miércoles, julio 05, 2017

Luz María “La Prieta” Aguirre… Mujer de una sola línea

Hoy decidí recordar brevemente a una extraordinaria mujer tepatitlense, me refiero a quien es considerada una de las mejores maestras de Jalisco y a nivel nacional, la famosa Prieta Aguirre, a quien conocí hace muchos años y de quien siempre llevo gratos recuerdos de ella como amiga y como maestra. 
No fue mi maestra, aunque me hubiese gustado haber sido su alumno, pero cuando la conocí, yo también era maestro, solo que ella, su vocación nació desde que tenía seis años cuando su padre le regaló un pizarrón de madera, fue sin duda, el mejor regalo que recibió, ya que desde ese momento y a esa corta edad, ya sabía que quería ser en el futuro, pues siendo alumna del Colegio Chapultepec, sus conocimientos los llevaba su rancho para impartírsela a los niños que en ese tiempo no tenían la oportunidad de asistir a una escuela y quiero decirle que siendo niña no impartía las clases para jugar a la escuelita, las clases que dio desde pequeña siempre los hizo con seriedad y responsabilidad. 
Y aun siendo pequeña, pues solo tenía trece años de edad, fue invitada para dar clases en una escuela primaria del Plan de Adobes por el supervisor de la zona, el maestro Jesús “Chuy” Rodríguez Tostado, ese primer año fue toda una odisea para la Prieta, imagínense ustedes si en esta época hay muchas escuelas aún que carecen de todo, pues en ese tiempo se carecía hasta de lo más elemental, ya que la Prieta llevaba a su escuela su pizarrón al hombro, un enorme árbol sirvió para clavar su pizarrón y la tierra y las piedras eran las sillas de los 32 niños que tuvo en su primer año como flamante maestra, algunos, más grande que ella, sin embargo su gran personalidad, le valió el respeto de todos. 
Cuatro año duró en el Plan de Adobes a donde acudían alumnos de varias rancherías, de ahí pasó a la Hacienda de La Lagunilla propiedad de Don Leopoldo Franco el que le facilitó unos corredores en donde recibía nada menos que a 85 niños del primer al tercer grado y solo ella, nada más que ella, les daba clases a todos, hoy, nos quejamos con tener 25 o 30 alumnos, en 1956 se le construyó una escuela gracias al programa “Construcción de Escuelas” del Lic. Jesús González Gallo que consistía en una aula, dos recamaras y una cocina, años después su gran amigo, el gobernador Alberto Orozco Romero le mandó a construir dos aulas más, se instaló una dirección y biblioteca, el cual llegó a tener 740 libros. Por cierto en esta escuela trabajó durante 37 años hasta 1988 que ingresó al Consejo estatal de Educación. 
Quiero señalar que los alumnos de la Prieta oscilaban entre los 5 a los 22 años, a su escuela asistían ricos y pobres, niños de diferentes capacidades, pero de los cuales a nadie se le discriminó, no había diferencia, todos merecían un respeto, hay una anécdota que la maestra escribió en su libro, Anecdotario de una maestra rural” en ella escribe lo siguiente. 
Una mamá con 5 hijos, cada uno con un papá diferente, fue a verme, me pidió que recibiera a los 3 en edad escolar, porque en la escuela en la que estaban hasta sus maestras les hacían burla por su origen y los humillaban (que poca ética de las maestras), me los mandó y como ahí nadie se burlaba de nadie y todo era el respeto implantado como ley, los niños estaban contentos (2 niñas y 1 niño). 
Un buen día estando yo repasando los trabajos, ya calificados, por sus respectivos jefes de equipo, llegó corriendo y llorando la niña de 8 años, “Seño, fulano, zutano, 4 niños de sexto me dijeron que mi mamá es una pu..a. Me levanto como si me hubieran inyectado lumbre y salgo al campo de juego y sin más ni mas le doy una bofetada a cada uno de ellos, les eché un rezo: “La madre se respeta sea lo que sea o como sea” y me meto al salón; uno de los castigados preguntaba ¿porque me pegó la seño? De pilón este alumno fue el mejor en todos los aspectos durante mis 41 años de ejercicio magisterial. “ 
¡ Seño fulano no fue!” entonces me dio mucha pena y cuando entraron al salón dije, “Muchachos he ofendido a fulano públicamente por lo que yo de la misma manera le pido perdón”; me arrodillé y le pedí perdón, todos lloramos ese día. 
La Prieta Aguirre tenía ya para esos años un reconocimiento a nivel estatal y nacional e incluso internacional, ya que su trabajo había trascendido frontera, al principio era visitada por alumnos de todas las normales de Jalisco, oficiales y particulares para que fueran testigos de su trabajo, llegó televisa Guadalajara a realizar entrevistas del trabajo de la Prieta, la visitaron elementos del Consejo Nacional Técnico de la Educación y maestros de diversas partes de México, Argentina, España, Italia y Alemania, quienes al regresar a sus países de origen se llevaron ese grato sabor que deja una maestra rural de entrega. 
En fin, de la Prieta Aguirre se podría decir muchas cosas y faltarían hojas en un libro para plasmarlas, mujer de una sola línea, toda su vida fue priista y jamás titubeó de dejar al partido que para ella siempre había sido el mejor, aparte de maestra, política, fue amante del deporte y seguidora fiel del Tepa en donde incluso fue parte de la directiva, hoy, los años la han alejado de muchas de sus actividades, creo sinceramente que aún no le dan el reconocimiento que merece esta mujer tepatitlense que ha puesto muy en alto el nombre de su municipio y de la educación jalisciense…. Querida Prieta… Un Abrazote!


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