sábado, junio 06, 2015

Show de payasos en Cárdenas

Como si toda su vida girara alrededor de la función, zapatito veloz como es conocido en el mundo de los comediantes de plaza. Se prepara para entrar en escena. 
Su chaleco y pantalón son de color verde tan luminoso como las hojas de la naranja tierna, con una playera de rayas como los gusanos que muy pronto serán mariposas, sus enormes gafas de sol le dan el toque cómico y no pueden faltar los zapatos negros, tan negro como el problema que lo agobia esta noche, tan grandes como la incertidumbre que rodea su cabeza, su maquillaje es tierno con colores rosas y tonos rojos muy suaves… según él para que su público se sienta más conectado con el aspecto amable que proyecta. 
Son las 8 pm en la plaza central de Cárdenas Tabasco, las personas se acercan para poder apreciar la función de payasos que gratuitamente se presentan, recibiendo por pago solo lo que las personas crean que vale la carcajada que soltaran en la función. Elder Hernández Montejo es el nombre de nuestro personaje. 
Quien todas las noches llega a robar sonrisas y eliminar estrés ajeno, mientras él se seca por dentro. La mirada de aquellos pequeños niños fijas hacia el payaso que tras el previo anuncio de… y él es el payasito más veloz que una tortuga, mas trabajador que una ostra y más risueño que el pájaro loco! zapatito veloz!. Entra a escena brindando 40 minutos de risas y ocurrencias sin pausa más que para que Elder tome un trago de agua para mojar su garganta seca como el ánimo que tiene hoy. 
Los niños aplauden, los adultos ríen a grandes carcajadas con los chistes color hormiga y los niños siguen riendo aunque sin entender por completo a lo que se refiere el payaso pícaro. Un semicírculo imperfecto donde claramente se nota la improvisación es el escenario de aquel payasito. 
La señora de aproximadamente 38 años que esta aun costado mío ríe de tal manera que su mano derecha tiene que sostener su estómago al inclinarse hacia enfrente, mientras su cara se torna roja como la salsa cátsup tras enormes carcajadas donde es inevitable que su saliva brote de su boca, conteniéndola con su mano izquierda. 
Zapatito veloz… un hombre de 40 años de edad y 18 de experiencia en el arte de hacer reír. Con problemas, preocupaciones, familia, sueños, ideales, valores ideologías. Pero que cuando está en escena todo esto pasa a segundo plano porque su único objetivo es lograr hacer reventar de risa a su público porque “la moneda es del tamaño del valor que se le da a tu trabajo” mientras transcurre su función se puede notar como se van apagando sus ganas y por supuesto el cansancio se hace presente, sus cabellos crespos empapados de sudor suplicando que la naturaleza se apiade y le regale un rocío de frescura, un soplo de viento para refrescarse un poco. 
Al termino de los 40 minutos, Zapatito veloz remata sus chistes diciendo: “y ahora móchese con mi dinero, órale no se me vaya sin darme mi dinero” pasa una gran cascara de pochitoque para que las personas le otorguen una moneda uno que otro billete, una gran sonrisa de agradecimiento es lo que recibe Elder al término de cada una de sus funciones. 
Es hora de quitarse las caretas llenas de sonrisas y gozos, regresan a Elder los problemas y preocupaciones que lo aquejan, mientras se quita su chaleco inclina su cabeza observando sus zapatos, sus ojos reflejaban claramente la necesidad de irse de aquel lugar, se quita la playera de rayas y los enormes zapatos siguiendo con los pantaloncillos. 
Guardando todas sus herramientas de trabajo como globos, bastones, bolilocas (pequeñas bolas de globos rellenas de harina), etc. Se marcha con rapidez para no llegar más tarde a la cita donde desde temprano lo están esperando, Elder irá a cuidar a su madre al hospital donde ella está luchando contra el reloj, sufriendo por soportar un día más de dolorosas agujas que introducen medicamentos a su sangre. 
Esta es la vida detrás de las sonrisas maquilladas y la nariz roja falsa. Él es Elder quien lo único que quería esta noche era estar al lado de su madre, pero que tuvo que trabajar brindándoles sonrisas a todos y haciéndolos olvidar sus problemas. Sin importar los que a él le aquejan.

No hay comentarios.:

Publicar un comentario