sábado, diciembre 13, 2014

Esas Chivas locas

Don Jesús Martínez “Palillo”, personaje cómico satírico de gran fama en los mediados del siglo pasado y recordado en las iniciales décadas de éste, decía que todo su dinero se le iba en las chavas, las cheves y las chivas. 
Padre de una de las actrices más hermosas de la farándula mexicana, Ana Martín, profesaba una gran afición, rayana en el fanatismo hacia el equipo del fútbol del Guadalajara, más conocidas como las chivas o “El Rebaño Sagrado”. 
El mote del equipo se debió, según don Fernando Marcos ( hombre de mucha cultura y más futbol) a que un comentarista de los medios, al narrar un partido entre este equipo y uno capitalino, utilizó el término diciendo que estaban jugando muy mal y parecían un atajo de chivas locas y no un equipo de futbol. 
Cosas de la vida; lo que en un principio fué una frase con tintes peyorativos se convirtió en la bandera de indentidad de todo un fenómeno social, deportivo y por supuesto, económico. Las chivas son un negociazo. Hasta ahora. 
Sin duda es uno de los dos equipos que cuentan con más afición y no entraremos en polémicas de cual es el mejor equipo o cual el peor. Lo que sí es sabido por propios y extraños es que por ahora atraviesa por la mayor crisis de toda su historia y no pueden salir de ella. Parecen estar en un tobogán lisito, lisito y bien aceitado porque no dan muestra o indicios de recuperación. 
La importancia de este equipo en el ámbito deportivo nacional e internacional es tan grande, que muchos aficionados al futbol sin importar el equipo de su preferencia, opinan que los cacas grandes del deporte de la patada, inventarán alguna novedad en los procedimientos o se sacarán un as de la manga, cual mago místico, para evitar que las antes campeonísimas chivas, desciendan a la primera-A o la división de ascenso, como ahora le llaman a la segunda división. 
En lo personal no creo que inventen nada nuevo. Las chivas siguen viviendo de los recuerdos. Si sus malos resultados y pésimas actuaciones los llevan a la situación de descenso, lo único que otros equipos han hecho, es comprar la franquicia de quien adquiere el derecho de ascenso al ser campeón de la división correspondiente. No van a inventar nada nuevo. 
En este mundo nadie es indispensable y “las chivas” menos. Ni el América ni ningún otro equipo. Si descienden, descienden, así compren con su mucho dinero otra franquicia. El mayor de los fracasos deportivos. Pero aunque parezca una frase muy trillada, de los fracasos se aprende. Los fracasos tienen la virtud de hacer que se pongan los pies en la tierra con sus correspondientes beneficios. 
Sin tratar de ser o pretender ser un analista deportivo, he sido aficionado a ese deporte desde que tengo “uso de razón” y lo he practicado hasta hace poco, que ya me retiré de la acción futbolística. Eso me ha dado cierto conocimiento de aficionado para exponer alguna opinión al respecto. 
Los ahora viejos, fuimos jóvenes con todos esos ímpetus y esas ilusiones inevitables de soñar con ser un futbolista famoso y de los buenos. Aún los futbolistas amateurs con menos atributos para este deporte ponían la mayor de las cualidades en la escencia deportiva: jugar por gusto. Como se hace en todas las ligas amateurs. 
Muchos aficionados opinamos que desde que el deporte se hizo negocio, el gusto por jugar pasó a segundo término, o tercero o cuarto, quién sabe. Pero está más que demostrado que muy pocos jugadores, los que más destacan, tienen esa característica: jugar por el gusto de hacerlo. Y eso no se ve en las chivas desde hace algunos años. El dinero ocupa desde hace mucho, el objetivo prioritario. 
Por otra parte, el peso de la tradición no es fácil de llevar. Esos jóvenes llenos de ímpetus, deseos de sobresalir y orgullo de ser del equipo más popular, tal vez los han llevado a perder la noción de la realidad. La camiseta emblemática, mientras los brazos del jugador van entrando en sus mangas y desciende a cubrir el pecho y espalda, va transmitiendo un algo mágico, casi místico; una especie de halo magnético lleno de fuerza que no es fácil de manejar porque también va lleno de responsabilidad tradicional ante la afición que los mantiene donde están. 
Aún están a tiempo de enmendar pues queda otro torneo de oportunidad. Precisamente este sistema de los porcentajes para el descenso (porcentajes de tres años), fué diseñado para evitar que los equipos “grandes” se fueran a la segunda división. Con todo y eso la fama no sostiene. Los resultados son la base sustentable. 
Por otra parte; ¿qué pasó con aquellos famosos desplegados del señor Vergara cuando las chivas andaban arriba y que por cierto, nunca me agradaron?. Hace tiempo ya que no los he visto. Creo que el señor dueño de ese equipo, debe a su afición unos cuantos desplegados que alienten la esperanza de los “chivistas” de que llevará a cabo acciones efectivas para levantar al equipo de sus amores, como algunos le llaman. 
Me queda claro: si siguen así, “las chivas” descenderán. Pero no será una tragedia. Es parte de la competencia y sus riesgos y eso hay que comprenderlo. Una buena dosis de humildad suele ser una base firme para el impulso. 
Toda afición es respetable y expreso mi respeto para todos los aficionados a ese deporte de la patada. Para los aficionados al Guadalajara F.C., si el equipo de tiene que ir, se va. No van a inventar nada nuevo en los sistemas de competencia. Lo que quizá deban inventar, serán nuevas estrategias internas que garanticen su permanencia en primera división. Tal vez el equipo no necesita un buen negociante, sino un hombre de futbol. No sé. 

Gonzalo “Chalo” de la Torre Hernández 
chalo2008Jalos@hotmail.com 
Jalostotitlán, Jal. a 7 de noviembre de 2014

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