aguilar. Los franceses Pedro Gollisardeu, Bernardo Artigue y Ferdinan Renau; los norteamericanos Lee Firber, Joe Robinson, Chas Lucas; el español Francisco Lorda; el italiano Andrés del Chiaro y los chinos Mariano, Agustín y Antonio Ma., Wood York, Ramón Lee y Chale Ung Ham. 
*Premio México de Periodismo, Cronista y Forjador de Baja California.

No hay comentarios.:

Publicar un comentario