lunes, enero 13, 2014

Recordando datos históricos de Nuestra Señora de San Juan

Por Felipe Padilla Hermosillo

Bien podemos asegurar que la circular que el eminentísimo Sr. Cardenal y que precisamente se publico en el numero anterior de nuestra revista, fue recibida con gran entusiasmo en todas las parroquias del arzobispado, pues durante todo el año nos toco presenciar en la basílica numerosas peregrinaciones procedentes de lugares muy lejanos y de difícil comunicación.


No cabe duda que estos actos públicos de piedad y penitencia, no solo fueron perlas preciosas engastadas en la real corona de María, sino mas bien fueron delicadas caricias de amor filial que debieron conmover el corazón inmaculado de la mas buena de las madres. Pero una conmemoración como la presente no podía reducirse a manifestaciones ciertamente muy bellas, pero al fin y al cabo, transitorias, pasajeras, era preciso explotar inteligentemente ese fervor, ese entusiasmo, mariano. y así sucedió. el comité organizó una especie de misión blanca, que con la cooperación del culto conferencista Sr. Presb. D. Manuel Molina, de las catequistas de Jesús crucificado, de las religiosas del colegio independencia y los hermanos lasallistas del colegio fray miguel de Bolonia, hizo que la palabra de dios se dejara oír en todos los hogares de la población. y entro en ellos la lluvia de la divina gracia.... muchos extraviados encontraron de nuevo el camino; problemas humanamente insolubles hallaron solución definitiva; hogares donde sin respeto se pisoteaban las leyes de dios y de su iglesia ahora se encuentran sometidos al suave yugo de cristo nuestro señor. bien podemos asegurar que la misión bíblica en San Juan de los Lagos sacudió fuertemente la conciencia aletargada de muchos millares de católicos poco o nada prácticas y que hoy viven su religión y disfrutan de ella, la piedad sólida y verdadera ha vuelto a florecer en muchos hogares. 
Pero no se atendió solamente al bien espiritual del pueblo de dios, también pensó en los sacerdotes que, después del concilio vaticano ll, parece que han sido el blanco de los ataques del mundo, el demonio y la carne. tal vez el numero de mas trascendencia del programa de las fiestas, centenarias, fue la convivencia sacerdotal de la cual se hablará mas extensamente en otro artículo. 
Con todos estos frutos de renovación espiritual de la vida en todos sus ordenes, yo entiendo que el comité organizador de las fiestas centenarias podía haberse quedado tranquilo con la santa satisfacción de haber cumplido religiosamente con su cometido, pero no era posible poner punto final sin ver coronada su obra. el júbilo, el entusiasmo, el amor latente en millares y millares de corazones pedía, exigía el conjuro de una voz para estallar y desbordarse con ímpetu de vibraciones divinas en el preciso momento en que el representante del papa en México, el delegado apostólico monseñor Guido del Mestre trasplantó los umbrales del palacio de la reina, su monumental y célebre basílica...... 
Entonces fue cuando se dejó oír la voz que todo el mundo esperaba sin pedirla con palabras...... ¡¡¡viva el papa!!! gritó con toda la fuerza de sus pulmones el M.I. Sr. canónigo d. Julián Hernández Cueva........ ¡¡¡viva su muy digno representante en México!!!........ ¡¡¡bibs la santísima de San Juan de los Lagos!!! y su voz, rompiendo los diques del corazón, fue coreada por las multitudes.... ¡¡¡viva el papa!!! ¡¡¡viva su representante!!! ¡¡¡ viva nuestra señora de san Juan de los Lagos...!!! no exageramos al afirmar que esas demostraciones espontáneas y sinceras forjaron en esos momentos las estrofas del himno triunfal de la fe que se opone al rugido estridente de la impiedad que ataca o menosprecia la autoridad del vicario de cristo, del romano pontífice. 

continuación en el siguiente número de la revista.

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