sábado, octubre 06, 2018

Hacer castillos en la oscuridad

Juan Carlos Llamas Esquivias tiene 34 años y debilidad visual, se dedica a hacer castillos con varilla y alambre cocido. Hace casi diez años se dedica a esta actividad. Ha trabajado como peón de albañil y lijando autos. 
“Soy débil visual, veo muy poco, solo como sombras de las personas, pero en lugares que ya conozco no uso la poca visibilidad que tengo, por ejemplo, en la noche camino al tanteo o por lugares que no conozco si batallo para caminar, pero aquí en el trabajo ya me sé todo de memoria me la llevo al tanteo”. La vida laboral de Carlos inició cuando todavía era niño, trabajó como ayudante de albañilería con su padre. Un día las leyes se pusieron estrictas y tuvo que cambiar de trabajo. 
“De chico le ayudaba a mi papá en la obra, hacía mezcla y la arrimaba, también ladrillos, todo lo que se podía, después empezaron a exigir el seguro para los trabajadores y ya los patrones no me dieron chanza. Luego le ayude a un cuñado que se dedicaba a laminar carros, él los empastaba y yo les ayudaba a ligar la pasta o a asentar la pintura con lija para pintarlos”. 
A pesar de la discapacidad, Carlitos, como lo conocen en el almacén de materiales para la construcción en donde labora, logra armar un importante número de castillos con una habilidad y precisión en las medidas que deja impresionado a quien lo ve por primera vez. Con el tiempo y la práctica ha mejorado sus técnicas. 
Esta semana la empresa para la que labora recibió un reconocimiento del Gobierno Municipal de Tepatitlán por apostar a la inclusión. El trabajador de la empresa dedicada a la venta de cal y arena, concientiza a otros negocios para que también abran sus puertas a las personas con discapacidad. Sabe del talento que pueden llegar a desarrollar. “Está bien que contraten a gente con discapacidad, porque somos personas que también tenemos derecho de demostrar que se puede y si se quiere se puede, sino pues aunque estés bien de la vista, sino quieres nunca vas a salir adelante”. 
“Le quiero decir a los empresarios que le den una oportunidad a las personas con discapacidad, a mí también cuando empecé en esto de los castillos le dije al patrón que aparte era mi amigo, que si me daba trabajo a mí también y no quería porque creía que me podría golpear, también pensaba que los iba a dejar mal y contrató a seis morrillos como de unos quince años, al ultima como no queriendo me dio chanza. Transcurrieron unos meses y despidió a los morrillos y yo me quedé en su lugar, porque los chavitos por estar jugando no hacían bien los castillos y los clientes los devolvían. Yo empecé poco a poquito”. 
Además de la empresa de materiales para construcción, otra empresa productora de envases plásticos, ha recibido el reconocimiento como “Empresa incluyente”;en la actualidad emplea a una docena de personas con discapacidad. Una fábrica de telas instalada por la carretera a Yahualica, da trabajo a una persona con discapacidad auditiva.

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