jueves, diciembre 03, 2015

Más curiosidades

¿Se ha fijado que en muchas ciudades y pueblos de nuestro país, al parque principal se le llama alameda? Pues yo he estado en muchos y por más que busco no encuentro ningún álamo. 
¿ Y ahora también en todos los pueblos a la zona en que se desarrollan las principales actividades económicas, políticas, sociales y religiosas se les llama “centro histórico”? ¿Por qué será? Antes nomás se les decía el centro y ya. Pero eso de histórico; ¿quiere decir que todos los centros son importantes en la historia? ¿O será que los principales actores políticos están haciendo historia?. ¿O se sienten tan importantes que ya desean aparecer hasta en los libros de historia, aunque ésta ya no sea materia obligatoria en las escuelas?, vaya usted a saber. 
Un señor de edad avanzada, grita a una señora que se encuentra en una ventana del quinto piso de un condominio: señora, baje por favor. La señora solícita, baja los noventa escalones y una vez en la calle le pregunta al anciano qué es lo que desea. El no tan joven señor, le responde que quiere una limosnita. La señora, sorprendida, le dice que suba a su departamento. Ambos suben los noventa escalones hasta el piso de la señora y al llegar, la dama le responde: lo siento, pero no tenemos nada para ayudarle. 
Otro señor al encontrarse con su compadre, le dice que espere, que lleva mucha prisa pero no tarda en regresar. 
Efectivamente no tarda mucho y el compadre le interroga acerca del motivo de su prisa. El primero le responde: ¿recuerdas que mi burro estaba enfermo y para darle una purga, le meto un tubo en el hocico y soplando en él le introduzco el medicamento? Sí, dice el compadre. Y el que llevaba prisa responde: pues esta vez el burro sopló primero. 
Un perro rabioso mordió a una persona en una pantorrilla causando que la sangre fluyera. Al acudir al doctor, le confirman que ha sido contagiado con el terrible mal. En el parque mismo donde fue mordido, saca una libreta y comienza a escribir una lista de personas. Un amigo que casualmente pasa por el lugar, escucha el motivo de su tribulación y al ver que está escribiendo varios nombres de personas, le pregunta si está haciendo la lista de sus herederos. No, le responde el afectado de la rabia; estoy haciendo la lista de a quienes voy a empezar a morder. 
¿No deberías perdonar ya que tú has sido perdonado en infinidad de ocasiones? 
¿Sabías que hay un lugar donde las personas no tienen ningún problema? No, ¿cómo se llama? Pues cementerio. 
Hace algunos meses, pasé dos semanas fuera del lugar de mi residencia y luego de unos días de haber regresado, un amigo me preguntó: ¿ya fuiste al panteón a visitar a Fulanito? 
Yo, con una gran sorpresa, estupefacto pregunté: ah caray, no sabía que se murió. ¿Cuándo ocurrió? Y me responde: no, no se murió; lo acaban de nombrar director de panteones. Hombre, hay que ver cómo se pregunta, digo. 
Cuando alguien trata de humillarte y tú callas por prudencia, el ofensor llega a creer que tiene razón o que eres débil. No acepta que puedes ser humilde de corazón y que no siempre el que calla otorga. Simplemente no quiere echar leña al fuego y demuestra una mayor calidad moral. Dijo el Quijote: dejad que los perros ladren. 
De la misma forma, cuando alguien trata de menospreciarte y demuestra su animadversión hacia ti, solamente considera si una sola persona opacará el amor y afecto de las muchísimas personas a quienes sí les importas. Cuestión de aritmética. Si los que te aman y te lo demuestran son muchos más ¿qué importa uno solo que te trata de ofender? 
Oiga. Eso de la violencia intrafamiliar no es cosa nueva; siempre ha existido, lo que pasa es que por miedo no se denuncia o no se sabe denunciar. Si fuese el caso, denuncie o ayude a sus familiares a denunciar. Las consecuencias de no denunciar, suelen ser peores que los propios golpes y sus efectos se sienten por muchísimo tiempo, a veces toda la vida del afectado, causando daños corporales y sicológicos de efectos irreversibles. Y si a eso le añade violencia con tintes de abuso sexual, no se calle. 
Un niño, no paraba de llorar casi toda la noche. Durante el desayuno, el hermanito mayor preguntó a su mamá si era verdad que su hermanito llegó del cielo. Al responder afirmativamente, el niño preguntón exclamó: con razón los ángeles lo expulsaron. 
En un pueblito, un grupo de niños iba por la calle gritando: no necesitamos alcalde, no necesitamos alcalde. Unos policías, los hacen detenerse y les preguntan airados: ¿por qué no necesitan alcalde?, pues porque ya tenemos uno nuevo. 
En cuestiones de prevención, la esposa dice a su marido desde la puerta, antes de salir. Por favor me cuelgas el cuadro de mamá en la sala. El martillo está en la cochera, los clavos en tu buró y el botiquín junto a mi cama. 
Acepte cuantas sonrisas le brinden y brinde cuantas sonrisas pueda. 
Le preguntaron a un amigo mío si era verdad que necesitaba trabajo y respondió; en realidad lo que necesito es dinero.

Gonzalo “Chalo” de la Torre Hdez.
chalo2008jalos@hotmail.com
Jalostotitlán, Jal. a 25 de
septiembre de 201
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