sábado, marzo 10, 2018

Distracciones

Es como si tuviésemos dos mentes en nosotros, una de ellas nos priva de la información real y benigna, mientras que la otra por el contrario, sabe la verdad absoluta y conveniente para nosotros. Preocupa entonces que la primera de ellas sea la más dominante y nos prive de la buena información, pude entonces que nos trate de ocultar la verdad manipulándola, de algún modo nos distrae, con cosas banales y simples distracciones (apegos materiales). Entonces nos damos cuenta tal vez que nuestro cerebro no busque la verdad pues pensar requiere gastar la energía, nuestro cerebro busca sobrevivir ahorrando esa energía. Apetito de distracción… Es decir, por más que se intente concientizar el ser humano es un animal con hambre de distracción y placer. O de lo contrario se puede controlar a través del dolor y el miedo. Entonces ¿cuál sería tu mente dominante?... 
Tenemos esta mezcla de análisis de negación y afirmación de nuestra responsabilidad respecto a qué alimentamos y qué consecuencias tenemos a cambio de ello. Sentimientos, deseos, intereses y actos. Tendremos tal vez la degradación del rendimiento psíquico ya que probablemente elijamos alimentar con lo que menos nos cuesta fatigarnos y eso estando en nuestro juicio despierto. Pero usualmente en lugar de ponernos a pensar tenemos, impulsos, hábitos y emociones. Entonces a la hora de decidir normalmente sigue lo que es más fácil. Se quedan las ideas envueltas en falsas expectativas creadas y anhelos comunes que lo sustentan y hacen creer que eligió lo mejor para el mismo. ¿Cómo podríamos saber si lo que elegimos creer es lo correcto? La mente es un poco traicionera. 
Quién más conoce tan bien nuestro miedos, metas, creencias, inclinaciones tanto como ella, si alguna vez se ha puesto a pensar nuestra mente es nuestra peor enemiga, el poder absoluto lo tenemos nosotros mismos, y la dominación de este nos corrompe absolutamente o nos beneficia. 
Es otra vil arte del subconsciente, el secreto aquí es combatir la propia ignorancia, de lo contrario que siga el sueño eterno y nuestra mente no analice. Saber controlar nuestra mente ha sido siempre un objetivo trascendental, es arte todo lo que hay dentro de ella, la conducta más elevada, la reflexión, la inteligencia, el gusto estético y el juicio ético…Tenemos un grado de conocimiento sobre su funcionamiento apenas perceptible, pero cada vez que se descubre algo nuevo sobre ella se vuelve más impresionante.

Blanca De la Torre
Blanca_wiwichu@hotmail.com

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