lunes, enero 04, 2016

Trabajar para vivir, no vivir para trabajar

Por: NeismyJanette Gómez Covarrubias
Materia: Psicología y Problemática Nacional
Mtro. Pablo Huerta Gaytán
Centro Universitario de Los Altos,
Universidad de Guadalajara

Muchas veces nos damos cuenta que las personas comen para vivir, viven para trabajar y trabajan para comer. El sentido de la frase que encierra la cabeza o título, ilustra el contenido de este escrito, porque gran parte de la vida de una persona la invierte en torno a su trabajo. Según los datos, regularmente un joven jalisciense se incorpora al mundo laboral alrededor de los 23 años de edad, supuestamente después de terminar con los estudios universitarios, pero en realidad muchos empiezan a trabajar desde antes de concluir una carrera. 
De acuerdo con la información del Servicio de Administración Tributaria (SAT) la edad promedio para la jubilación de las personas oscila entre los 65 años de edad, y reciben una tasa de salario mínimo, o sea, de $70.10 por díaactualmente. 
Con base en estos datos, una persona trabaja 42 años de su vida. Por lo tanto es importante analizar este fenómeno desde una perspectiva psicológica y poder considerar las probables consecuencias que trae consigo el trabajo en la vida de las personas, ya que se pasa la mayor parte de tiempo de su vida en esta actividad, para ser precisos en promedio 40 horas a la semana. 
Más allá del salario, como se ha dicho, escuchado y repetido la frase “el trabajo dignifica al hombre” (Garrido, 2006). ¡Claro que lo es! El trabajo da identidad, autoestima, es fuente de crecimiento personal, de gran motivación y maduración en quien lo realiza, por lo tanto es esencial evaluar las condiciones en las que se trabaja, porque de no ser así, se producirán evidentes daños psicológicos en los empleados. 
La propia dinámica económica y los cambios sociales y demográficos en una sociedad tienen un fuerte impacto no sólo en el número de empleos, sino también en la composición del empleo por sexo, rama económica, categoría, grupos ocupacionales, perfil educacional, etc. (Garrido, 2006) 
Todo lo anterior da pie a un aumento de inestabilidad que hace empeorar la calidad de vida de las personas, haciendo cada vez más difícil encontrar un empleo de condiciones dignas y por consiguiente aumentando el grado de ansiedad y estrés de los ciudadanos. 
El fenómeno de la globalización, hace que la desigualdad social aumente y haya cada vez menos contratos, más presión en la productividad debido a las demandas del mercado, olvidándose muchas veces del bienestar del empleado. 
Bajo la perspectiva de la Psicología, se puede considerar la posibilidad de que las condiciones de trabajo pudieran cambiar: que se cumpla con un ingreso digno y otros beneficios como seguridad respecto a la estabilidad y accidentes laborales, consideración de un contexto ético y moral, que se tome en cuenta el interés o necesidades del empleado, protección social como la jubilación segura y sobre todo las horas e intensidad del trabajo adecuado. 
Reducir horas a la jornada laboral como lo han hecho varios países europeos, España entre ellos, (El universal) además de lo antes expuesto,se podría mejorar la salud mental de las personas; tendrían más tiempo para estar en casa con su familia, descanso y actividades recreativas; se optimizaría la producción, bajarían los niveles de ansiedad y estrés para mejorar las relaciones sociales dentro de la empresa. 
Debido a que la mayor parte del tiempolas personasse la pasan trabajando, es importantísimo que tanto el gobierno, autoridades de salud pública y los psicólogos, se centren en estudiar cómo mejorar las condiciones laborales,que las jornadas sean las recomendables para reducir en número de enfermedades mentales en el país, sobre todo el famoso “estrés” que está en su apogeo. 
Recordemos que el trabajo no sólo brinda beneficio económico, dignifica yfortalece una identidad, da oportunidad de desarrollo, integra socialmente y las personas asumen su compromiso ideológico, por lo tanto es indispensable que aumentensu calidad de vida y salud mental.

Referencias:
- El universal. (s.f.). Recuperado de http://www.eluniversal.
com.mx/notas/827663.html
- Garrido, E. A. (2006). Psicología y desempleo. Revista
Internacional de Psicología, 1-19.

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