domingo, junio 09, 2013

Real del Castillo, capital del Partido Norte de Baja California, nació en 1870

En 1872, nació el primer periódico “El Fronterizo”; encuentran oro en Valle de San Rafael; solicitud de los mineros; acta de instalación del Pueblo Real del Castillo

Por ENRIQUE ESTRADA BARRERA *

BAJA CALIFORNIA.- Real del Castillo, es hoy, además de un pueblo sólo, un lugar, que de 1870 a 1882, concentró la riqueza bajacaliforniana, además que cientos de turistas y de buscadores de oro y plata se establecieron ahí, trabajando muchos de ellos en las minas “La Trinidad”, “La Suiza”, “La Mina del Pueblo” y “La Joaquina”, que le dieron vida al poblado nacido en el Valle de San Rafael. 
El movimiento en este lugar, sirvió para que los 112 residentes solicitaran al Presidente Municipal de Santo Tomás, la disposición para que el naciente caserío se transformara en pueblo. Con la disposición del subjefe del Partido Norte de Baja California, Lic. Manuel Clemente Rojo, el alcalde de Santo Tomás, Antonio L. Sosa, levantó el Acta de Fundación del pueblo el 2 de octubre de 1870. 
Independientemente de todo, Real del Castillo, guarda en su historia hechos grandes, porque fue ahí donde funcionó la capital del Partido Norte de Baja California que se ubicaba en la ex misión de Santo Domingo.
Del 2 de octubre de 1872 hasta 1882, fue la capital Real del Castillo, cambiándose después a Ensenada de Todos los Santos y es en ese tiempo, cuando por primera vez nace el Periódico Oficial a cargo del subjefe del Partido Norte de la Baja California, Lic. Manuel Clemente Rojo y es ahí donde también por consecuencia, nace el primer periódico de la frontera norte de la Baja California: “El Fronterizo”. 
Real del Castillo, que se le recuerda con hermosos momentos y bellas estampas regionales, es justo reconocer tan bonito lugar, que independientemente de haber dado oro y plata a Baja California, hizo que la Entidad, reclutara muchos gambusinos sobre todo del sur de la Península y de los estados de Sonora y Sinaloa. 
Encuentran oro en Valle de San Rafael 
Según escribió Donald Meadows, el 21 de julio de 1870, apareció en el “San Diego Unión”, de San Diego, California una información: 
“La semana pasada tuvimos la satisfacción de tener en nuestras manos, por unos momentos, aproximadamente dos onzas de oro en greña –en piedras que variaban de tamaño desde el de un grano de maíz al de una nuez- traído por un mexicano que rehusó revelar el lugar donde las encontró. Trajo también una especie de cuarzo encontrado en las cercanías del placer, del cual cuando menos la mitad era de oro. Sin embargo nos hemos percatado que las minas están en el Valle de San Rafael, en la Baja California, a una distancia aproximada de San Diego de 120 millas y de que esas minas auguran igualar en extensión y riquezas a cualquiera de las conocidas en los antiguos tiempos de California. Esperamos tener noticias más amplias al respecto para nuestra próxima edición”. 
Si bien quien llevó el oro a San Diego no dio ni su nombre ni señales del lugar donde lo encontró, quien así lo hacía era Ambrosio del Castillo, un sonorense que había estado antes en las minas de California y que después reconoció las de Valle de San Rafael y una vez que tuvo dinero se vino de California junto con su hermano Manuel. El 20 de agosto de 1870, el periódico “Los Angeles Daily Star”, publicó, un despacho enviado por la línea telegráfica entre San Diego y Los Angeles, que decía: “Algunos mexicanos se presentaron ayer aquí con una gran cantidad de oro en polvo y varias pepitas de metal virgen traídos de las recién descubiertas minas del Valle de San Rafael, aproximadamente a noventa millas de esta ciudad. La pepita más grande pesó nueve onzas y fue valuada en más de ciento treinta dólares. Tanto el cuarzo como las pepitas fueron hallados en el Valle de San Rafael y ya están trabajando ahí como 200 mineros. Trece libras de roca pulverizadas en un mortero dieron doscientos quince dólares. Un hombre obtuvo mil ochocientos dólares, en diez días, acarreando a distancia fango para lavarlo”. Solicitud de los mineros Ante el movimiento que ya registraba Real del Castillo y la llegada de muchos mineros y gambusinos, los 112 residentes del poblado, escribieron una carta solicitando la fundación del poblado, al Presidente Municipal de Santo Tomás, Antonio L. Sosa, donde le pedían: “Ciudadano Presidente Municipal: “Los que suscribimos C. C. Mejicanos y vecinos de este Real, debidamente inscritos en el Registro Civil, ante esa Honorable Corporación, con el debido respeto exponemos: Que habiendo en este Real un número suficiente de vecinos, entre los cuales se cuentan ya muchas familias y otras que diariamente van llegando, nos vemos en la precisa necesidad de terrenos de siembra para poder dedicarnos al cultivo de ellas que tan indispensable se hace en todo punto en donde hay grande emigración. Es incuestionable que la agricultura es uno de los ramos que dan más adelanto a una población nueva y convencidos enteramente de ello, aunque somos informados que podemos tocar en propiedad ajena. “A. V. V. Pedimos, se dignen declarar Pueblo este Real que de este modo, después de marcados los ejidos correspondientes, puedan las familias pobres y laboriosas, tener un medio honroso de subsistencia. Es Justicia que esperamos de esa tan digna como Honorable Corporación. Prometemos no proceder de malicia y lo necesario. Real del Castillo, Septiembre 25 de 1870”. 

El documento, del cual tuvo conocimiento el Sub Jefe Político, Manuel Clemente Rojo, que también residía en el pueblo de Santo Tomás, donde se asentaba la Sub Jefatura Política, fue contestado por Rojo, en los siguientes términos: “Tengo el honor de contestar el oficio de Vd. fecha de ayer, manifestándole mi entera conformidad con el parecer de Vd. Y del H. Ayuntamiento que dignamente preside, sobre la fundación del Pueblo del Real del Castillo. “Al efecto y para solemnizar el acta invito a Vd. y al Honorable Ayuntamiento para ir a dicho lugar a levantar el acta correspondiente al día dos de Octubre del corriente año. Independencia y libertad. Santo Tomás, Septe. 29 de 1870. Manuel C. Rojo. C. Presidente del H. Ayuntamiento, Antonio L. Sosa, Pte. Acta de Instalación del Pueblo del Real del Castillo El acto por medio del cual se fundó el Pueblo de Real del Castillo, es firmado por el Sub Jefe Político, Lic. Manuel Clemente Rojo, así como por las autoridades correspondientes, quienes celebraron un acto muy mexicano, el dos de octubre de 1870, escrito por el Ing. Adalberto Walther Meade: 
“En el nombre de Dios y de la República Mexicana, en el lugar que ponemos por nombre Real del Castillo, a dos de Octubre de mil ochocientos setenta, nosotros, Manuel C. Rojo, Sub Jefe Político del Partido, Antonio L. Sosa, Presidente del Ayuntamiento, Joaquín Riesgo y Bravo primer vocal, Jesús Montoya, segundo vocal, Daniel Félix Síndico Procurador, reunidos en la casa del Ciudadano Francisco Arenas y en sesión pública, se dio lectura a una petición dirigida al Honorable Ayuntamiento, por los vecinos de ese lugar, solicitando que se declare como pueblo, enseguida a la comunicación del Ciudadano Presidente Municipal, que pasó a la Sub Jefatura Política del Partido, demandándole su cooperación para el mismo fin, y a la contestación del Ciudadano Sub Jefe Político, convocando al mismo Ayuntamiento para reunirse en ese mismo lugar el precedente día; se puso a discusión el asunto sobre la conveniencia del establecimiento de este lugar como pueblo y el Ciudadano Sub Jefe Político dijo: que el Supremo decreto del nueve de junio de mil ochocientos cuarenta y nueve, prohíbe el establecimiento de las colonias de los requisitos establecidos por la ley; pero el Supremo decreto del catorce de marzo de mil ochocientos sesenta y uno acordaba la fundación de dos colonias en esta frontera y el Sub Jefe Político de este Territorio debían indicarle al Supremo Gobierno, los lugares más adecuados para tan importante objeto; en tal consideración y viendo la emigración de familias mejicanas que ha llegado a este lugar, y que llega continuamente todos los días, es de sentir que se diga a la Superioridad que este lugar es uno de los más adecuados para el pueblo, y como se tiene el precedente de la Concesión Suprema, que se pida la carta puebla del mismo con las exenciones y privilegios que el Supremo Gobierno tenga a bien concederle”. 
Fijación y preceptos de Real del Castillo 
El informe escrito por Walther Meade en su libro El Partido Norte de Baja California, UABC 1983, establece asimismo, que en el acto, el Presidente Municipal de Santo Tomás, Antonio L. Sosa, se dirigió a todos los asistentes para decretar la fundación del Pueblo del Real del Castillo, en los siguientes términos: 
“Estoy de acuerdo con el parecer del Ciudadano Sub Jefe Político, que no abrigo ninguna duda a cerca de la sanción Suprema, que esperaba que recayese sobre la fundación de este pueblo, más como de hecho está ya reunido viviendo en comunidad, necesitando por lo tanto administración de justicia, seguridad y orden público, le parecía conveniente que desde luego quedase el pueblo fundado y se dictasen las disposiciones para la elección de sus autoridades locales; en seguida los regidores primero y segundo y el Síndico procurador hablaron en el mismo sentido, y estando conformes en un mismo parecer se acordó lo siguiente: 
1º.- Queda establecido el Pueblo del Real del Castillo al N. O. del Valle de San Rafael en la Municipalidad de esta Frontera. 
2º.- Procédase desde luego a la elección de un Juez de Paz para la administración de justicia y de un inspector que sirva de Jefe de la Policía del lugar. 
3.- Dese a la primera Autoridad Política del Territorio, con una copia de esta acta cuenta, suplicándole recomiende al Supremo Gobierno su aprobación”.

2 de Octubre de 1872, se cambia la Sub Jefatura Política Instalado como Pueblo Real del Castillo, sigue recibiendo a muchas familias, según relataba en su tiempo Mariano Ma Lee, quien muy joven llegó a Ensenada y se trasladó a Real del Castillo, para servir como ayudante de cochero, en un movimiento diario de 290 carretas que llegaban a Real del Castillo, ya en extinción y el mineral El Alamo, que nacía con fuerzas mineras. 
Esto obligó a que el Sub Jefe Político del Partido Norte, Manuel Clemente Rojo, dejara Santo Tomás y trasladara el Partido a Real del Castillo, donde se instaló e incluso, donde apareció por primera vez el Periódico Oficial y donde también, por primera ocasión apareció en 1872, el periódico “El Fronterizo”, primero editado en Baja California. 

*Premio México de Periodismo 
Cronista y Forjador de Baja California.


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