viernes, mayo 10, 2013

Curiosidades de Pedro Infante

(Mazatlán, Sinaloa, 1917 - Mérida, Yucatán, 1957) Actor cinematográfico y cantante mexicano. A edad muy temprana se trasladó con su familia a Guamúchil, donde adquirió algunas nociones de música y fue en sus primeros años aprendiz de carpintero. Fue también miembro de un conjunto musical que actuaba en la localidad de Guasave. En 1939, una emisora de radio local, la XEB, permitió a Pedro Infante iniciar modestamente su carrera como cantante hasta que, en 1943, consiguió grabar su primer disco, Mañana, cuyo relativo éxito fue el primero de su brillante carrera y supuso que su nombre comenzara a ser conocido por el gran público. Intérprete especializado en el género de las “rancheras”, Pedro Infante llegó a grabar más de trescientas canciones que siguen gozando de gran popularidad en toda Latinoamérica, donde su muerte, en un accidente de aviación acaecido en las proximidades de Mérida, Yucatán, en 1957, provocó un dolor y una estupefacción semejantes a los que rodearon la desaparición de los míticos Rodolfo Valentino y Carlos Gardel. Su generosidad no tenia límites Pedro Infante poseía un hermoso sarape de Saltillo que era la admiración de propios y extraños, y varias personalidades le pidieron que se los regalara, entre ellos dos generales de división, varios artistas, amigos, sus hermanos y hasta su propio padre, pero a todos se los negó ofreciéndose a comprarles otro igual. Pero en cierta ocasión en la que iba de camino a Guadalajara junto con José Alfredo Jiménez, se detuvieron en un puesto de comida que era atendido por un anciano que tiritaba de frío; y al verlo, Pedro Infante se quito el dichoso sarape y cubrió al anciano con él para que se le quitara el frío, y luego de darle también algo de dinero le dijo: “Ándele jefecito, váyase a dormir; ya no es hora de que esté aquí”. Y entonces el anciano quiso besarle la mano a Pedro en agradecimiento pero el se negó. Ahí quedo ese famoso sarape codiciado por tantos.
 Cuando filmaba Nosotros los Pobres Mientras se filmaba una escena de la película en la calle, un niño llego hasta Pedro y le entrego un taco frío y casi duro, mientras le decía al ídolo: “Tenga señor, porque ya me dijeron que usted es como nosotros los pobres”. Ese gesto bastó para que Pedro llevara al niño a su casa y le entregara a sus padres un billete de cien pesos y una tarjeta para que inscribieran a este amiguito a una escuela y pudiera estudiar con tranquilidad económica”. A finales de 1946, Ismael Rodríguez llamó a Pedro para su proyecto más ambicioso: Los Tres García... Para la musicalización, Manuel Esperón compuso y estrenó el vals Sara García, que se oye de fondo en la escena de la fiesta (y se volvería a oir en otras películas musicalizadas por el maestro). Ahí cantó Pedro la primera canción escrita especialmente para una película que sería un éxito masivo, “Mi cariñito”, que según recuerda Esperón, se grabó de este modo: “Antes que nada, Pedro llamaba al restaurante y ordenaba su desayuno: cuatro filetes, cinco huevos estrellados, frijoles refritos con queso, tortillas y botellas de leche. Todos en el estudio están listos, se píde silencio y se inicia la grabación. Pedro está superinspirado, los músicos de igual manera, cuando de pronto, el micrófono, eran enormes en aquella época, se zafó de la base y comenzó a bajar lentamente. La grabación se registraba en forma magistral, todos estaban en su mejor día, por lo que, para evitar ruidos raros al intentar detener el micrófono o suspender la maravillosa ejecución de Mi cariñito, el trabajo se continuó como si no ocurriera nada. No obstante que a muchos nos quería ganar la risa, pues el micrófono seguía bajando, Infante se fue agachando para seguir de cerca el micro. Terminó acostado en el suelo, tendido boca arriba, con el micrófono despegado de su boca como tres centímetros. Al concluir se escuchó la gran ovación.” Por su trabajo en Los Tres García, Pedro solo ganó 1500 pesos pero ahí apareció el Infante actor que sólo tendría que madurar durante el resto de su carrera.

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