martes, julio 05, 2016

Historia de la salvación

Basados en el libro de
Job,
De la Santa Biblia

1 Había en el país de Us un hombre llamado Job; era un varón perfecto que temía a Dios y se alejaba del mal. 2 Tuvo siete hijos y tres hijas. 3 Tenía muchos servidores y poseía siete mil ovejas, tres mil camellos, quinientas yuntas de bueyes y quinientas burras. Este hombre era el más famoso entre todos los hijos de oriente. 4 Sus hijos acostumbraban a celebrar banquetes por turno, en casa de cada uno de ellos, e invitaban también a sus tres hermanas a comer y beber con ellos. 5 Una vez terminados los días de esos banquetes, Job los mandaba a llamar para purificarlos; se levantaba muy temprano y ofrecía sacrificios por cada uno de ellos, pues decía: «Puede que mis hijos hayan pecado y ofendido a Dios en su corazón.» 
5 Así hacía Job. 
6 Un día, cuando los hijos de Dios vinieron a presentarse ante Yavé, apareció también entre ellos Satán. 
7 Yavé dijo a Satán: «¿De dónde vienes?» Satán respondió: «Vengo de la tierra, donde anduve dando mis vueltas.» 8 Yavé dijo a Satán: «¿No te has fijado en mi servidor Job? No hay nadie como él en la tierra. Es un hombre bueno y honrado, que teme a Dios y se aparta del mal.» 9 Satán respondió: «¿Acaso Job teme a Dios sin interés? 10 ¿No lo has rodeado de un cerco de protección a él, a su familia y a todo cuanto tiene? Has bendecido el trabajo de sus manos y sus rebaños hormiguean por el país. 11 Pero extiende tu mano y toca sus pertenencias. Verás si no te maldice en tu propia cara.» 
12 Entonces dijo Yavé a Satán: «Te doy poder sobre todo cuanto tiene, pero a él no lo toques.» Y Satán se retiró de la presencia de Yavé. 
13 Un día los hijos y las hijas de Job estaban comiendo y bebiendo en casa del hermano mayor. 14 Vino un mensajero y le dijo a Job: «Tus bueyes estaban arando y las burras pastando cerca de ellos. 15 De repente aparecieron los sabeos y se los llevaron y a los servidores los pasaron a cuchillo. Sólo yo pude escapar para traerte la noticia.» 
16 Todavía estaba hablando, cuando llegó otro que dijo: «Cayó del cielo fuego de Dios y quemó completamente a las ovejas y sus pastores. Sólo escapé yo para anunciártelo.» 17 Aún no terminaba de hablar, cuando entró un tercero, diciendo: «Los caldeos, divididos en tres grupos, se lanzaron sobre tus camellos, se los llevaron, dieron muerte a espada a tus mozos y sólo yo he escapado para anunciártelo.» 
18 Estaba éste contando lo sucedido cuando un último lo interrumpió, diciendo: «Tus hijos e hijas estaban comiendo y bebiendo vino en casa del mayor de ellos. 19 De repente sopló un fuerte viento del desierto y sacudió las cuatro esquinas de la casa; ésta se derrumbó sobre los jóvenes y han muerto todos. Sólo yo pude escapar para traerte la noticia.» 
20 Entonces Job se levantó y rasgó su manto. Luego, se cortó el pelo al rape, se tiró al suelo y, echado en tierra, 21 empezó a decir: 
21 «Desnudo salí del seno de mi madre, desnudo allá volveré. Yavé me lo dio, Yavé me lo ha quitado, ¡que su nombre sea bendito!» 
22 En todo esto no pecó Job ni dijo nada insensato en contra de Dios. 

Capítulo 2 

1 Otro día en que vinieron los hijos de Dios a presentarse ante Yavé, se presentó también con ellos Satán. 
2 Yavé dijo a Satán: «¿De dónde vienes?» Satán respondió: «De recorrer la tierra y pasearme por ella.» 3 Yavé dijo a Satán: «¿Te has fijado en mi siervo Job? No hay nadie como él en la tierra; es un hombre bueno y honrado que teme a Dios y se aparta del mal. Aún sigue firme en su perfección y en vano me has incitado contra él para arruinarlo.» 
4 Respondió Satán: «Piel por piel. Todo lo que el hombre posee lo da por su vida. 5 Pero extiende tu mano y toca sus huesos y su carne; verás si no te maldice en tu propia cara.» 6 Yavé dijo: «Ahí lo tienes en tus manos, pero respeta su vida.» 
7 Salió Satán de la presencia de Yavé e hirió a Job con una llaga incurable desde la punta de los pies hasta la coronilla de la cabeza. 
8 Job tomó entonces un pedazo de teja para rascarse y fue a sentarse en medio de las cenizas. 9 Entonces su esposa le dijo: «¿Todavía perseveras en tu fe? ¡Maldice a Dios y muérete!» 10 Pero él le dijo: «Hablas como una tonta cualquiera. Si aceptamos de Dios lo bueno, ¿por qué no aceptaremos también lo malo?» 10 En todo esto no pecó Job con sus palabras. 

Vinieron los amigos de Job a consolarlo. Pero, ¿cómo se consuela a una persona que está en desgracia? Lo real es que uno no sabe qué decir para consolar al que sufre. Los amigos de Job intentando consolarlo, le decían que quizá él creía ser bueno pero no lo era tanto y que quizá por eso tenía problemas; pues Dios, que es justo, lo había castigado por alguna cosa que él había hecho. 

En realidad las personas nunca podemos entender los actos de Dios, porque siempre buscamos explicaciones humanas a pensamientos divinos y a veces hablamos sin saber lo que decimos y pretendiendo defender las decisiones de Dios sin conocimiento, podríamos faltar a la caridad con nuestros hermanos, y por por ello, ofender a Dios. 

Job insistía que no, que él no había sido malo y que Dios no tenía razón para hacerlo sufrir. Job se lamenta de haber nacido, y al igual que el profeta Jeremías, maldice el día en el que nació 

Capítulo 3 

!Maldito el día en que nací! 

1 Después de esto, Job tomó la palabra para maldecir el día de su nacimiento, 2 diciendo: 
3 «¡Maldito el día en que nací 
3 y la noche que dijo: Ha sido concebido un hombre! 

Los amigos de Job inútilmente tratan de justificar las acciones de Dios y darle sentido al sufrimiento, pero no lo consiguen; entonces Job le pide a Dios que le dé una explicación de por qué habiendo sido él un hombre bueno, ahora estaba en desgracia; y El Señor le responde así: 

Capítulo 38 

Yavé responde a Job 

1 Yavé respondió a Job en medio de la tempestad, y le dijo:2 «¿Quién es ese que oscurece mis designios y habla de lo que no sabe?3 Amárrate los pantalones como hombre;voy a preguntarte, y tú me enseñarás.4¿Dónde estabas tú cuando Yo fundaba la tierra? ¡Habla, si es que sabes tanto!5 ¿Sabes tú quién fijó sus dimensiones, o quién la midió con una cuerda?6 ¿Sobre qué están puestas sus baseso quién puso su piedra angular,7mientras cantaban a coro las estrellas del alba y aclamaban todos los hijos de Dios?8 ¿Quién encerró con doble puerta el mar10 cuando le fijé sus límites y le puse puertas y cerrojosdiciendo: “Hasta aquí no más llegarás,11 aquí se romperá el orgullo de tus olas”? 
12 ¿Has mandado una vez en tu vida a la mañana o indicado a la aurora su lugar,13 para que tome los bordes de la tierra y eche fuera de ella a los malhechores? 
16 ¿Has llegado hasta donde nace el mar y paseado por el fondo del abismo?17 ¿Se te han mostrado las puertas de la muerte?¿Has visto los porteros del país de la sombra? 
22 ¿Has llegado a los depósitos de nieve?¿Has visto las reservas de granizo23 que guardo Yo para los días de angustia, para el día de la guerra y del combate? 
24 ¿De dónde sale y se difunde la luz,de dónde el viento de oriente que barre la tierra?25 ¿Quién abre un canal al aguacero y una senda al estrépito de los truenos,26 para que llueva sobre la tierra inhabitada,sobre el desierto donde no hay un ser humano? 
28 ¿Tiene padre la lluvia?¿Quién engendra las gotas del rocío?29 ¿Qué seno dio a luz al hielo?29 ¿Quién engendra la escarcha del cielo30 cuando las aguas se endurecen como piedras,30 y se congela la superficie del abismo? 
31 ¿Puedes tú anudar los lazos de las Cabrillas o desatar las cuerdas del Orión?32 ¿Haces tú salir a su tiempo el lucero del albay guías a la Osa con sus pequeños? 
33 ¿Conoces acaso las leyes de los cielosy haces que sus decretos se cumplan en la tierra?¿Llegará tu orden hasta las nubes,34 de manera que te responda un diluvio de aguas?35 ¿Serás tú quien arroje los relámpagos?¿Acaso te dirán: “Aquí estamos»? 
36 ¿Quién puso sabiduría en el ibis,y dio inteligencia al gallo? 
39 ¿Acaso tú preparas la caza de la leonay sacias el hambre de sus cachorros? 
41 ¿Quién prepara al cuervo su alimento cuando sus polluelos claman a Diosy se agitan hambrientos? 

Capítulo 40 

1 Yavé reprendió a Job, diciéndole:2 «El acusador del Poderoso, ¿se da por vencido? o va a replicar el censor de Dios?»3 Y Job respondió a Yavé:4 «Hablé con ligereza, ¿qué te contestaré?Prefiero ponerme la mano ante la boca.5 Hablé una vez..., no volveré a hacerlo.» 

Capítulo 42 

1 Y Job respondió a Yavé:2 «Reconozco que lo puedes todo,y que eres capaz de realizar todos tus proyectos.3 Hablé sin inteligencia de cosas que no conocía,de cosas extraordinarias, superiores a mí. 
5 Yo te conocía sólo de oídas;pero ahora te han visto mis ojos.6 Por esto, retiro mis palabrasy hago penitencia sobre el polvo y la ceniza.» 

Conclusión del poema de Job 
7 Yavé, después de hablarle así a Job, se dirigió a Elifaz de Temán: (uno de los amigos que tratando de consolar a Job, habían intentado justificar los sufrimientos que Dios había permitido que sufriera Job, diciendo que seguramente Job había pecado, pero no lo recordaba) 
7 «Me siento muy enojado contra ti y contra tus dos amigos, porque no hablaron bien de Mí, como lo hizo mi servidor Job. 8 Por lo tanto, consíganse siete becerros y siete carneros y vayan a ver a mi servidor Job. Ofrecerán un sacrificio de holocaustos, mientras que mi servidor Job rogará por ustedes. Ustedes no han hablado bien de Mí, como hizo mi servidor Job, pero los perdonaré en consideración a él.» 
9 Elifaz de Temán, Bildad de Suaj y Sofar de Naamat fueron a ejecutar la orden de Yavé. Y Yavé los perdonó por consideración a Job.Aquí termina la historia del santo Job. 

10 Yavé hizo que la nueva situación de Job superara la anterior, porque había intercedido por sus amigos y aun Yavé aumentó al doble todos los bienes de Job. 11 Este vio volver a él a todos sus hermanos y hermanas, lo mismo que a los conocidos de antes. Comían con él en su casa lo compadecían y consolaban por todos los males que Yavé le había mandado. Cada uno de ellos le regaló una moneda de plata y un anillo de oro. 12 Yavé hizo a Job más rico que antes. Tuvo catorce mil ovejas, seis mil camellos, mil yuntas de bueyes y mil burras. 
13 Tuvo siete hijos y tres hijas. A la primera la llamó «Tórtola», 14 a la segunda, «Canela» y a la tercera, «Frasco de Perfumes». 15 No se hallaban en el país mujeres tan bellas como las hijas de Job. Y su padre les dio parte de la herencia junto con sus hermanos. 16 Job vivió todavía ciento cuarenta años después de sus pruebas, 17 y vio a sus hijos y a sus nietos hasta la cuarta generación. 

Nota: 
Salvo los textos en cursivas, el contenido se ha tomado textual de la Santa Biblia, “Biblia Latinoamericana” edit. Verbo Divino. Edición revisada 1995, XVIII edición. Los subrayados son míos.

Por Javier Contreras

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