domingo, junio 09, 2013

Tipos de temperamento

El temperamento es la peculiaridad e intensidad individual de los afectos psíquicos y de la estructura dominante de humor y motivación. El término proviene del latín temperamentum: ‘medida’. Es la manera natural con que un ser humano interactúa con el entorno. Puede ser hereditario y no influyen factores externos (sólo si esos estímulos fuesen demasiado fuertes y constantes); es la capa instintivo-afectiva de la personalidad, sobre la cual la inteligencia y la voluntad modelarán el carácter (en el cual sí influye el ambiente); ocupa también la habilidad para adaptarse, el estado de ánimo, la intensidad, el nivel de actividad, la accesibilidad, y la regularidad; el temperamento es la naturaleza general de la personalidad de un individuo, basada las características del tipo de sistema nervioso. El temperamento está relacionado con la influencia endocrina (que se debe a los genes, y que se manifiesta en determinados rasgos físicos y psicológicos). El temperamento y el carácter definen la personalidad del ser humano; y la diferente combinación e intensidad que éstos se manifiesten en sus diferentes áreas, nos hacen únicos y humanos. Los temperamentos o el temperamento es el rasgo descriptivo del estilo de actuar que nos distingue de los demás como únicos e irreemplazables, de modo que podamos armonizar con ellos. 
El estudio de los temperamentos ocupaba un papel importante en la psicología anterior al siglo XX. Actualmente, tiene su gran valor cotidiano y de utilidad para las personas en búsqueda de mayor sentido a su vida mediante su expresión temperamental y de sus virtudes. Médicos de la antigüedad como los médicos griegos Hipócrates y Galeno distinguían cuatro tipos de temperamentos, considerados como emanación del alma por la interrelación de los diferentes humores del cuerpo: 
1. Sanguíneos, las personas con un humor muy variable. 
2. Melancólicos, personas tristes y soñadoras. 
3. Coléricos, personas cuyo humor se caracterizaba por una voluntad fuerte y unos sentimientos impulsivos, en las que predominaba la bilis amarilla y blanca. 
4. Flemáticos, personas que se demoran en la toma de decisiones, suelen ser apáticas, a veces con mucha sangre fría, en las cuales la flema era el componente predominante de los humores del cuerpo. 
A esto se suma los descubrimientos del fisiólogo ruso Iván Pávlov, quien enunció que las características del temperamento están dadas por el sistema nervioso que a su vez tiene tres características: fuerza, equilibrio y velocidad de correlación; de ahí que la combinación de estas características dan origen a los tipos de sistema nervioso que caracterizan a cada temperamento: sistema nervioso rápido y equilibrado (sanguíneo), sistema nervioso lento y equilibrado (flemático), sistema nervioso débil (melancólico) y sistema nervioso fuerte, rápido y desequilibrado (colérico). 
Según la clasificación de Hipócrates existen 4 tipos de temperamentos según la predominancia de uno de los cuatro humores dentro de la psicología: 

Características del temperamento sanguíneo 
• Se trata de una persona cálida, campante, vivaz y que disfruta de la vida siempre que se pueda. 
• Es receptiva por naturaleza, las impresiones externas encuentran fácil entrada en su interior en donde provocan un alúd de respuestas. 
• Tiende a tomar decisiones basándose en los sentimientos más que en la reflexión. 
• Es tan comunicativo que, es considerado un superextrovertido. 
• Tiene una capacidad insólita para disfrutar y por lo general contagia a los demás su espíritu que es amante de la diversión. 
• Este tipo de personas por lo general, hablan antes de pensar, son extrovertidas, muy activas e intuitivas. 

Características del temperamento flemático 
• Es un individuo calmado, tranquilo, que nunca se descompone y que tiene un punto de ebullición tan elevado que casi nunca se enfada. 
• Son personas serias, impasibles y altamente racionales. 
• Son calculadores y analíticos. 
• Generalmente, ese temperamento da personas muy capaces y equilibradas. 
• Es el tipo de persona más fácil de tratar y es por esa naturaleza el más agradable de los temperamentos. 
• El flemático es frío y se toma su tiempo para la toma de decisiones. 
• Prefiere vivir una existencia feliz, placentera y sin estridencias hasta el punto que llega a involucrarse en la vida lo menos que puede. 

Características del temperamento melancólico 
• El melancólico es el más rico y complejo de todos los temperamentos. 
• Suele producir tipos analíticos, abnegados, dotados y perfeccionistas. 
• Es de una naturaleza emocional muy sensible, predispuesto a veces a la depresión. 
• Es el que consigue más disfrute de las artes. 
• Es propenso a la introversión, pero debido al predominio de sus sentimientos, puede adquirir toda una variedad de talentos. 
• Tiende a ser una persona pesimista. 

Características del temperamento colérico 
• Es caluroso, rápido, activo, práctico, voluntarioso, autosuficiente y muy independiente. 
• Tiende a ser decidido y de firmes opiniones, tanto para él mismo como para otras personas, y tiende a tratar de imponerlas. 
• Es extrovertido, no hasta el punto del sanguíneo. 
• Generalmente, prefiere la actividad. 
• No necesita ser estimulado por su ambiente, sino que más bien lo estimula él con sus inacabables ideas, planes, metas. 
• Tiende a fijarse metas muy altas, porque considera que es capaz, pero no siempre las cumple, no por falta de capacidad sino de tiempo o tropiezos encontrados. 
• Dominante y hasta manipula para su objetivo. 
• Tiende a ser manipulador, pero también es muy intolerante. 
• Quiere hacer todo lo que le da la gana. 

Muchos de los investigadores mostraron un interés sobre un nuevo temperamento, que denominaron biotemperamental o naturalista, que se desarrolla a la vez que crece la persona y se desarrolla en el medio social. Las características del temperamento biotemperamental o naturista son los siguientes: 
• Afinidad por sus habilidades. 
• Comparte sus atributos con los demás. 
• Se identifica más por el mismo sexo. 
• Se convierten en agresivos en el momento sexual. 

Es por ello, que debemos conocernos a nosotros mismos en primera instancia en relación a qué tipo de temperamento tenemos y que influencia hemos tenido en nuestras relaciones con el medio socio-cultural y de esa manera forjado nuestro carácter, para que en ese contexto tengamos la información necesaria y adecuada para tomar decisiones asertivas en relación a una situación dada. Y al conocer los diferentes tipos o clases de temperamentos que hay en cada individuo, tendremos la posibilidad de tener mejores relaciones interpersonales y por ende habrá mayor productividad colectiva, social, comunitaria e individual. 

Fraternalmente 

C. L.A.E. Juan Manuel Becerra Casillas

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