martes, junio 07, 2016

Ciencia y fe unidas por la bioética

“Un hombre sin ética es una bestia salvaje soltada a este mundo”: Albert Camus 

La ciencia siempre ha tenido ‘pleito’ con la religión, tal vez porque ambas tratan de imponerse y explicar todo lo que existe o sucede en el mundo. Opiniones o fundamentos de ambas partes deberían ser consideradas, pero ni una ni otra dan su brazo a torcer, para trabajar en equipo en beneficio de todos. 
No parece importarles la ética o en específico la bioética, cuyo objeto de estudio es muy importante y de competencia tanto para la ciencia como para la religión, ya que delimita aquello que podemos o no hacer. La religión impone una moral predispuesta a ayudar al prójimo,y la ética a no hacer daño, ni lastimar a nadie, con esto ayudan a los pueblos a mantenerse. 
Pero, ¿Cómo influye en la ciencia? Pues muy fácil, la ciencia quiere saber hasta qué punto se puede llegar y es la ética a través de labioética, la que marca un alto, porque establece normas a la investigación y determina lo que se puede hacer al respecto. 
En ese sentido la bioética pone las cartas sobre la mesa, precisa y determina lo que es conducente y lo que no; de ahí depende que la sociedad pueda vivir en armonía, pues se implementan o establecen reglas, normas, leyes y derechos basados en la ética para bien de las personas y progresar como civilización. 
Si bien el gobierno a través del derecho positivo, impone lo que se puede hacer y lo que no, lo cierto es que pertenecer a una religión propicia otra perspectiva de la vida e influye para que las personas tengan su moral. 
En muchas ocasiones esto rebasa el límite de lo que precisa la ética y se vuelven asuntos problemáticos a veces por tener una moral arraigada en aspectos anti-comunitarios, de no libertad y de no respeto. Luego se vuelve conflicto y es cuando se pierde la homeóstasis entre los pensamientos de quienes defienden ambos bandos; unos quieren imponerse sobre otros, cuando más bien deberían unirse para poder dar solución a los problemas que enfrentan las sociedades. 
Otro aspecto importante es que unos tratan de desaprobar a los otros, pero,a veces se faltanel respeto y sus argumentos terminancomo agresión, de manera que los seguidores de ambos bandos torpemente se tratan de destruir. 
La religión católica sigue presente en la mayoría de mexicanos, pero lo contradictorio y causa de seria confusión y problemas, es que muchos son los que actúan diferente a lo que les enseña su propia religión; algunas personas se agarran de ella para hacer lo que más les conviene y abusan de los demás piensen o no diferente a ellos. 
Esto interfiere incluso con el cometido de la ciencia pues no puedeavanzar ya que las personas no aceptan cosas diferentes y no buscan más allá de lo que pueden ver. Entonces los que no están de acuerdo con este pensamiento se van contra ellos y tratan de que cambien sus ideales de forma súbita o con cierto grado de intolerancia. 
La ciencia y la religión deben unirse y no tratar de destruirse;ambascon respeto, en paz y armonía pueden trabajar mano a mano para conformar, aceptar y establecer lineamientosque lleven al bien común y la bioética, piedra angular de fraternidad entre los seres vivientes en la búsqueda de la verdad, une a las personas y abre un mundo con nuevos hallazgos, nuevas relaciones e interacciones armónicas en aras del bien común entre todos los hombres y para todos los pueblos del mundo.

Por: Edgar Octavio Alvizo López
2do. Semestre de Médico Cirujano y Partero
Materia Bioética y Universidad
Profesor-Asesor: Pablo Huerta Gaytán
Centro Universitario de Los Altos
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Correo:phuerta@cualtos.udg.mx

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