sábado, noviembre 16, 2013

Mariana Rodríguez del Toro, promotora de la indepedencia de México

Mariana Rodríguez del Toro de Lazarín, se calcula que nació alrededor del año de 1790. Ella fue la principal organizadora — en abril de 1811— de una conspiración en la ciudad de México para promover la independencia del país. En la mansión de Manuel Lazarín, su esposo, dueño de una mina, se llevaban a cabo tertulias para discutir la dependencia hacia la corona española.
En una de estas reuniones —tardísimo, como a las 20:30—, se escucharon las campanas de Catedral y una salva de artillería. Impactados, conocieron la noticia de la captura del cura Hidalgo junto con otros líderes del movimiento. La opinión más demoledora y radical la externó Mariana Rodríguez del Toro:
—¿Qué es esto, señores? ¿Qué? ¿Ya no hay hombres en América aparte de los generales que han caído prisioneros?
—¿Pues, qué hacer? preguntaron los hombres.
—¡Libertar a los prisioneros!
—¿Pero cómo? 
—De la manera más sencilla: ¡apoderarse del virrey en el paseo y ahorcarlo!
Así nació para la historia la conspiración del año 11. Los participantes acordaron hacer prisionero al virrey y presentarlo ante Ignacio López Rayón, quien presidía la Suprema Junta Insurgente.
Mariana fue una mujer activa y clave en la organización de la conspiración, incluso tenía que ver en la parte militar. El plan consistía en secuestrar al virrey con el objeto de negociar la libertad de los insurgentes a cambio de la suya. Mariana, auxiliada por dos de sus cuñados con profesión militar, convenció a dos oficiales del ejército realista que estaban acampados en el Paseo de Bucareli para que se coludieran. El virrey Venegas acudía a ese paseo cada tarde y el día convenido, a una señal, se proclamaría la independencia y se apoderarían del gobernante.
Un conspirador, José María Gallardo, considerando que podía morir en la faena, decidió hacer valer su derecho a la confesión. Un ministro del culto católico, de apellido Camargo, decidió romper el secreto de confesión y delató al conjurado; éste a su vez, en prisión, delató el nombre de todos los que junto con él fraguaban el golpe. El matrimonio Lazarín salió en libertad hasta 1820.
Al parecer Mariana Rodríguez del Toro murió en 1821, y hoy sus méritos y sus sacrificios son casi desconocidos.
Por cierto, en el periodo de la historia que nos ocupa, el ejército insurgente se abstuvo de fusilar a mujeres; los realistas sí lo hicieron.

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