sábado, marzo 02, 2019

Manuel Flores

Por José Alvarado Montes

Este lugar guarda historias que no se han podido contar ya que los que las escriben actualmente se comparan con lo que se dice popularmente “Una Golondrina No hace Verano”, lo que es lamentable pero cierto y los hechos heroicos o ilustres de los protagonistas los atrapa el fantasma del olvido. 
Varios lugares de Nuestra República, del Continente Americano, Europa y otras partes del mundo en diferentes formas tuvieron y tienen que ver con esta población, uno de estos lugares es “Real de Catorce San Luis Potosí, en su época uno de los centros mineros más prósperos del país. 
En el año 1803 ocupó el segundo lugar a nivel mundial en la producción de plata, en San Juan quedó parte de esa riqueza, gracias al sacerdote MANUEL FLORES. DE él varios historiadores en sus obras los mencionan”, entre otros son “ El Archivo Parroquial de Moctezuma San Luis Potosí libro de Bautismos. 
Lucas Alamán op. ct. Vol. P 434. Niceto de Zamacois. Historia de México desde sus tiempos más Remotos hasta nuestros días Barcelona México 1876 – 1872 vol. pp 404-406-755-756. Elías Amador: Noticias Biográficas de Insurgentes Apodados, México 194p 45 T García y Los Mineros Mexicanos op. Ct.pp194 -195 Ramos Minas Montejano y Aguiñaga. El Palacio op. Ct. Pp. 45 – 47 Cabrera Ipiña pp. 38 – 39 . Joaquín García Iscabalceta. Colección de documentos para la Historia de México p XIX Alberto SantosCoy informa: con donativos de dicho sacerdote, se construyó la torre sur entre otras obras basado en el expediente de 1873 A G N Ramo Minas vol. 112 f. 
El historiador Lucas Alamán escribió de todas las minas la más famosa fue la del padre Flores. Él es nativo de un rancho situado a dos leguas al oriente de San Juan de los Lagos, hijo de padres decentes pero pobres, de niño trabajó en las labores del campo, ya joven entró al seminario de Guadalajara, ya ordenado fue enviado como teniente de Cura a San Jerónimo de la Hacienda de San Luis Potosí. Ahí también sufrió el contagio de la fiebre de la plata compró una mala mina, que no había dado ganancias llamada el Señor de Zabala, que trabajó en compañía de su hermano, sin tener experiencia en minería, superaron un sinfín de problemas y peligros, convivieron con peninsulares, aventureros, comerciantes, indios, gambusinos, mestizos y criollos. 
Después le dieron a trabajar la mina de San José de Lorza, sin más condición que si a la larga redituaba algo le remunerase a su arbitrio. Laboraron arduamente picando la dura piedra, las dos eran conocidas como las minas del Padre Flores. Con un pobre capital este, llegó a dar con un salón de treinta y cinco metros de amplitud, repleto de un polvo azul que era plata pura, sin tener más gastos que sacar el polvo en bateas, la veta se estrechaba y ampliaba en forma de bolsas unida una a la otra, el primer año produjo un millón seiscientos mil pesos, al paso de los años se hizo millonario, compró fincas rústicas y urbanas en San Luis y en San Juan, aquí se tienen algunas identificadas, como la que ocupa la Presidencia Municipal, donde se construyó las oficinas del Obispado, otra casona en la calle Benigno Romo. Se le cambió el estilo arquitectónico de la baluastrada del atrio del Santuario, obra que se ejecutó después de su muerte. 
Él como sus compañeros ricos celebraban fiestas con bailes, vino, mujeres, música y se jugaba a las cartas grandes cantidades de pesos, al padre lo que le sobraba era el dinero. El padre compró una estancia en el municipio de Lagos, lo que se cree que fue su desgracia. (Omitiré varios detalles). 
Entre 1748 – 99 cuando los Rodríguez de Portugal perdieron la Estancia Grande fue rematada en Almoneda Pública, fue comprada por el padre José Manuel Flores quien procedió a medir lo adquirido y encontró que su vecino dueño de la Estancia de ABARRADONES invadía parte de su propiedad y entró en litigio ( dos y media caballerías de tierra 107 hectáreas) que correspondían al sitio de la Calera que medía cinco caballerías, además localizó tierras relengas ( sin dueño ) que compró a las autoridades correspondientes . En ese año murió el dueño, sus herederos se hicieron cargo del pleito. La Audiencia de Guadalajara era lenta para resolver el asunto. El padre Flores recurrió a las autoridades de México para agilizar el juicio que fue favorable a él y tuvo un costo de más de quinientos pesos, pero dejó grandes rencores. (Más detalles de su vida y muerte los contaré en otra ocasión) que como humano tuvo errores y virtudes. Esteban Juárez Escribió 36 cuartetas que tituló “Mas nostálgicas que alegres son las mañanas del Mineral del Catorce” ya el Real Minero había vivido sus mejores años.
Bonito Real de Catorce
No se te puede quitar
Tiene sus bastantes minas
Como lo voy a explicar.
Mina de Descubridora
También la del padre Flores
La mina de Candelaria
Y también la de Dolores.
Por esta vez me despido
Aquí acabo de contar
Las divertidas mañanas
Del famoso mineral.
San Juan guarda tantas historias como la del padre MANUEL FLORES. Cronista Colegiado.

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