
Aunque las cremas fotoprotectoras solares se pueden usar
de forma segura en los bebés, por debajo de los 6 meses
las cremas solares pueden resultar irritantes debido a las
características sensibles de su piel. Tomar el sol con moderación
es beneficioso, pero en exceso y en las horas centrales del
día puede resultar peligroso. Evita exponer a los bebés y a los
niños pequeños directamente al sol, evita las horas centrales
del mediodía, que son las peores, y si dudas, entre dos índices
de protección solar para tus hijos, elige siempre el más elevado.
¿Qué crema fotoprotectora solar es la adecuada para
los niños?
El factor de protección solar más efectivo para los bebés
y los niños es el igual o superior a 30. Es importante tener en
cuenta que la piel de los niños, al poseer menos melanina es
más sensible que la piel de los adultos a las radiaciones solares
y tiene menos mecanismos de defensa. Los protectores solares
de mayor cobertura para la piel son los de “amplio espectro”.
Se llaman así porque bloquean tanto los rayos UVA, como los
UVB.
En niños pequeños conviene usar un FPS de 30 o más y
nunca con un índice inferior a 15. Ten en cuenta que cuanto
más elevado es el FPS, más protección proporciona. Para
interpretar correctamente los números de los índices de FPS,
hay que tener en cuenta que la diferencia entre un filtro con
FPS 15 y otro de FPS 30 no es del doble de protección. Un filtro
solar de FPS 15 deja fuera el 93,3 por ciento de la radiación
UVB, mientras que otro de SPF 30+ conseguirá añadir un 3
por ciento más de eliminación o absorción de esos rayos UVB.
La elección del fotoprotector solar para los niños.
En crema, spray, geles, barras, lociones, leches o aceites,
el mercado ofrece un amplio abanico de presentaciones de los
protectores solares. Pero, ¿cuál es el más apropiado para los
niños.
- Las cremas y leches, que contienen en su composición
agentes hidratantes, son los fotoprotectores más indicados
para los bebés y los niños. Las soluciones alcohólicas, que
están presentes en lociones y geles, tienen un efecto secante
que conviene evitar en la piel de los niños y que, en cambio, es
recomendable en pieles grasas o con tendencia al acné.
- Las líneas infantiles. Están especialmente diseñadas para
la delicada piel del bebé o del niño y son las más adecuadas
para ellos. También puedes usar las formuladas para pieles
sensibles.
- Las presentaciones resistentes al agua son siempre la
elección más
adecuada para
los niños. Estos
protectores están pensados para durar más que los demás en
el agua durante el baño o en el caso de sudoración abundante
al realizar actividad física.
- Las cremas de pantalla total, formuladas a base de zinc,
bloquean la sudoración y la transpiración de la piel, por eso, su
uso debe quedar destinado a proteger áreas concretas como la
nariz o la parte alta de las orejas.
- Las distintas marcas ofrecen una gran variedad
de formulaciones en la composición con distintos
excipientes. Por este motivo, vale la pena probar varias
marcas, si una de ellas causa irritación de la piel.
¿Como hay que aplicar las cremas solares
a los niños?
La efectividad de los protectores solares depende de su
aplicación correcta. Con estos consejos podrás proteger a tu
bebé de las radiaciones solares:
1. Cubre toda la piel extendiendo la crema. La forma correcta
de aplicar el fotoprotector solar es frotando y extendiendo bien la
crema por todas las áreas corporales expuestas, especialmente
la cara, las manos y los pies. En la cara, se debe aplicar la
crema por la nariz, labios y orejas, pero nunca por los párpados
porque la crema puede entrar en los ojos y causar irritaciones.
Los párpados deben protegerse con el uso de gafas de sol y un
gorro de ala ancha.
2. Aplica la crema 30 minutos antes de salir de casa.
Debido a que las sustancias del protector solar no empiezan a
hacer efecto en la piel hasta 20 minutos después de aplicarlo,
conviene ponerlo en casa antes de salir. Evita que tus hijos se
pongan la camiseta inmediatamente después de aplicarlo para
que el tejido de algodón no absorba la crema. Pero sobre todo,
no esperes a llegar a la playa o a la piscina para ponerles la
crema porque durante la primera media hora de exposición al
sol suelen producirse las quemaduras.
3. Renueva el protector solar cada 2 horas. La frecuencia
de renovación habitual de la crema solar es cada 2 horas, pero
como los niños se están bañando frecuentemente, juegan con
el agua y mantienen mucha actividad física al estar jugando
constantemente, renueva su protector solar cada menos
tiempo.
4. Aplica protector solar también en días nublados. Aunque
parecen días de sombra, en los días nublados también hay que
poner crema solar, porque las radiaciones solares atraviesan
las nubes.
Dr. Enrique Sigala Gómez
Pediatra-Cirujano Pediatra
E mail: drsigala@hotmail.com
No hay comentarios.:
Publicar un comentario