sábado, marzo 04, 2017

El manejo del caballo

Tomo la pluma para escribir un poco sobre el manejo del caballo frente al hombre. 
Para mi forma de ver; el caballo es un hermoso animal que ayuda mucho en las labores del campo y brinda muchas satisfacciones en el deporte; por eso quisiera escribir en beneficio de él. Y también en ayuda de quien lo maneje. 
Vamos pensando que la yegua viene al parto y que el producto ya va a nacer, desde luego esperamos siempre lo mejor. Lo ideal sería recibir el producto de esa yegua en nuestras manos, porque creo que sería lo mejor; y no olvidemos que en su hábitat natural el producto al nacer se encuentra con muchos depredadores, ¡lógico! ¡Nace con mucho miedo!. Y al ser un hombre lo primero que ve y que no le hace daño para él, es una ganancia y de paso le empezamos ayudar. El vivirá con ese grato recuerdo, desde luego ambos empezaremos a irnos identificando. 
Yo no sé a qué edad su memoria es activa, pero lo que si se es que los primeros 5 días son básicos en su vida y que el caballo ocupa el cuarto lugar en la capacidad de MEMORIA en la vida animal, el primero es el Delfín, el segundo él es el Elefante, el tercero es la mula o el macho, y el cuarto es el caballo. 
Esto lo menciono con la finalidad de entender que lo que hagamos nunca lo va a olvidar y con el único fin de empezar a entenderlo, por eso creo que en este aspecto hay muchas carencias y que a la fecha no lo hemos entendido y se encuentra totalmente desconcertado. 
Los sentidos de los caballos son muy agudos ellos perciben olores y ruidos que los hombres no alcanzamos a percibir. A los 5 días de nacido el potrillo, (la yegua) ya estableció liderazgo y le da la oportunidad de conocer el mundo que lo rodea; y entre éste y el hombre ya existe un vínculo de amistad. Desde luego entro a corregir muy rígido sus errores y a manifestarle cuanto lo quiero y empieza un pacto entre el caballo y el hombre, (conocernos y querernos), para así ser grandes amigos, luego así me daré cuenta lo que le gusta hacer y lo que no. ¡Porque! Al muchacho y al caballo hay que darle el gusto por hacer las cosas… Hay que reconocérselo. 
Para mí, hay 3 cosas claves en el manejo del caballo: CORREGIR; manifestarle nuestro AMOR y AGRADECIMIENTO, porque el caballo conoce esto, tan es así que tiene capacidad suficiente para distinguir hasta el tono de voz con el que le llamamos. En esto hay que ser muy claro, tratar de no confundirlo con una expresión o palabra diferente, si queremos que hago todo lo que le ordenamos. Yo quisiera hacer una comparación entre el hombre y el caballo. Se dice que el caballo los primeros 5 días de su vida son básicos en el niño los primeros 5 años. Al caballo no se le debe repetir tanto, si él pudiera hablar diría: ¡ya entendí! 

También al dar órdenes hay que ser muy cuidadoso no exigirle algo que no le hemos enseñado, estar seguro que al caballo está sano y no le duele nada. Sobre todo su herraje, sus articulaciones, sus cañas que no estén golpeadas, porque en esta parte de su cuerpo soportan todos sus kilos que a veces son muchos. Yo diría que el caballo es uno de los animales que el hombre domesticó y es de los más queridos ya que siento que el hombre percibe que es tan fiel, que pueda dar la vida por librar la de su amo. 
Yo me pongo a pensar si no siente miedo entre cañones y balas, y sin embargo obedece órdenes militares yo les digo ¡A tanto ha llegado esta disciplina!, ya que a los 5 días de nacido su mamá me lo presta empezando a establecer un pacto, ni el me pega, ni yo lo golpeo, pero yo soy el que manda. Es urgente establecer el liderazgo, pero esto no se hace a golpes, sino en base a convencimiento, y mucho menos dar golpes fuera de su lugar como en la cabeza o los testículos. Además a nadie le gusta que nos humillen así, mucho menos frente a un público. 
El caballo por ser quien es en su naturaleza salvaje hace muchas cosas que a nosotros no nos gusta, como es: Reparar, no entrar al remolque, no pasar un charco o a un río, y regresar de inmediato a casa, o sea no quieren salir de su querencia. 
Esto lo hacen por miedo o falta de liderazgo; el miedo lo ocasiona la falta de confianza que el hombre constantemente le debe dar. ¿Qué hay que hacer?... Establecer quién manda, porque cuando este es firme el líder puede llevar a su manada donde él quiera sin temor. Ellos confían en él precisamente, y ¿Quién es el líder?... Frente al caballo es el a su manada donde él quiera sin temor. Ellos confían en él precisamente, y ¿Quién es el líder?... Frente al caballo es el hombre. 
En la manada, ni el garañón viejo, ni la yegua vieja son líderes, sino el más inteligente, es necesario guardar el ESPACIO VITAL que necesitas para moverte libremente, esto parece que es una ley de la vida porque al no hacerlo viene el reclamo y finalmente viene el golpe! y a veces sin aviso, porque cuando se empieza a manejar un potro, decían los viejos “ya se amadrino”, el potro te atropella tu espacio vital. El busca el apoyo y la protección con uno y para evitar la corrección, o sea busca “chiqueo”. Creo que la educación debe ser: GRADUAL, RIGIDA Y OPORTUNA. 
Yo recuerdo haber oído a mi abuelito decir un día “el caballo debe pisar donde yo quiero”. Yo no lo vi; Pero decían que muy bueno orejeando toros de lidia. 
Algo que he pensado es que el hombre saco al caballo de su hábitat natural y lo tomo prisionero entre 4 paredes y como puerta una reja, se me hace duro verlo, pero en muchas ocasiones es real tener un amigo así, a veces sin comida y sin agua, de aquí que podamos ver un triste realidad, muchos caballos mueren de cólico por haberle cambiado en su totalidad su alimentación y eliminado su ejercicio, y para rematar su caballeriza como LA PRISION DE SAN JUAN DE ULUA, mojada, sucia y a veces sentenciado de por vida. 
Los viejos decían: Mi caballo, mi mujer y la pistola, ¡No se los presto a nadie!...No quiero retirarme de escribir estos renglones, pero al tomar interés en leerlos, sé que me pueden entender lo que quiero transmitir en ellos. 
Pensé que por el momento era todo lo que iba a escribir pero se me quedan muchas inquietudes en mi mente y muchas cosas que quisiera saber. No puedo pasar por alto los golpes y malos tratos que el caballo recibe injustamente. 
Un dicho mío es: “A donde a ti te traten mal, no quieres voltear “, quiero decir; ¡que susto! Sentiría el caballo cuando lo sacan de prisión para llevarlo a donde lo reciben los golpes y malos tratos. 
Quiero mencionar que en caso de ser necesario, corregir el caballo tiene sus lugares específicos, donde ponerle las espuelas, así como también en casos extremos, la vara, el fuete o la cuarta. Él te lo va agradecer y lo pagara a muy buen precio. Por el contrario, cada golpe que el caballo reciba injustamente será cobrado con creces. 
Acuérdense que a él nunca se le olvidará nada, yo diría que el caballo no se equivoca. Hay un porcentaje muy bajo de caballos locos (5%) otro es indomables (5%). Yo diría que el arte de mover un caballo es éstos, no hechos en serie y a esto le agregamos que el hombre tampoco. 
¿CUAL ES EL MEJOR CABALLO?... Es el que tú hiciste, porque se acoplaron y se entendieron hasta el pensamiento. Decían los viejos: Es mejor amansar que quitar mañas, y yo digo que el caballo no nació con mañas, (más si con instintos) y quitarlas mañas es muy diferente a enseñar porque es difícil. Acuérdense que al caballo no se le olvida nada. Esto es un proceso largo y laborioso, pienso que no es bueno agredirlos porque él me va indicar cuando y como quiere el castigo, y como lo pide, y esto es recíproco si a mí no me gusta que hagas esto, a ti tampoco te va gustar que te castigue. 
Quisiera mencionar los castigos que el caballo puede recibir. Son muchos y no creo que logre acordarme de todos; vamos empezando: Yo no puedo ver que un caballo quede marcado por los días de su vida por el bozal, sus ternillas o su nuca, por el cincho o pasmados por lo delgado del suadero, o mal ensillados y mucho menos ver que lo jalen del freno y queden marcados sus asientos o sea se rompen sus encías y pierden la rienda. 
El freno del caballo es el que él me acepte; y que yo vea que él se sienta cómodo. Estoy muy en contra de sus famosos tranquilizantes e inyectarlos para trabajar. ¡Yo les he dicho! No, al caballo No…!!! Póntela tú, que estando tranquilo el amo, lo estará el caballo. 
Yo he dicho que en el trabajo o deporte a veces sentía duda de la habilidad del caballo y como que se me hacía poco estando entero y sano. ¿Qué será cuando éstos los traen a medio morir?, estaré en contra de los bajantes que prenden del bozal al pecho pretal, siento que el cuello y la cola son el equilibrio del caballo y lo traen amarrado. Esto es uno de los males que ocurre y son muchos. Quisiera que observaran coleando un caballo sin bajante y otro con él y no me digan en el campo brincando sajones, piedras o lienzos. 
En sí el caballo es muy agudo en todos sus sentidos y muy sensible, ya no digamos hocico que es muy injustamente castigado por la mayor parte de gente que monta y yo mandaría mis señales de mando en el freno como último recurso, ya que se puede mandar a través de las sentaderas de uno, y van directamente al lomo del caballo que también es muy sensible. 
Esto es un poco del manejo del caballo, tratando de abreviar ya que el tema es muy extenso y con un campo muy amplio por aprender. 
No quisiera pasar por altos tantas satisfacciones que han dado los caballos y que al escribir esto me dejan gratos recuerdos. 

SR. JUAN IGNACIO CASILLAS DE LA TORRE 
Criador de caballos, cuarto de Milla – 
Cortadores

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