jueves, diciembre 03, 2015

Fomentar la ética de la paz

México,país de raíces guerreras prehispánicas, con anhelos de libertad naciente, de verdinosos imperios y subordinado por la conquista; la patria, armándose y rearmándose, entre guerras y acuerdos efímeros, o rotos de paz. 
Nosotros las mexicanas y los mexicanos enajenados,a pesarde las circunstancias adversas y contingencias que hemos padecido a lo largo de la historia, no hemos renunciado a la forma traslúcida y casi casi palpable de sentir ese estado de concordia que es la paz. Ante la situación que vivimos, surgen interrogantes que se pueden y deben considerar en torno a la paz: ¿Es buscada por México?, ¿Por cada uno de nosotros?... 
Es imprescindibleen nuestro país, y en la actualidad la paz es un ente estático y perplejo,que espera a ser rescatada por alguno de nosotros y ser devuelta al pueblo mexicano, o, ¿Por qué no?, al mundo.
Los estratos de nuestra sociedad, la violencia,y la negligencia de la ética,son factores que siempre han propiciado la guerra y la discordia entre nosotros. 
Y, ¿Cómo los mexicanos concebimos el valor de la paz? 
La paz que debemos defender es un estado de armonía entre cada uno de nosotros, con igualdad, respeto,honestidad, solidaridady que, por consecuencia,nos lleva a la justicia, con laprimiciade una disminución de la violencia. 
El país está dirigido por personas de nombres “corrupción” y de apellidos “injusticia colectiva”.Esto nos genera gran impotencia. 
¿Acaso el mexicano, elije por sí mismo? 
Naturalmente este es un factor por el cual en pleno siglo XXI la violencia ha sido el alimento de cada día. 
No se olvidanlos tantos sucesos de injusticia y violencia vividos en nuestro país. Concebir la paz real es hacer lo que México no tiene desde hace más de 100 años. 
Dejando a un lado el hiperrealismo y con un poco de matices utópicos, la paz debe ser pregonada como un partidismo que con celo exagerado tenga una masiva difusión dentro de la cultura mexicana y global;donde se fomente la “ética de la paz” como una condición, norma, y obligación de cada uno de nosotros, de cada individuo. 
Petrificado el partidismo de paz dentro de la nación mexicana, la divulgación pacifista, y con la primacía de tener un estado de sosiego,se implementaríanlos valores y la paz real. 
La paz habla por sí sola con una verdad implacable, que lleva consigo la abolición de la discordia que genera cólera entre las personas. 
Paz para todos, es el resultado de una sociedad sin violencia.Que la paz sea una pandemia que nos mate a todos de felicidad.

Por: Jennifer Gabriela Rosales Macías
Lic. en Psicología
Materia: Psicología y Problemática Nacional
Mtro. Pablo Huerta Gaytán
Centro Universitario de Los Altos,
Universidad de Guadalajara

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