sábado, mayo 11, 2013

Los chinos en Mexicali

Por Enrique Estrada Barrera*

Llegaron de California, Sinaloa y Sonora. 
Desde 1903 había Chinos en Mexicali y el Valle; Agricultores, comerciantes, cocineros y banqueros; celebraciones tradicionales del Año Nuevo Chino. 
MEXICALI.-Los chinos, llegaron obviamente de China, pero los caminos que los condujeron a Mexicali desde principios del siglo anterior fueron varios. De California, Sinaloa y Sonora; por mar, en tren y cruzando el desierto, desafiando todas las inclemencias y enfrentándose a todos los peligros, arriesgando la misma vida, convirtiéndose en los primeros hombres, que junto con mexicanos audaces, domeñaron el desierto para crear en el Valle de Mexicali, un gran emporio. 
Vinieron de San Francisco, California contratados por compañías extranjeras para explotar el Valle de Mexicali; llegaron de Sonora y Sinaloa expulsados por los gobiernos de esos estados y desembarcaron en San Felipe, cruzando los desiertos y sembrando con sus vidas los arenales inclementes, que aún guardan celosos sus restos en testimonio y recuerdo a su hazaña en un gran monumento pétreo cubierto por el simún arenoso de “El Chinero”. Pero todos, absolutamente todos, vinieron de China, en busca de nuevos horizontes. 
Los historiadores señalan que las primeras corrientes de migraciones chinas llegaron a Estados Unidos en 1889 cruzando el Océano Pacífico en barco desde China a Estados Unidos, en una travesía de días y noches y una gran vigilia y ayuno en los que estaba de por medio la vida, frente a las turbulentas aguas del Pacífico. Llegaron a San Francisco y San Diego, California y “de ahí emigraron al Valle Imperial y luego al de Mexicali en 1898 y 1903”, dice Eugene Keith Chamberlain en su documentado libro “Mexican Colonization versus American Interest in Lower California” publicado en 1920 por la Pacific Historical Reviwew. 

En 1903, había Chinos en Mexicali 
El testimonio mas reconocido de la presencia de chinos en Mexicali, lo da el profesor Benjamín Pizarro, quien llegó en 1904 al naciente poblado, que recién había adoptado el nombre de Mexicali, en substitución por el de El Río. En un amplio reportaje histórico publicado en 1920, el profesor Pizarro, recuerda que cuando él arribó a Mexicali “... sólo había unas cuantas gentes -principalmente indios Cucapás- y destacaban entre ellos seis chinos que habían llegado de Ensenada y que se dedicaban a labores del campo” y como mejor aportación de su testimonio, el profesor Pizarro, da a conocer sus nombres: “Ellos eran Wood York, Ramón Lee, Charles Ung Hamm y los hermanos Antonio, Agustín y Mariano Maa”. 
De este último -Mariano Ma- instaló en Mexicali una fonda y trabajó para la Colorado River Land Company abriendo canales y caminos hasta que en 1915 se estableció en el poblado Los Algodones y durante muchos años regenteó un restaurant, donde su especialidad era vender tequila con víbora de cascabel disuelta en el líquido; puede decirse que las nuevas generaciones lo conocieron, pues no hace mas de unos 40 años que falleció, pero tanto en Los Algodones, como en el Valle y en Mexicali, era ampliamente conocido y muy afamado. 

Antonio Yee Chein, llegó el 16 de marzo de 1911, según él mismo lo narró a este reportero en entrevista realizada en 1973 y apuntaba: “Cuando mi llegando Mexicali ...tolo...tolo etaba limpio; nala se veía, había casita, pelo no mucha... veniamo dosciento paisano dede Cantón, China y elamo de lo plimelo paisano que llegando Mexicali”. 
Hombre lúcido a sus 85 años de vida, Yee Chein, recordaba que a la edad de 13 años había salido desde su natal Cantón, China, un 16 de febrero de 1911 y que llegaron, justamente un 15 de marzo a San Francisco, California, pero “como no tayendo papele, nos mandaron a Mexicali” y así fue enganchado en mismo San Francisco y junto con los 200 chinos que le acompañaban abordaron otro día un ferrocarril que los condujo directamente a Mexicali. 
“Mi llegando, tlabajando luego luego coltando leña con una hacha”, decía y relataba que toda la leña que cortaba la entregaba en la misma estación del ferrocarril de donde era embarcada hacia Estados Unidos. Recordaba que así trabajó durante un año pasando luego a ocuparse en el desmonte de campos que luego serían sembrados de algodón, trabajo en el que se desempeñaban la mayoría de orientales que habían llegado junto con él y que seguían llegando, contratados para los campos agrícolas que se abrían al cultivo. 

También llegaron de Sonora y Sinaloa 
Los Chinos, guardan mucha similitud con los mexicanos no solo en cultura y tradiciones, sino en ejemplar unidad para afrontar la adversidad, desafiando malos tratos, injusticias, vejaciones y la muerte misma; unidos, emigran a otros países y vencen por su trabajo y persistencia la adversidad y el infortunio. Este temple, es el que hizo que los chinos, desafiando todas las inclemencias, abandonaran su tierra de origen para buscar mejores horizontes en otros lugares, principalmente México, donde, desde principios de siglo llegaron esas corrientes migratorias, básicamente a Sinaloa, Sonora, Baja California Sur y Baja California. 
Sin embargo, problemas en los estados de Sinaloa y Sonora, hicieron que los gobiernos de esas entidades, decidieran expulsar en 1916 a los orientales y estos al regresar supuestamente a su país, tomaron la ruta del mar, pero con destino a San Felipe y luego al Valle de Mexicali, que era el atractivo de ese entonces, por la urgente necesidad de mano de obra que demandaban las numerosas compañías extranjeras que se dedicaban a trabajar el algodón en el inmenso valle, denominado por la Colorado River Land Company, como “El rancho algodonero mas grande del mundo”.. 
De ese peregrinar en el desierto, desafiando todo y arriesgando la vida, relató en su tiempo Tomás Bórquez (hermano del que fuera el segundo Presidente Municipal de Mexicali Francisco Bórquez 1916) que tanto el como su amigo Juan Negrete, transitaban de San Felipe a Mexicali, por el camino de veredas que había y que solo los mas avezados y conocedores cruzaban, cuando ante sus ojos, brotó un espectáculo horripilante que los paralizó y prácticamente les congeló las venas, pues entre las arenas candentes del desierto, había muchos cadáveres de personas asiáticas. “Eran docenas y docenas de chinitos, los que murieron de sed y calcinados por el inclemente sol del desierto” señalaba Bórquez con los ojos aún desorbitados por la impresión sufrida, que solo encontraron dos con vida y que ellos, como pudieron les habían dicho, que venían mas de 75 procedentes de Sinaloa y que desembarcaron en San Felipe, donde les señalaron el rumbo, para llegar a Mexicali. 
Así, de Sinaloa, Sonora y Baja California Sur, comenzaron a llegar después, cientos y cientos de orientales; aunados a estos, seguían llegando por ferrocarril, otros desde San Francisco, California y de pronto, hacia 1917 y 1918, Mexicali era un poblado cosmopolita, donde se decía entonces que había mas población china que mexicana. Los mexicanos, veían con cierto recelo a los orientales, porque aparte de vestir todos de negro, con su trenza larga y su gorra estilo chino, estaban ya en todos los trabajos. 

Agricultores, comerciantes, cocineros y banqueros 
La Colorado River Land Company, dueña de todo el Valle de Mexicali, introdujo en 1912 el cultivo del algodón y luego de que esta siembra prosperará arrienda terrenos a chinos establecidos en California y asimismo contrata a trabajadores chinos directamente desde su país para que vengan a trabajar al Valle de Mexicali. Al estallar la primera Guerra Mundial en 1914, trajo consigo la necesidad de algodón para la vestimenta y con ello fue necesario sembrar más algodón; fue así como el precio del llamado oro blanco se incrementó y motivó mas demanda a nivel mundial. Ejemplo de ello es que a partir de esa fecha, año con año se incrementaba la siembra del algodón y en el año de 1919 el cultivo de este, abarcaba 50,588 hectáreas y tres años después la superficie sembrada era de 53,420 hectáreas mientras que en Calexico, se sembraban apenas 4 mil hectáreas. 
Aparejado al desarrollo agrícola que imponían en el Valle de Mexicali los chinos, se daba también la instalación de los primeros comercios con capital de origen asiático. Junto a la despepitadora “Chinesse- Mexican Gunning Company”, se instalan una serie de pequeños comercios chinos y con los años se convierten en grandes establecimientos, restaurantes, zapaterías, lavanderías, panaderías, mercados, carnicerías, todos de origen chino y así nace la zona conocida como “La Chinesca”, con negocios como “Choong Kee, S. A.”, “La Casa Blanca, Café”, “Compañía Mercantil Chino Mexicana, S. A”. 
Los orientales que manejaban ya muchas posiciones, fundaron en 1916 la Logia Masónica China “Chee Kong Tong”, para contrarrestar la logia “Kuo Ming Tang”, que no era otra cosa que un partido político fundado por el doctor Sun Yat-Sen, lo que originó fuertes enfrentamientos, al grado que el edificio de la “Chee Kong Tong” fue incendiado en condiciones no aclaradas en 1923 y reconstruido el mismo año. Este enfrentamiento, trajo como consecuencia que un año después, en mayo de 1924, fuera asesinado en “La Chinesca”, Francisco Chiyoc, prominente miembro de la Colonia China de Mexicali; días después, en la misma “Chinesca”, es asesinado también el súbdito chino José Cam, cuando la policía apenas investigaba el crimen de Chiyoc. 
Los chinos buscaron también integrar una Asociación Agrícola China en 1917, pero les fue negado el permiso, por el supuesto temor de que llegara a tomar mucha fuerza y fuera a despojar una parte de nuestro territorio nacional. Rafael Maffey, que intentó la creación de esta organización no desmayó en su cometido y dos años mas tarde, en 1919, junto con un grupo de sus paisanos, funda la Colonia China, siendo sus directivos Wong Wah Foy, como Presidente; Wong Fook Yee, Secretario y Tom Yoe Pon como Tesorero. Además, en 1918, varios comerciantes chinos se habían integrado a la Cámara de Comercio de Mexicali, que habría fundado don Próspero Sandoval y el mismo año de 1919, junto a don Raúl Armendáriz, varios chinos integran la directiva de la Cámara Agrícola Nacional de Mexicali. 

Celebran el año nuevo Chino.. 
China celebra muchas fiestas tradicionales, cuyas fechas están determinadas por el año lunar. Entre ellas están la Fiesta de la Primavera, de los Faroles, del 5 de Mayo y la de la Luna. La víspera de la Fiesta de la Primavera las familias se reúnen para comer y quemar pólvora a fin de ahuyentar los malos espíritus y tener un buen futuro. En los festivales tradicionales del pueblo chino, la más relevante es el de la Primavera, porque el primer día de la Primavera es el año nuevo. La celebración comienza desde el día 16 de la doceava luna, culmina en el primer día de la primera luna y termina el día 15 de la misma. En relación con el calendario romano, el Año Lunar puede acontecer tan temprano como en enero 21 o tan tarde, como en febrero 11. 
El zodiaco chino consiste en un ciclo de 12 años. El comienzo del año varía entre el 21 de enero y el 20 de febrero, cada año del cual es nombrado después como un animal diferente que imparte distintas características a cada año, como son: Dragón, Víbora, Caballo, Borrego, Chango, Gallo, Perro, Jabalí, Rata, Buey, Tigre y Conejo. 
Los chinos conciben a la rata como “un animal ambicioso y honesto. Propenso a gastar libremente. Rara vez tiene amistades duraderas, es más compatible con los dragones y los changos. Menos compatible con los caballos”. 

*Premio México de Periodismo Cronista y Forjador de Baja California.

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