lunes, septiembre 07, 2015

¡HUY!, El COCO

Ese famoso coco. Que los niños desvelados son amenazados con eso de que si no te duermes va a venir el coco y te llevará. Dice Javier Carranza “El Costeño”, que quién carambas se va a dormir con esa canción. En todo caso, el niño podría decir: si va a venir el “coco”, es mejor que me agarre despierto. Esa leyenda de origen mexicano, trata de un personaje fantasmagórico, cuya función es precisamente ésa; asustar a los niños que no se duermen temprano. Pero si no se duermen sin susto, pues menos, asustados. ¿A quién se le ocurrió semejante idea? Bueno, pero aparte de sustos, mejor hablemos de otro coco, más conocido aunque no tanto. 
Esos de una cascarota verde, fibrosa, con una cáscara durísima pero que contiene en su interior un agua deliciosa y cuando maduran producen una manzana no menos deliciosa. 
El coco es fruto del cocotero, un árbol tropical (palmeras) característico de las costas y que al mencionar su nombre, nos viene de inmediato la idea generalizada de un coco con ginebra, disfrutado bajo la sombra de una palmera, en la comodidad de una hamaca y en compañía de una hermosa chamaca, recibiendo la brisa marina que acaricie nuestros sueños y con el rumor permanente y cautivante de las olas marinas. 
¡Cosa más cierta, caballero! El coco es el prototipo de bebida costera en época de vacaciones. Pero no es solamente eso. El coco reviste una importancia fundamental en el bienestar de la humanidad, aún y cuando no tuviésemos acceso a las playas o por su precio en el altiplano, inaccesible al presupuesto familiar. 
Para comenzar, del coco se aprovecha absolutamente todo. No hay desperdicio. Veamos a continuación, algunos de los usos y beneficios que nos da ese fruto delicioso y barato y que en nuestro país es muy abundante. 
Esa cáscara fibrosa que es incomodísima para retirarla, es utilizada para tapetes previos de alfombra, esto es, la base de las alfombras o bien, como relleno de cojines, colchones, pisos automotrices, filtros para campanas de cocina y otros.
Esa cáscara dura, de color café obscuro y que tiene tres orificios, que semejan la cara de un changuito (probablemente de ahí derive su nombre) tiene una de beneficios al utilizarlo como materia prima del carbón activado. Que entre otros usos, es fundamental en la potabilización, del agua, tratamiento de aguas residuales, purificación del agua, clarificación de mieles y aceites, deodorización y decloración de líquidos, purificación de medicinas, purificación del aire, etc. 
De la pulpa, se obtiene la leche de coco, con la que se elaboran diferentes bebidas, como la piña colada, la crema de coco y otras, básicas también en la fabricación de dulces como el famoso alfajor, las cocadas, las greñudas, los quebramuelas y todos los que usted conozca con ese origen. Ya deshidratada, esa pulpa se llama copra; es fundamental en la industria alimenticia pues de ella se extrae el aceite de coco y la manteca del mismo, que también son usadas en la industria alimentica y cosmética, para colaborar a enaltecer la belleza femenina. 
Y claro, no puede faltar la famosa agua de coco. Es el producto más conocido y que tiene una gama enorme de propiedades nutritivas y benéficas para la salud. Para empezar, es el mejor rehidratante natural que existe, aparte de su sabor tropicalísimo y que algunas personas la consideran hasta afrodisíaca. Vaya usted a saber. Pero de que es deliciosa, es deliciosa. Se procesa de manera industrial y se envasa en presentaciones de exportación a los EEUU y Canadá, en diversas plantas y una de ellas se encuentra en Celaya, Gto. 
De la palmera llamada cocotero, se aprovecha también su madera, ya que su flexibilidad y resistencia la hace ideal para construír casas y techos en zonas costeras. Las palmas, u hojas enormes, sirven como techos en las llamadas palapas y son muy populares para la gente de escasos recursos económicos. 
Aparte, proporciona trabajo y representa la supervivencia de muchísimas familias, ya que del coco dependen los cortadores, los recolectores, los vendedores, los empresarios, los empleados o empleadas de las plantas de procesamiento, los transportistas, los industriales del coco y los comerciantes de la venta final al consumidor. Esos se benefician directamente. 
¿Sabía usted que en la población de Papanoa, Gro. Hay una planta que da trabajo todo el año a cuando menos cincuenta personas que logran una producción de hasta 35,000 litros semanales de agua de coco?. Si consideramos que promediando los diferentes tamaños de cocos, se necesitan más o menos tres de ellos para obtener un litro de agua, quiere decir que para obtener esos 35,000 litros, es necesario extraer el agua de 100,000 cocos. Nomás. Se dice fácil, pero extraer esa cantidad requiere de muchas personas trabajando febrilmente a un ritmo enloquecedor, perforando y destilando cada coco, para lo cual varias personas arriman los mismos al área de extracción, otros retiran lo restos para su posterior proceso de aprovechamiento y otros efectúan la pasteurización inmediata y carga para su inmediato traslado. El agua de coco, es un producto perecedero y requiere no perder el tiempo. Debe llegar a la planta de comercialización en un promedio de doce horas. No admite demoras. 
Cuando saboree un coquito, disfrútelo y considere que mucho de su bienestar, se debe a ese modesto fruto tropical, que además es delicioso. Uhmmm.

Gonzalo “Chalo” de la Torre Hernández
chalo2008jalos@hotmail.com
Zihuatanejo, Gro. A 5 de agosto de 2015

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