miércoles, diciembre 05, 2018

LA FASCINANTE HISTORIA DE CESAR LOMBROSO, PADRE DE LA CRIMINOLOGIA

Este personaje en vida se llamó Ezechia Marco Lombroso, nacido en la Ciudad de Verona, Italia el 6 de noviembre de 1835 y Muere el 19 de octubre de 1909 en la Ciudad de Turín. 
Fue fundador de la escuela Criminalística Italiana conocida como Positivismo y en su momento se le denomino la Nueva escuela, en alusión a que nació como antítesis o de ideas contrarias a la entonces vigente escuela clásica del derecho penal, también de origen italiano. 
A la edad de 15 años escribió su primer obra denominada: “Sàggio di studi sulla Repubblica Romana (1850)”, donde establece las diferencias entre la civilización romana y la italiana de su tiempo, más tarde escribió “Genio y locura” (1864) y “El hombre delincuente” (1876), obras donde identifica características antropológicas de los delincuentes de su época. 
A la edad de 20 años se inscribió en el ejército donde tuvo ocasión de conocer a diversos compañeros en los cuales identificó ciertas características externas, las cuales relacionó con su conducta, concluyendo que las formas físicas de una persona son determinantes en su comportamiento. 
Durante su infancia y adolescencia siempre tuvo el deseo de estudiar la carrera de abogado, sin embargo su Madre Zefora Levi, le suplica le conceda un deseo y es que estudia Medicina, por lo que para no contrariar a su Madre se inscribe en la Universidad de Pavia, donde cursa en 3 años la carrera de Médico, graduándose en 1859 con la Tesis “Ricerche sul cretinismo in Lombardía” (‘investigación sobre el cretinismo en Lombardía’). 
Durante el tiempo en que estudió medicina obtuvo permiso en la Cárcel de Pavia para auxiliar en las labores de la enfermería en forma gratuita, con toda la intención de iniciar sus estudios y adquirir nuevas experiencias en el campo de la observación de perfiles de delincuentes y con la aprobación del director del centro carcelario se le permitió hacer tomas fotográficas y registros escritos de características físicas de los delincuentes internos en ese centro carcelario, logrando una gran cantidad de registros, a través de los cuales sacó diversas conclusiones. En sus registros no solo se incluía la fotografía del delincuente, sino las medidas de diversas partes de su cuerpo (antropométricas), color y tipo de pelo, color de piel, de ojos, formación anatómica y alguna marca, tatuaje o malformación física. 
Al concluir sus estudios de Medicina cursa la carrera de abogado en la Universidad de Padua; la cual complementa con sus estudios de medicina, convirtiéndose en un excelente Médico Forense. 
En 1872 Lombroso publica su libro “Memoria sobre los Manicomios Criminales”, obra en la que expone la necesidad de la existencia de Instituciones especializadas, para el tratamiento de personas con problemas mentales. 
Ese mismo año publica “El Genio y La Locura”, en donde equipara la genialidad con la locura, y en 1876 la obra “Tratado Antropológico Experimental del Hombre Delincuente”, donde expone su teoría de la clasificación delincuencial. 
De sus observaciones se derivaron sus obras: “El hombre delincuente” (1876) y posteriormente “La mujer delincuente” (1893), donde sostuvo que la criminalidad representa un fenómeno biológico producto de la degeneración, identificable a partir de la fisonomía, induciendo la creación de una escuela de antropología criminal, de donde se desarrolló la criminología. 
Para Cesare Lombroso, el aspecto físico de las personas tenían relación directa con su inclinación a ser un delincuente. Sus concepciones se fundamentaban en cuestiones de práctica o estadística, sin un sustento ó base científica, por lo que no tuvo miedo en afirmar que la forma de una mandíbula, oreja o cráneo podía revelar si su portador era un criminal o no. 
Coleccionando cantidades impresionantes de cráneos, igual que algunos coleccionan mariposas, estudiando la morfología de 27.000 criminales o personajes anormales (criminales, tarados, epilépticos, prostitutas, etc.), hizo un trabajo gigantesco y mostró los resultados en su obra principal “El Criminal”. En ella hacía el inventario de los “estigmas” criminales aptos para traicionar a los delincuentes congénitos. Aparte de la famosa “fosa occipital hundida”, la lista incluía particularidades físicas que aclaró: 
Una caja craneana demasiado desarrollada, una frente demasiado huidiza, unas arcadas superciliares demasiado marcadas, así como unos brazos demasiado largos y “colgando a lo largo del cuerpo como los monos”. A aquellas anotaciones físicas obtenidas gracias a unas estadísticas prolongadas, Lombroso añadía en su descripción del “criminal nato” unas indicaciones de orden psicológico e intelectual. Según él, los delincuentes se caracterizan por una ausencia casi total de sensibilidad, “son”, decía, “unos psicópatas incapaces de sentir piedad y paradójicamente muy fácilmente sentimentales”: sus defectos son lo bastante específicos como para que se pueda hacer un inventario. Los criminales son de buen grado versátiles, perezosos, hipócritas y -lo cual a menudo les pierde- se muestran generalmente “ligeros en sus actos”. 
Cesar Lombroso es considerado como el Padre de la Criminología al ser el precursor de estudios que buscaron identificar perfiles delincuenciales, para conocer causas del crimen y factores de prevención de los mismos. 
Algunas de las aportaciones de Lombroso al campo de la Criminología: 

DELINCUENTE NATO (de nacimiento)

Menor capacidad craneana
Mayor diámetro bizigomático
Gran capacidad orbitaria
Escaso desarrollo de las partes anteriores y frontales
Gran desarrollo facial y maxilar
Abultamiento del occipucio
Desarrollo de los parietales y temporales
Frente hundida
Muy imprevisible
Insensibilidad moral y falta de remordimientos
Gran impulsividad

DELINCUENTE LOCO MORAL

El cráneo de estos sujetos tiene una capacidad igual o superior a la normal, y no presenta diferencias con los cráneos normales.
En algunos casos se han encontrado los caracteres comunes del hombre criminal (mandíbula voluminosa, asimetría facial, etc…)
No usan tatuajes ya que saben que por ellos pueden ser identificados
Son personas antipáticas, poco sociales
Son personas bastante excitables y crueles
Tienden a ser perezosos en el trabajo
De peso de igual o mayor a la normal

DELINCUENTE EPILÉPTICO

Muy violentos
Destructivos
Tendencia al suicidio
Cambios de humor
Amnesia
Vanidad
EL DELINCUENTE LOCO
El autor diferencia entre delincuentes locos y los locos delincuentes (enfermos mentales).
Lombroso subdivide a los delincuentes locos en:
Alcohólico
Extraña Apatía e Indiferencia
Violencia
Histérico
Más común en mujeres
Bipolares
Egocentrismo (Social, Intelectual,
Afectivo)
Mentirosos
Se idolatran ellos mismos
Mattoide
Son Altruistas
Éticos
Ordenados, Trabajadores
Escriben de forma Impulsiva
Delirio de persecución

DELINCUENTE PASIONAL 

Poco frecuente entre los delitos de sangre 
Edad entre 20 y 30 años 
Sexo: 36% de mujeres (El cuádruple de los demás delitos) 
Cráneo sin datos patológicos 
Conmoción después del delito 
Suicidio o tentativa de este inmediatamente después del delito 
Confesión 

El autor diferencia dentro de este grupo a 3 tipos: 
Duelo Infanticidio 
Pasión política 

DELINCUENTE OCASIONAL 

Lombroso los divide en: 
Pseudo−criminales 
Criminaloides 
Habituales 

Una frase de Lombroso respecto a los delincuentes incorregibles era: “En realidad, para los criminales natos adultos no hay muchos remedios: es necesario o bien secuestrarlos para siempre, en los casos de los incorregibles, o suprimirlos, cuando su incorregibilidad los torna demasiado peligrosos” 

JOSE GUADALUPE LOMELI DE LA TORRE 
Doctor en Derecho Penal

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