sábado, septiembre 09, 2017

El dinosaurio aún da señales de vida

Por Gustavo González Godina

Qué separa a López Obrador de la Presidencia de la República? -le preguntó Loret de Mola en su noticiero (al que regresó luego de tres semanas de ausencia inexplicada, se dijo que fue sancionado por una barbaridad que dijo hace poco más de un mes) a Federico Arreola García, director adjunto del portal SDP Noticias, de cierto prestigio, no el de más, hay otros más visitados, pero sí es un referente en cuanto a la actualidad de su contenido. 
-“El mismo López Obrador” -contestó Arreola. ¿Quieres decir que el enemigo de López Obrador es López Obrador? “Así es. Es López Obrador contra López Obrador”. ¿Por qué? “Porque es muy bueno como candidato, cuando no hay ningún otro candidato, pero una vez en la contienda formal hace y dice cosas que le perjudican, como el negarse a asistir a los debates, como aquel ¡Cállate chachalaca! del 2006, y como las entrevistas banqueteras que da, siempre contesta a todo y cae en las trampas que le tienden, como le pasó en Estados Unidos con los migrantes”. 
Eso fue más o menos (no exactamente) parte del diálogo que tuvieron el entrevistador y el periodista, hijo del otro periodista del mismo nombre, famoso por polemista. Lo que yo entendí de estas respuestas, es que AMLO no conecta el cerebro a la lengua antes de hablar, y que eso le ha causado muchos problemas, tan graves algunos como haber perdido ya dos elecciones como candidato a la Presidencia de la República. 
“Ahorita (López Obrador) es el puntero en las encuestas” -insistió en la misma mesa del debate el encuestador Roy Campos, director de Consulta Mitofsky. Pues sí, porque no hay ningún otro candidato seguro a la vista. Cuando el PRI y el PAN (básicamente) hayan escogido a sus candidatos será otra cosa, o podría ser otra cosa. AMLO lleva 18 años como candidato, primero a la jefatura de gobierno del entonces Distrito Federal y después dos veces a la Presidencia de la República, es el más conocido y el único. Los de enfrente, básicamente José Antonio Meade, Aurelio Nuño y José Narro (porque no creo que el PRI se atreva a lanzar a Osorio Chong) por un lado, y Margarita Zavala, Rafael Moreno Valle y El Chico Migrañas como le llaman en las redes sociales (para mí es el Pelón Corrupto) al presidente del PAN Ricardo Anaya, están en total desventaja, por ahora, porque ninguno es candidato, cuando los haya se moverán las encuestas. 
El de Consulta Mitofski parece estar convencido de que el resultado final el próximo año será: MORENA, PAN y PRI, en ese orden, porque así vienen apareciendo en las encuestas, pero le dijeron los otros invitados a Despierta con Loret -el martes 15 de agosto- que eso puede cambiar y que de hecho va a cambiar, que tras los acuerdos que tuvieron los priistas días antes en su 22 asamblea (básicamente el de quitar los candados que impedían que un no priista pudiera ser su candidato), el tricolor vuelve a la competencia con alguien no tan quemado, y que finalmente la pelea será entre MORENA y el PRI, no entre el Peje y el PAN. 
Y más ahora , agregaría yo, que se está perfilando una posible alianza, antes inconcebible, entre dos enemigos antes irreconciliables, es decir, entre el PRI y el PAN (José Antonio Meade, que no pertenece a ningún partido, ha servido ya en dos gobiernos, uno del PAN y otro del PRI), con lo que se le complicarían las cosas a Andrés Manuel López Obrador, más de lo que se las complica Él mismo dejando que se le acerquen políticos impresentables como Manuel Bartlett, como Abarca el que está preso por lo de Ayotzinapa, o como Rigoberto Salgado, delegado de Tláhuac, de quien un grupo de diputados locales están pidiendo ya que deje el cargo para ser investigados sus posibles nexos con el crimen organizado. 
Y para no ir muy lejos -y a propósito de complicaciones-, aquí mismo en Jalisco está un botón de muestra: los dos aspirantes de MORENA a la gubernatura tienen problemas, uno, el Rey de Chocolate (¿con nariz de cacahuate?) don Enrique Michel, por andarse disfrazando como tal; y el otro, el diputado federal Carlos Lomelí por las propiedades que ha comprado y pagado en efectivo, que ya estuvo una vez en la lista negra del Departamento del Tesoro de Estados Unidos, y que recién apareció como socio del futbolista Rafa Márquez, quien se estrenó hace unas semanas como integrante de la misma lista junto con el cantante Julión Álvarez. 
El periódico El Financiero dio a conocer una larga lista de propiedades, aviones, automóviles y obras de arte que adquirió el diputado Carlos Lomelí, en qué fechas las compró y cómo las pagó, lo que en mi opinión lo dejó bailando en la cuerda floja como aspirante a la gubernatura de Jalisco y creo que el amado líder se tendrá que pronunciar por el Rey de Chocolate. Que igual no ganará la elección, ni Lomelí la hubiera ganado, pero si es un honor estar con Obrador, mayor honor es ser candidato a gobernador. Falta, claro, que Lomelí se discipline porque era el más enfilado, pero lo hará si le ofrecen un puesto en el gabinete de AMLO, que también falta que gane… 
Y siguiendo con Jalisco, dicen que ya viene Arturo Zamora, otra vez como candidato del PRI a la gubernatura. Y que ya se va Aristóteles Sandoval (a dónde estaba por verse), porque aquel no quiere saber nada de éste. La incógnita es quien ocupará la sede vacante que dejará el actual gobernador…

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