sábado, mayo 06, 2017

Un tal Francisco Alcalá

Por Gustavo González Godina

Me hicieron llegar este sábado (8 de abril) una hoja tamaño carta, impresa por ambos lados, con lo que intenta ser una defensa del presidente municipal de Tepatitlán y un ataque a los periodistas, especialmente a este servidor pues menciona dos veces González, la primera simplemente como “González” y la segunda como “Sr. González”. 
Su autor está muy molesto porque dije que el Dr. Hugo Bravo era un mal educado, porque no recibió a un grupo de periodistas a quienes había citado en su oficina para las 2 de la tarde, y al no ser recibidos nos retiramos 40 minutos después. Para quien escribió esa defensa de la autoridad municipal esto fue un chantaje, somos chantajistas. 
Al final del escrito aparece un nombre, el de Francisco Alcalá Barba, como el de quien escribió lo que se lee en las dos caras de la hoja y que lleva por título “A propósito de los periodistas”. Yo conozco a un señor que se llama así, Francisco Alcalá Barba, a quien sus amigos llaman Quico Alcalá, pero no creo que sea la misma persona, porque el Francisco Alcalá Barba que yo conozco es una persona culta, muy preparado, estudioso, investigador incluso, apasionado de la historia, respetuoso y respetable; y sabe por lo tanto escribir correctamente, mientras que la persona que escribió esta sarta de disparates, diatribas y calumnias no tiene la menor idea de la redacción, ni domina siquiera la gramática y la ortografía, dominio que sí tiene el señor Quico Alcalá, como le llaman sus amigos. 
Dice por ejemplo en el primer párrafo del escrito de marras: “Qué tan lejos estamos de una realidad, vista a través del cristal desideologizado (?), donde descollé (sic) el interés comunitario y o (sic) los intereses de los “periodistas” que por medio del chantaje atacar (sic) a figuras públicas para obtener jugosa (sic) ganancias”. 
Por “cristal desideologizado” supongo que quiso decir “vista la realidad sin que influya ninguna ideología” (los intelectuales, o pseudo intelectuales como en este caso, tienden a usar palabras rimbombantes para parecer más chingones, aunque al final no se entiendan ni ellos mismos. Por “descollé” no supongo nada, no me imagino qué quiso decir pero eso dijo. Tampoco entiendo lo de “y o”, se usa “y/o” para dar a entender que puede tratarse de dos cosas juntas, o de una en lugar de la otra. Y viene después “atacar”, dice “los intereses de los “periodistas” que por medio del chantaje atacar a figuras públicas”, aquí sí supongo que quiso decir “atacan” pero se le fue la “r” en lugar de la “n” aunque están muy lejos en el teclado, lo traicionó gacho su dedo anular. 
Y para terminar el párrafo algo que me confirma que no se trata del mismo señor Francisco Alcalá Barba que yo conozco, porque el señor Quico Alcalá (como le llaman sus amigos) es alteño de pura cepa, su educación y costumbres las adquirió en esta tierra de Los Altos de Jalisco; y el escrito lo redactó (de alguna manera hay que llamarle a lo que hizo) alguien que tiene deficiencias del lenguaje propias del sureste de nuestro país, donde hay indígenas mixtecos, zapotecos, popolucas y demás, sin mencionar la serie de lenguas que hablan los indígenas de Chiapas. Todos ellos tienen algún grado de dificultad para combinar los géneros masculino y femenino, dicen por ejemplo “a mi mamá lo dejé en el pueblo, en la sierra”, y para pronunciar correctamente el singular y el plural, como dice el escrito que firmó un tal Francisco Alcalá: para obtener “jugosa ganancias”. (Esta dificultad que tienen para pronunciar correctamente el español, es comprensible y hasta se justifica en ellos porque no es ésta su lengua materna, equivale a las barbaridades que decimos nosotros cuando intentamos hablar en inglés). Yo creo que en la presidencia municipal de Tepa trabaja algún indito popoluca, y le encargaron a él la defensa de la Primera Autoridad. 
Todo el escrito está por el estilo, sin corrección de estilo y en algunas partes ni de ortografía. Pero le transcribo a continuación otro párrafo, con la esperanza de que algún lector más preparado que yo (que debe haber muchos pues yo soy casi analfabeto) me explique lo que quiso decir el falso Francisco Alcalá Barba, que no el señor Quico Alcalá al que yo conozco y que merece todo mi respeto. 
Dice: “Sin embargo de ahí a pretender someter a las autoridades (ni que fueran leones de circo que ya ni se usan), tiene que ver con la eficacia política social (¡Bófonos! diría Catón), esto se puede interpretar como una destreza modificadora de la realidad política de la comunidad (esta frase, diría Catón otra vez, merece ser inscrita en letras de bronce eterno para que no se olvide), simplemente como una presentación muy personal, la cual se reviste de una mitología imperial.” (¡Móconos!). ¿Cómo dice que dijo…? Si alguien tiene el coeficiente intelectual necesario para entender esto, mucho le agradeceríamos que nos lo explicara. 
Y así se va todo el artículo, reflexión, alegato o lo que haya intentado elaborar el autor. No le doy respuesta a cada incoherencia porque francamente no le entendí. Lo único que entendí es que se refiere a los periodistas “chantajearos”, dice, y especialmente a un servidor al que llama chantajista, aunque no menciona a quién he chantajeado o tratado de chantajear, ni dice a quién le he pedido un solo centavo. El autor escupe hacia arriba y al mismo tiempo que le cae su propia baba en la cara, sorprendido se muerde la lengua, que sangra, con el riesgo de morir al tragar su propio veneno; pues en el tercer renglón de su segundo párrafo dice: “Ahora lo acusan (al alcalde) sin ofrecer pruebas…” Y tú vendes piñas papá, me acusas exactamente igual, sin ofrecer prueba alguna. 
Al inicio del escrito en cuestión está la fecha y hora en que alguien lo escribió, y que fue el 1 de abril a las 11:02. Y encima de esto una especie de membrete o slogan que dice Amigos de la verdad, aunque debería decir “Amigos de la mentira”, pues mientras no me demuestren que he chantajeado o intentado chantajear a alguien, que le he pedido un solo centavo a alguien, en efectivo o mediante publicidad a cambio de no madrearlo, lo de Amigos de la verdad queda en entredicho, y lo dicho sólo en una calumnia. 
Pero bueno, para nosotros los cristianos viejos, los gentiles, o los goyim como nos llaman los paisanos de Jesucristo en el Talmud, estos son días de perdón, así que ahí muere la bronca, sin rencores para quien escribió esto que, repito, estoy seguro de que no fue el señor Francisco Alcalá Barba que yo conozco, el señor Quico Alcalá como le llaman sus amigos, tiene todo mi respeto y consideración. Lamento que algún lambiscón haya utilizado su nombre para ofendernos.

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