sábado, marzo 04, 2017

Silencio

Cuando uno sale a caminar, a la escuela, al trabajo, a la plaza, al mercado, al cine, a una fiesta, por el pan o simplemente salimos nomas por salir, nunca nos imaginamos si regresaremos a nuestro hogar nuevamente, esto fue lo que sucedió en Tepatitlán el pasado 13 de febrero cuando tres hermanas Genoveva, María Ofelia y Martha Peña Franco, salieron a visitar un familiar sin imaginar que la tragedia caería en ellas y en su familia, resulta difícil el poder escribir cualquier tipo de tragedia, pero es mucho más difícil cuando conoces a las personas, cuando tienes amistad con su familia, en este caso me une una amistad con Elías Peña el cual se vio bastante destrozado moralmente, pues nunca imaginó que algo terrible le pasara a su familia y más cuando se van tres de sus cuatro hermanas de pronto, el dolor de la familia no podría uno describirla, como tampoco podría describir que es lo que siente en este momento quien sin querer fue el causante directo del accidente, son cosas que pasan simplemente y solo Dios sabe porque sucedió esta tragedia que enlutó a la ciudad de Tepatitlán, ya que las tres hermanas eran muy conocidas y gozaban del cariño de mucha gente y esto quedó totalmente demostrado cuando la funeraria en donde las velaban resultó pequeña para la enorme cantidad de amigos y familiares de Los Peña Franco, quienes asistieron para dar el pésame y el último adiós a las tres hermanas, me gustaría seguir escribiendo y señalar que en muchas ocasiones la vida resulta injusta, sobre todo en la gente buena, pero me faltan palabras para expresarlas textualmente , uno solo se pregunta ¿Por qué? Pero tampoco puedo caer en el pecado de decir, Señor hay tanta gente mala en el mundo y son ellos a quienes deberías de llevarte antes para que dejen de hacer maldades, para que dejen de hacerle daño a la gente, sin embargo, todos tienen derecho a la vida, no todos somos malos y no todos somos buenos, pero cuando hay gente que tiene una buena familia, un buen esposo, buenos hijos, nietos, es cuando le pedimos a Dios que nos deje unos años más para poder gozarlos, sin embargo esto es solo palabras, Nuestro señor nos tiene un hasta aquí, algunos con un poco más de años, otros con menor, sin embargo, quienes vamos envejeciendo nos damos cuenta que la vida es solo un momento y ese momento hay que pasarla bien, pero desgraciadamente no es lo que uno quiere, sino lo que Dios dispone para cada uno de sus hijos… Descansen en paz Genoveva, María Ofelia y Martha Peña Franco!

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